Barrio: Pacifico / Tema: Educacion
Ubicación Histórica, Año:1909

Recuerdos de la vieja Escuela 64
RECUERDOS DE LA VIEJA ESCUELA 64
“República del Paraguay”

Entre los tantos recuerdos con que cuenta Alberto C. Arias, figura una poesía que alguna vez escribiera Adolfo Vattuone, un muchacho de aquellos del 30, siempre lleno de picardías. Un buen día se puso a escribir, para su escuela, unos versos que fue uniendo con el lenguaje de pueblo, de su General Pico.
Recuerdos de la vieja Escuela 64, aquella de la calle 11 esquina 24, la que tantos años tuvo problemas edilicios.
Supo funcionar en la Escuela 26, luego en el edificio de Ortiz y Cía. en la esquina de calle 17 y 12, para regresar al barrio en 1911, a una cuadra de la Escuela 26. También se paseó por el Colegio Privado de don René De Fougeres y a ese viejo edificio que fuera propiedad de don Santos Ayerra y supo alquilar el Almacén Ingles para depósito de mercaderías, volvió para seguir funcionando.
Finalmente la Escuela tradicionalmente considerada como parte del Barrio Pacífico, fue trasladada al otro extremo del pueblo, al Barrio Malvinas Argentinas. Un edificio nuevo como premio, pero muy lejos de su lugar de nacimiento. Sin lugar a dudas un desarraigo, sentido por la población que nada pudo hacer, a pesar de los esfuerzos.
Este señor Vattuone, es un ex alumno de aquella *escuelita* y la recordaría con una poesía muy sentida porque tiene el *idioma del barrio, el idioma de aquellos muchachos que nunca la olvidaron*. Su hijo la tenía guardada y un día se la alcanzó al señor Alberto C. Arias. Este la incluyó en su programa, *UNA MAÑANA DE RECUERDOS* y de ahí la rescaté, para que pueda conservarse en nuestra memoria y que las generaciones venideras, puedan mantener vivo el sentimiento de quienes continúen en sus aulas. Por suerte también se encuentra en una reseña, de cuando la 64 cumplió 100 años de vida.

QUIERO COMENZAR POR UN CAPÍTULO.
UNA PARTE DE LA DURA DÉCADA VIVIDA EN 1940.

