Barrio: Centro / Tema: Salud
Ubicación Histórica, Año:1930
El Comedor Escolar
Comedor Escolar Una necesidad que nace con la crisis del ‘30 Una institución de bien, que nace a raíz de obligaciones provocadas por el clima sumamente hostil, en aquellos primeros años de la ciudad. La agricultura recién estaba siendo cambiada, tanto la manera de trabajar la tierra con sus cortes, como nuevos elementos que se fueron incorporando para que el viento no barriera la humedad que podía acumularse, todo eso provocaba cierta inestabilidad la cual repercutía especialmente en la mano de obra que se había quedado establecida, en la zona. xxxxxxxxxxxxxxx Esta institución de bien público, tuvo sus inicios en la década de 1930 (tal vez antes), nace a raíz de graves problemas en la economía regional. General Pico tenía por ese tiempo mucha mano de obra ligada exclusivamente al campo. Fueron años de tremendas secas, años de prolongados lapsos sin lluvia. Por lógica, el campo se iba parando y con ello los hombres iban quedando sin trabajo, con todo lo que acontece a partir de esa falta, pues las familias comenzaron a ver que cada día se hacía más difícil poner un plato de comida para sus niños. En esos momentos surge un grupo de señoritas, que resuelve trabajar “ad–honorem” para tratar de mitigar esta carencia, contando para este menester, con la colaboración de empresas que ya tenían su arraigo. El lugar elegido fue el viejo local, que era parte del Molino del Oeste, allí donde se levantara el Cine Ideal, actualmente “Cine Teatro Pico”. La colaboración fue masiva, los profesionales del medio se pusieron a disposición a los efectos de tratar de ofrecer sus conocimientos especialmente para planes dietéticos, servicios de odontología y todo lo que estuviera al alcance de ellos, al servicio de quienes inspiraron el desarrollo de esta casa. Estas señoritas no estaban solas, además de lo dicho anteriormente, contaron con la valiosísima colaboración de don Carlos A. P. Gaeta, hombre que bregó con gran empeño para que este Comedor se consolidara. Así, con todo este entusiasmo y asistencia del comercio, la Municipalidad pudo concretar el edificio que en la actualidad está siendo usado como oficinas municipales. Por resolución del 21 de enero de 1934, se impone como imperativo de un momento muy difícil de toda la economía, en esta parte del territorio nacional. Todo este movimiento nace simultáneamente, con el interés del Consejo Nacional de Educación involucrando a maestros y maestras, por ser ellos quienes más cerca se encuentran de los niños, pudiendo detectar problemas de higiene y salud antes que otros. Es por eso que con el correr de algunos años aquello que habían comenzado las damas de beneficencia, prontamente pasó a ser un problema social no solamente nuestro, sino de todo el Territorio Nacional. Los tiempos de sequía de los años 1930, no solamente hicieron crisis en las economías, sino que fue el disparador de otros problemas de salud entre la población, especialmente de niños y ancianos, los sectores más vulnerables. El comercio y la decisión de todos los sectores, que dedicaron además de tiempo a la búsqueda de donativos, también se abocaron a reuniones y fiestas para recaudar fondos. Entre todos pusieron en marcha este movimiento, recibiendo en su seno a decenas de chicos que encontraron en ese recinto la cordialidad hogareña que estaban necesitando. El Comedor Escolar funcionó por muchos años hasta la entrada de la democracia, en que esos comedores se trasladaron a distintos barrios. Por el año 1935, las estadísticas ya daban a General Pico trabajando con un servicio de ecónoma, cocinero y ayudante. Eran 260 comidas diarias en época escolar y 230 durante las vacaciones. Contaban además con las voluntarias que hacían el servicio de atención en las distintas mesas. El edificio del Comedor, fue obra del arquitecto señor Alberto Calzado, quien por esos años ayudó a construir varios edificios en General Pico, como así también el montaje del Mástil en la avenida, entonces todavía Boulevard Alsina. Fuente consultada: (Internet) Quinto Sol; Cuestión Social de los Ter. Nac.; por María José Billorou Viejos recortes del diario Zona Norte (Desaparecido) Fotos; diario Zona Norte, Colección Filippini y propias. Héctor Pérez Farías Recopilador de historias pueblerinas Miembro de la Junta de Historia Regional General Pico Junio de 2018

