Barrio: / Tema: Turismo
Ubicación Histórica, Año:1914

Y Pico se volvió internacional. Et
Y Pico se volvió internacional. Et Pico est devenu international. And Pico went international… El título trilingüe no es una broma. Hoy queremos hablar precisamente de eso, es decir la aparición de General Pico en las informaciones turísticas internacionales gracias al mérito de un argentino “emprendedor” y, naturalmente, al crecimiento en importancia del pueblo. Allá por 1832 un imprentero alemán de nombre Karl Baedeker descubrió una oportunidad de ganancia en la confección de lo que hoy llamaríamos guías turísticas regionales y nacionales. Era un tiempo en que los europeos pudientes, aristócratas y burgueses acomodados, consideraban parte de su educación hacer lo que llamaban el “grand tour”, es decir un recorrido por el Viejo Continente y, si los caudales lo permitían, otras regiones menos civilizadas. Los manuales en varios idiomas del señor Baedeker se volvieron famosos e imprescindibles y un argentino con muchas ideas pero no demasiados escrúpulos, el señor Alberto Martínez (1868-1925), vio alrededor del 1900 la oportunidad de editar su Baedeker sin que Baedeker tuviera nada que ver. Lo de Martínez fue tremendo. En un principio publicó unos volúmenes absolutamente iguales en orden, tipografía y encuadernación a los de Baedeker, pero sin el nombre, buscando cubrirse, y los llamó “Manuales del viajero en la República Argentina”. Martínez se amparaba en el hecho de que ya a finales del siglo XIX habían surgido varios imitadores de Baedeker y la empresa alemana había perdido los juicios que contra ellos había emprendido, porque la justicia del país sostuvo que el nombre Baedeker ya era propiedad de la humanidad en cuanto a guía de viaje, antes que de una casa específica. Como no hubo más problemas, los posteriores “Baedeker” de Martínez ya salieron directamente con ese nombre y no con el de “Manual”. Para nuestro país se editaron en francés e inglés. El primero surgió en 1900 y lo siguieron otros en 1904 y 1907. El último es de 1914. Todos fueron impresos en Barcelona, en la casa López Robert los tres primeros y en Sopena el último. Pero hasta 1907 es en vano buscar a General Pico en esos textos que son sin embargo muy detallados. En los primeros porque obviamente no existía, en el tercero, casi, casi por lo mismo. Como nuestro amigo Martínez se actualizaba constantemente, la cuarta edición, de la cual disponemos solamente de la versión inglesa mientras que las otras revisadas son francesas, es la primera en la que Pico hace su aparición en ese marco triunfalista tan característico de una época que soñaba encomiásticos futuros de “lauros inmarcesibles”, “praderas ubérrimas”, odas “a los ganados y a las mieses” y toda la parafernalia modernista y a la vez liberal que estaba de moda por ese entonces. Veamos entonces estas primeras menciones de la ciudad en los “Baedeker” de monsieur mister Martínez . De un silencio total en los anteriores, Pico pasa a ser citada 5 veces en el último Baedeker martinense. En las páginas 284, 285, 316, 317 y 318. 284-285: (De Bahía Blanca a Justo Daract) “…en esta línea, las estaciones que están situadas en los cruces de las líneas que vienen de Buenos Aires están alcanzando una cierta importancia y creciendo con rapidez (…) en lo que hace a las otras, el poco replica horloges tiempo transcurrido desde su fundación no les ha permitido crecer demasiado; son en su mayor parte pequeños centros de agricultura y cría, con algunas firmas comerciales y ciertos edificios públicos (...) Relmo, Miguel Cané, Quemú-Quemú, Trili, Dorila y Pico, en la línea de Buenos Aires a Telén…” 316-317-318: (De Buenos Aires al Meridiano V y a Telén) “…los trenes de esta línea salen de la Plaza Once de Septiembre en Buenos Aires (…) Los Trebolares y General Pico son pueblos de fundación reciente (524 km). Pico se ubica en la línea de ferrocarril de Bahía Blanca a Justo Daract y es una villa de cierta importancia comercial que crece con cada día que pasa, La agricultura se está desarrollando con rapidez: se cultivan 20.000 ha mientras que en 1906 ese tipo de actividad no existía en absoluto (…) los numerosos chacareros, así como los extensos establecimientos de cría de los alrededores y la fácil comunicación con Buenos Aires y Bahía Blanca le asegurarán a Pico un brillante futuro y la transformarán en una de las ciudades más importantes de La Pampa”. Esto se debe a que Alberto B. Martínez aparece como “Albert B. Martínez” en las ediciones de su trabajo, Seguramente por desgracia para él, no pudo traducirse el apellido… Llama la atención que todavía en 1914 el autor atribuya mucha más importancia a la relación de ferrocarril entre Pico y Bahía Blanca antes que con Buenos Aires. Así, de pronto, en 1914, General Pico se gana por primera vez su espacio en una guía turística internacional de 14.000 ejemplares, mitad en inglés, mitad en francés. Ya estaba dejando atrás los médanos. Raúl Guillermo Rosas von Ritterstein Diciembre de 2016


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