Por supuesto que esos versos de Adolfo, los voy a dejar en nuestra página www.generalpicohistoria.com.ar siempre, dado que los dos me lo permiten, pero antes tendré que hacer una breve historia de esta escuela que tomara vida, el 16 de febrero de 1909, comenzando a funcionar el 28 de abril de ese mismo año. Un informe de la Cooperadora en algún momento, dice que nace el 1º de mayo de 1909, con una concurrencia inicial de 67 alumnos varones. Datos de fechas diferentes que no afectan para nada, a lo que se informa a continuación.
El primer maestro director del establecimiento fue Ricardo Ferreyra. Su nombre perdura en la Comisión Cooperadora. Asumió luego Juan del Rosario Garro, hombre que entregó su vida en la noble iniciativa. Actuó en la Asociación de maestros y en la revista *Primer Centenario de Mayo*, propulsora del espíritu docente, en ese afán de sembrar el alfabeto en todos los rincones de La Pampa, cuando la fuerza civilizadora de la escuela y el empuje de don Raúl B. Díaz, se hizo accesible a los hijos del pueblo.
Continuaron en la dirección los maestros Agustín Agüero, Humberto J. Morán, Aníbal López Ochoa, José Adolfo Ávila, Oscar Davi, Edmundo Pereyra Cabral y maestras ocupando funciones como auxiliares o docentes. Allí se recuerda a las señoras, Emilia P. de Castro, Edelmira M. de Outerial, Lucía P. de Pereyra, Margarita D. de Bianchi, Natividad María Solís, María Ángela Fiumana, Margarita F. de Cepeda, María I. P. de Casella, Gloria O. de Serralta, Beatriz Angélica Norverto, Regina M. de Garro y profesoras especiales como Esther A. de Fernández, Juana D. de Álvarez, María D. de Carneiro, Magdalena Petrelli, más otros directores como Nelli F. de Ferreira, Regina M. de Garro y Luis Javier Cornejo. Por supuesto que fueron muchos los maestros y maestras que pasaron por esas aulas hasta la actualidad. La lista es extensa, pero aquellos que le pusieron horas en el viejo edificio, son indudablemente a quienes más recordamos, porque simplemente eran épocas difíciles.
Veamos algo; un poco de aquellas necesidades, con informes entregados a sus autoridades, a la Asociación Amigos de la Ciudad, al señor gobernador, en fin, a todos quienes pudieran ver y tratar de solucionar los graves problemas que se padecían.
Hacia el mes de agosto de 1944, llega a poder de *Amigos de la Ciudad*, el recorte de un semanario de la provincia de Buenos Aires, indicando específicamente, lo siguiente:
*Noble gesto de un hombre de negocios. Una personalidad conocida y popular, por sus actos de práctica filantrópica, el prestigioso hombre de negocios, señor José Roger Balet, acaba de ofrecer al Consejo Nacional de Educación, la donación gratuita de 24 nuevos edificios escolares, en nombre de su esposa e hijos*.
*Con tal motivo, el interventor del Consejo Nacional de Educación, en nota dirigida al efecto, le agradece ese nuevo y valioso aporte, que se añade a su noble y extraordinaria contribución, en bien de la instrucción primaria del país*.
Sigue el artículo y más adelante dice; *Esos actos de generosidad a favor de los argentinos necesitados, honran a quienes devuelven en benéficas erogaciones, lo que con sus inteligentes o dinámicas iniciativas supieron conquistar. Es algo que debe ser imitado por muchos de nuestros millonarios*. (Es copia fiel del semanario *El fiscalizador del Crédito*)
La nota por el interés despertado, no se hace esperar y la entidad denominada *Edificación Escolar, en las 14 Provincias y Territorios Nacionales, Donación José Roger Balet*, la recibe de inmediato y en los primeros días del mes de septiembre ya se tiene respuesta, agradeciendo al señor Presidente de la entidad, la solicitud y que le es grato manifestar que cuando llegue el turno correspondiente, a la Gobernación de La Pampa, tendré muy en cuenta la sugerencia que se me formula*.
Por supuesto que dicha nota no queda guardada ni mucho menos, todos tienen acceso a ella y las autoridades de la Escuela 64 son los primeros en enterarse, pero los días y las semanas pasan y no hay novedades de solución alguna, por tal motivo la Cooperadora del Establecimiento, hace llegar una extensa nota dirigida al Presidente de la Comisión Amigos de la Ciudad, donde se hace un detalle pormenorizado de la Escuela desde su nacimiento en 1909.
En la cronología de los acontecimientos, esa nota manifiesta lo siguiente:

*La Comisión Cooperadora de la Escuela 64 *Ricardo Ferreyra* que tengo el honor de presidir, fiel a sus propósitos e interpretando el sentir de padres y vecinos en general, se presenta a usted y por su digno intermedio a los caballeros que forman esa comisión que tan patrioticamente trabajan por el bien y el progreso de nuestra ciudad, solicitando su valiosa intervención a favor de los considerandos y razones que constituyen el serio problema del local para la Escuela Nº 64, y que consideramos de urgente solución*.

*Fundación: En el año 1909, según consta en los archivos fue creada la Escuela 64 para varones, una de las primeras de este pueblo. Desde su comienzo mereció el amplio apoyo del vecindario que se dio a la tarea de gestionar un local adecuado a las necesidades de su creciente inscripción, llegándose a conseguir en alquiler la casa de la esquina 24 y 9 (¿?), donde funcionó por más de 20 años. La obra realizada por este establecimiento durante 35 años de existencia, está palpable en las diferentes manifestaciones del progreso de Pico; profesionales, comerciantes, industriales, estudiantes secundarios, etc. etc., han pasado por sus aulas, ellos y el vecindario todo, contribuyeron a cimentar esta Escuela, haciéndose una de las más queridas*.