Ubicación Histórica, Año:1930
El Comedor Escolar
Comedor Escolar Una necesidad que nace con la crisis del ‘30 Una institución de bien, que nace a raíz de obligaciones provocadas por el clima sumamente hostil, en aquellos primeros años de la ciudad. La agricultura recién estaba siendo cambiada, tanto la manera de trabajar la tierra con sus cortes, como nuevos elementos que se fueron incorporando para que el viento no barriera la humedad que podía acumularse, todo eso provocaba cierta inestabilidad la cual repercutía especialmente en la mano de obra que se había quedado establecida, en la zona. xxxxxxxxxxxxxxx Esta institución de bien público, tuvo sus inicios en la década de 1930 (tal vez antes), nace a raíz de graves problemas en la economía regional. General Pico tenía por ese tiempo mucha mano de obra ligada exclusivamente al campo. Fueron años de tremendas secas, años de prolongados lapsos sin lluvia. Por lógica, el campo se iba parando y con ello los hombres iban quedando sin trabajo, con todo lo que acontece a partir de esa falta, pues las familias comenzaron a ver que cada día se hacía más difícil poner un plato de comida para sus niños. En esos momentos surge un grupo de señoritas, que resuelve trabajar “ad–honorem” para tratar de mitigar esta carencia, contando para este menester, con la colaboración de empresas que ya tenían su arraigo. El lugar elegido fue el viejo local, que era parte del Molino del Oeste, allí donde se levantara el Cine Ideal, actualmente “Cine Teatro Pico”. La colaboración fue masiva, los profesionales del medio se pusieron a disposición a los efectos de tratar de ofrecer sus conocimientos especialmente para planes dietéticos, servicios de odontología y todo lo que estuviera al alcance de ellos, al servicio de quienes inspiraron el desarrollo de esta casa. Estas señoritas no estaban solas, además de lo dicho anteriormente, contaron con la valiosísima colaboración de don Carlos A. P. Gaeta, hombre que bregó con gran empeño para que este Comedor se consolidara. Así, con todo este entusiasmo y asistencia del comercio, la Municipalidad pudo concretar el edificio que en la actualidad está siendo usado como oficinas municipales. Por resolución del 21 de enero de 1934, se impone como imperativo de un momento muy difícil de toda la economía, en esta parte del territorio nacional. Todo este movimiento nace simultáneamente, con el interés del Consejo Nacional de Educación involucrando a maestros y maestras, por ser ellos quienes más cerca se encuentran de los niños, pudiendo detectar problemas de higiene y salud antes que otros. Es por eso que con el correr de algunos años aquello que habían comenzado las damas de beneficencia, prontamente pasó a ser un problema social no solamente nuestro, sino de todo el Territorio Nacional. Los tiempos de sequía de los años 1930, no solamente hicieron crisis en las economías, sino que fue el disparador de otros problemas de salud entre la población, especialmente de niños y ancianos, los sectores más vulnerables. El comercio y la decisión de todos los sectores, que dedicaron además de tiempo a la búsqueda de donativos, también se abocaron a reuniones y fiestas para recaudar fondos. Entre todos pusieron en marcha este movimiento, recibiendo en su seno a decenas de chicos que encontraron en ese recinto la cordialidad hogareña que estaban necesitando. El Comedor Escolar funcionó por muchos años hasta la entrada de la democracia, en que esos comedores se trasladaron a distintos barrios. Por el año 1935, las estadísticas ya daban a General Pico trabajando con un servicio de ecónoma, cocinero y ayudante. Eran 260 comidas diarias en época escolar y 230 durante las vacaciones. Contaban además con las voluntarias que hacían el servicio de atención en las distintas mesas. El edificio del Comedor, fue obra del arquitecto señor Alberto Calzado, quien por esos años ayudó a construir varios edificios en General Pico, como así también el montaje del Mástil en la avenida, entonces todavía Boulevard Alsina. Fuente consultada: (Internet) Quinto Sol; Cuestión Social de los Ter. Nac.; por María José Billorou Viejos recortes del diario Zona Norte (Desaparecido) Fotos; diario Zona Norte, Colección Filippini y propias. Héctor Pérez Farías Recopilador de historias pueblerinas Miembro de la Junta de Historia Regional General Pico Junio de 2018