*Funcionamiento actual: El 31 de marzo del año p.pasado, por disposición de las autoridades superiores y en base a inconvenientes de alquiler, fue trasladada de su antiguo local, al de la Escuela 26 de niñas, debiendo alquilarse de manera provisoria, una casa particular cercana al edificio del Estado, en razón de la falta de aulas. Actualmente y por gestiones de vecinos y maestros, se ha conseguido una parte del primitivo local en forma gratuita hasta finalizar el presente curso escolar. De esta manera sus 13 grados se desenvuelven así; 5 inferiores facilitados en el local de calle 24 y 9 (¿?), y los 8 grados restantes en la escuela 26 de niñas, a una cuadra de distancia. La Escuela así distribuida funciona en un solo turno de 9 a 12:20 horas, siendo atendido el primer grupo de grados por el vicedirector y el segundo por el Director. Durante el turno de la tarde, funciona la Escuela de Niñas en la misma forma*.

*Inconvenientes: De tal manera, a más de la incomodidad en la tarea docente por la separación de grados, actuación de personal especial y de servicio, dificultad en organizar el trabajo, etc., existe el serio problema de la inscripción de alumnos, ya que resulta lógico contemplar las exigencias de los padres con respecto a la comodidad de sus hijos, que podrían concurrir a otras escuelas en turnos cómodos (de tarde o mañana, según su edad), pues los pequeños de grados inferiores, se ven obligados a asistir durante todo el año por la mañana, soportando los fríos invernales y provocando una irregular asistencia. Las estadísticas escolares, demuestran que el funcionamiento de las dos escuelas en la forma anotada, ha traído como consecuencia una notable disminución en los registros de inscripción, a pesar de todo el trabajo desarrollado por el personal y los vecinos que cooperamos. Otro inconveniente grave, es la provisión de agua y mal estado del pabellón sanitario en el local particular, llamado *Anexo*, inconveniente que los propietarios no pueden subsanar, en razón de que está cedido de manera provisoria y gratuita*.

*Posible solución Oficial; Noticias publicadas en diarios locales, informan del propósito de las altas autoridades escolares, de construir aulas en el local del estado, Escuela Nº 26, a fin de que funcione, ésta y la 64 en diferentes turnos, sin necesidad de *Anexos*. Es posible que esta medida, podría solucionar el problema, solo, en lo que se refiere al funcionamiento de las escuelas en su local, pero de manera alguna a lo que atañe a la inscripción e incomodidad de los horarios para los niños de las dos escuelas, que siempre deberán asistir a turnos diferentes cada una. Quiere decir entonces que el único beneficio sería evitar el anexo y quizá la comodidad de las aulas, quedando pendientes los turnos y la inscripción cada vez más difícil*.

*Consecuencias; Es posible que tal solución provocaría la necesidad de refundir las escuelas, ya que los inconvenientes anotados demuestran que la inscripción se haría cada vez más difícil. Esta medida sería la más lamentable y perjudicial, no solo para el alumnado o para los padres que desean mandar a sus hijos a escuela de un sexo y que lo han hecho durante más de treinta años, sino que también bajo el punto de vista del progreso de nuestra ciudad, que no merecería la clausura de un establecimiento educacional, muy por el contrario creemos que se impone la necesidad de cimentar y aumentar las casas de estudio. Más aun, las escuelas de Pico, provocaron naturalmente la creación de barrios y establecieron insensiblemente jurisdicciones: Así la Escuela 66 se pertenece al Barrio Este, la 111 el de Talleres, la 57 al llamado Barrio de la Escuela 57, la 26 al de Carlos Berg, y esta, la nuestra, a la parte N.E. de la población en lo que se llama el Centro y Barrio de Argentino. Más, la instalación de los Cuarteles del Ejército hacia la parte norte, lógicamente dará un importante impulso a esa barriada, haciendo más imperiosa la necesidad de la existencia de nuestra Escuela en su zona.
Con lo anotado señor presidente, se comprende que es de urgente necesidad ocuparse de este asunto, máxime si se tiene en cuenta que falta tan poco tiempo para que finalice el presente curso escolar y con ello el compromiso de los señores propietarios del local llamado *Anexo*.
Interesados en la solución del problema, nos hemos enterado que el vecino dueño de la casa sita en la calle 17 esquina 26, donde funciona actualmente el Instituto de Enseñanza Secundaria, hizo un ofrecimiento de dicho local en alquiler, a las autoridades del Honorable Concejo Nacional de Educación, para la Escuela 64. Tal ofrecimiento que ya forma un expediente, aún se mantiene en trámite sin contestación.
Este edificio que ha sido visitado y revisado por Inspectores de Escuelas, llenaría las necesidades de la 64, ya que sus salones y demás dependencias, con las refacciones que ofrece el señor propietario, sería muy adecuado. También hay que considerar que la ubicación es de lo más apropiado con respecto al barrio que comprende, o sea el único que no tiene escuela cercana.
Es posible también que dentro de esta misma zona se pudiera encontrar algún propietario dispuesto a ofrecer un local adecuado, y quizá hasta los mismos del antiguo local de la Calle 24 esquina 9 (¿?).
El problema de la Escuela 64 de varones, es bien conocido. Él no solo debe interesar a los padres afectados y a esta Sociedad Cooperadora que se esfuerza en darle solución, es problema de nuestra querida ciudad, por eso recurrimos a esa prestigiosa como afectiva Comisión de Caballeros, que usted preside, en la seguridad de que nuestro pedido merecerá vuestra especial atención, al igual que todos los asuntos que han gestionado y realizado con tanto éxito y simpatía general.
Agradecido de su atención, me complazco en ofrecerme a sus gratas órdenes, quedando así mismo, toda la Comisión que presido, a disposición de esa sociedad.
Saludo a usted con la más distinguida consideración.
Firman el comunicado los señores:
Eugenio Vattuone, Secretario. Y Pedro Torrens, Presidente.

La nota (octubre 4 de 1944), ha sido transcripta punto por punto, incluso con esa falla en la dirección. Evidentemente quien la escribió, no estaba atento, porque la dirección era 24 y 11. Por supuesto, los firmantes tampoco se percataron del error.

Los integrantes de la Comisión de Amigos, se reúnen inmediatamente para dar el trato correspondiente a tal nota, además de otros temas de sumo interés, pero este, es tratado convenientemente y el informe queda así escrito:

*Escuela 64- Se da lectura a una nota de la Cooperadora de la Escuela Nº 64 Ricardo Ferreyra en que pone de manifiesto la grave situación creada por falta de local adecuado para ese establecimiento; el señor Presidente recalca el interés público en considerar los medios para resolver ese problema y el señor Righi, a cargo de la Inspección Seccional, informa sobre las gestiones realizadas hasta ahora que cristalizan en dos posibles soluciones; la obtención del local del actual Colegio Rivadavia o el edificio que venía ocupando anteriormente la escuela. Con respecto a la Donación Roger Balet, se da lectura a la nota contestación del donante y se informa que esas escuelas son del tipo rural, y por lo tanto inadecuadas para el funcionamiento de la Escuela Nº 64. Después de un largo cambio de ideas, se resuelve que el señor Righi entreviste al señor De Fougeres y a las autoridades del Instituto de Enseñanza Secundaria, interesadas también en ese local que ocupaba la Escuela; el resultado de esas gestiones será tratado por esta Comisión Directiva tan pronto se concreten los resultados de ellas*.
Sin lugar a dudas son momentos difíciles para las autoridades del Concejo Nacional de Educación, ya que la expansión poblacional se viene registrando día a día y General Pico no es la excepción, pues ofrece también, día a día, una diversidad de trabajo que empuja a la gente a llegar para quedarse.
La Sociedad Cooperadora del colegio tampoco descansa e insiste con Amigos de la Ciudad, única y posible entidad visible para llegar a concretar alguna solución, debido a las conexiones con altos funcionarios de Gobierno, por parte de varios de sus integrantes.

*La Sociedad Cooperadora Ricardo Ferreyra*, no cede y el 8 de noviembre de ese año insiste con otra nota, que es recibida el día 11, aludiendo lo siguiente:
*Estando próximo a finalizar el presente curso escolar, esta comisión que presido, considera que cada vez es más urgente la solución del problema *Local para la Escuela de Varones Nº 64*. En tal razón, nuevamente me dirijo a usted con el propósito de reactivar este importante asunto que impone una pronta solución, porque antes de finalizar las clases, debe saberse el destino de la Escuela 64 que tiene concedido el local particular que ocupa, por este año solamente*.
*En el deseo de colaborar en las importantes gestiones que realiza esa Comisión, hemos requerido del señor René De Fougeres, si mantiene sus propósitos de alquilar el local que oportunamente ofreciera al Consejo de Educación, para la Escuela 64. Este señor manifiesta que hasta el presente está en pié su ofrecimiento y que entre hoy o mañana, elevará una nota a las autoridades escolares ratificando su ofrecimiento en las mismas condiciones ya conocidas en el expediente formado con tal motivo*.
*El señor director de la escuela, nos ha informado que dentro de breves días, se levantará el censo escolar reglamentario y puede resultar contraproducente, no solamente para la 64, sino también para la 26. De una posible solución depende el éxito de la reorganización de dichos establecimientos para el próximo período escolar. Como anotáramos en el memorial oportunamente elevado a esa comisión, la inscripción de alumnos se resiente considerablemente por el funcionamiento anormal de ambas escuelas*.
El resto es de formula, firmando la nota el señor Eugenio Vattuone como Secretario y el señor Pedro Torrens como Presidente.

No digamos por esas casualidades, porque en realidad no es así, porque se trata de copia de nota interna que la Inspección Seccional hace llegar a la Comisión de Amigos de la Ciudad, que viene encabezada de la siguiente manera;
*La Pampa (Secc. 2ª), Escuelas Nº 26 y 64, /Contrato de Locación. Informe Nº 149 Expediente 16818 –P-935, dirigida al señor Inspector General*; y dice esto:
*En cumplimiento de lo dispuesto por esa superioridad en la Providencia Nº 14175 de octubre próximo pasado (fojas 120 vuelta), se acompaña una constancia de la Oficina de Recaudación de la Municipalidad local, en la que consta que el solar G de la manzana Nº 114, debe abonar en concepto de Contribución Directa, la suma de $46,02 anuales.
Al requerirle esta seccional al señor De Fougeres, presentara la citada boleta (fojas 121), se presenta nuevamente haciendo un nuevo ofrecimiento del local de su propiedad en donde funciona actualmente el Colegio Particular Rivadavia, mediante la suma de Trescientos pesos m/n.
Este ofrecimiento de aceptarse, solucionaría de una vez el problema que sobre locación tiene planteado la Escuela 64 de la localidad. El señor De Fougeres acompaña con dos tasaciones de 45 y 47 mil pesos a modo de garantía, agregando que en junio de ese año, ofreció en iguales condiciones el local de su propiedad manifestando a la repartición que esperaría la resolución de esta, hasta fines del mes de agosto pasado, pero en virtud de que hasta la fecha no se ha expedido el Honorable Consejo en este sentido, está dispuesto a esperar nuevamente hasta el 31 de enero de 1945, y que, cumplido este nuevo plazo, considerará terminada esta gestión*.
Subsiste por otra parte la situación poco aconsejable, por distintas situaciones: La edificación precaria por una parte y el tener que funcionar en edificios diferentes, otra, siendo que el local llamado ANEXO, cedido sin contrato por la firma Antonio Rodríguez y Cía, no ofrece garantías a los intereses del Concejo, y llegado el momento los dueños solicitarán el desalojo, cosa que vendría a agravar aún más esta situación.
En otro punto, la nota dice que debe tomarse en cuenta, que en la localidad no hay otro local apropiado que permita iniciar otras gestiones, para resolver esta incómoda situación, (y agrega); *En una ciudad de la importancia de General Pico*.
Al pie consta: INSPECCIÓN SECCIONAL 2ª General Pico, 17 de noviembre de 1944.
Junto a ella se recibe y da lectura de la comunicación establecida con el Concejo Nacional de Educación, hacia esa Comisión de Amigos, donde se expresa lo siguiente:

*Cúmpleme informar a usted que he dado conocimiento al señor José Roger Balet, a fin de ser tomada en consideración, la presentación hecha por la Comisión Amigos de la Ciudad de General Pico, con que se inician estas actuaciones, solicitando se destine uno de los edificios de la Donación del citado señor para dar ubicación bien sea a la Escuela nº 64 o la 111, que funcionan en la ciudad de referencia, muy especialmente la primera por ser precaria las condiciones de funcionamiento*.
Y continúa diciendo que el señor Roger Balet, en breve emprenderá una gira por los territorios del Sur, comprendiendo entre ellos La Pampa, con el objetivo de contemplar la presentación de los vecinos de General Pico.
La nota original es firmada por el Sub-Inspector General de Escuelas de Territorios, señor Carlos Cuestas Acosta, quien agrega que del resultado de tal gira informará oportunamente.

Días más tarde vuelve a sesionar la Comisión para tratar como siempre distintos puntos, como por ejemplo, placa a poner en la avenida San Martín relacionado con el cambio de nombre de esa arteria, el Consorcio Caminero y otros temas de importancia. Por supuesto al ser tratado el tema Escuela 64, se llega a esta conclusión que queda fijada en el Acta Nº 5 de dicha Comisión.

*Instituto de Enseñanza Secundaria. Se lee nota de las autoridades de este establecimiento, en que solicita la gestión de esta Comisión Directiva, a favor de sus finalidades; el señor Presidente da cuenta de que cumplimentando el pedido, esta Comisión casi en pleno, se entrevistó con el señor Gobernador pidiéndole se contemple el problema de la enseñanza secundaria en esta ciudad, a lo que el General Duval contestó asegurando que no descuida tan importante asunto*
En cuanto a la Escuela 64 se hace este informe:

*Ante una nota de la Cooperadora de la Escuela de referencia y atenta a las gestiones realizadas, en las que también se ha tenido en cuenta la situación del Instituto de Enseñanza Secundaria, se resuelve: 1º) Haciendo propicia la ocasión de que el señor Gobernador consulta a esta Comisión Directiva, sobre los problemas más urgentes, se incluya entre ellos la aceptación del Consejo Nacional de Educación, para la oferta del señor De Fougeres antes del 31 de enero próximo, en que vence el plazo otorgado. 2º) Dirigirse al señor Pío Santos Ayerra, solicitando buena disposición para transferir el alquiler de la casa de la calle 11 al Instituto de Enseñanza Secundaria, contando con que su actual inquilino, el Almacén Inglés, estaría dispuesto a cederla*.
En otro punto se hace saber que se ha tomado conocimiento de la nota de la Inspección Nacional de Escuelas, manifestando la complacencia con que se ha recibido la noticia y por tal motivo se resuelve dirigir nota con todos estos conceptos al señor Roger Balet, firmando como hasta ahora su Presidente el doctor Palau y el señor Francisco Inciarte como Secretario.
Indudablemente el informe sobre la Escuela 64, está ligada a la gestión que iniciara esta Comisión, ya que muchos de ellos, son padres de alumnos que concurren a ese colegio y pueden ver todos los días los inconvenientes que se producen, pero en este ínterin se produce un alto en la gestión de ellos, porque tienen que sortear un problema institucional muy serio; se trata de una denuncia, donde se los involucra como de mala gestión en cuanto a los fondos que se manejan. Ya fue expuesta en la Historia de esta Comisión, los pormenores, pero no está demás decir que todo derivó en un estudio realizado por autoridades competentes del Ejército Nacional, quien determinó la solvencia y buen uso de todo cuanto una Comisión puede realizar, manejando fondos que provienen de una Colecta Popular en la cual ellos fueron los primeros en poner dinero de su bolsillo. Las palabras finales de aquel informe se cierra con un: *Mal podrían ellos mismos robarse su propio dinero*.
En ese mismo informe se resuelve no entrar en sesión, hasta tanto el Gobierno se manifieste por escrito, absolviendo a la Comisión por entero y así se le hará saber al Gobernador, aclarando que hay un remanente importante de dinero que es necesario invertir en algo para el pueblo, porque es dinero del pueblo.
En el mismo punto se informa que la Institución que realizara la denuncia, ha sido disuelta por el Gobierno.
Las semanas siguen corriendo y las soluciones no se dejan ver. El proyecto Roger Balet se diluye, se enfría por tratarse de una edificación poco acorde a una Escuela que ya tenía para esos años una concurrencia de algo más de doscientos cincuenta chicos entre todos los grados. El pensamiento va cambiando y cuando Amigos de la Ciudad vuelve a reunirse en forma oficial, se toma en cuenta las intensiones de la Dirección de la Escuela 64, que comparten vecinos allegados a la misma, ante una posibilidad de que se construya su edificio siempre que sea donada una manzana de terreno. La Dirección de la Escuela adelantó verbalmente que se constituirá una comisión para trabajar en tal sentido y que desea saber si en caso necesario *Amigos de la Ciudad* hará un anticipo reintegrable, de una suma superior a MIL PESOS, para proceder a la compra. Por mayoría absoluta se resuelve colaborar e invitar a esos vecinos a constituir una comisión conjunta con Amigos de la Ciudad.
Se realiza entonces una gestión individual buscando el lugar, no solamente acorde a las necesidades, sino disponible para la venta y condiciones no abusivas para poder concretar con las reservas existentes, teniendo en cuenta que estaba pendiente la compra del terreno para el Correo, obras en el Aéro Club y otras en el Tiro Federal, amén de pedidos menores que continuaban pendientes.

Los meses que siguen, se van desarrollando de la misma manera, con algunos chicos en una parte, otros en otra y los consiguientes problemas de todos los días. Afortunadamente para esta época ya otras escuelas habían incorporado el sexto grado, porque hasta al menos el año 30, aún venían de otras escuelas a terminar, ya que solamente tenían el quinto grado.
El nivel de estudios en esos chicos era BUENO, no arriesgo más porque no tengo más que unos pocos testimonios de algunos que hicieron los primeros grados en el Instituto Privado, porque allí al ser la misma enseñanza para todos, fueron muchos los que hicieron los dos primeros años en uno.
La gente mayor lo recuerda perfectamente, pero los más jóvenes por algún motivo, (más de uno), pueden estar desinformados y por lo tanto, lo recuerdo. El ciclo Primario era; 1º Inferior, 1º Superior, Segundo, Tercero, Cuarto, Quinto y Sexto grado, luego se dispuso denominar el ciclo de Primer Grado a Séptimo. No cambió nada, solamente la designación o el orden, pero nada más.
En una de estas últimas reuniones de Amigos de la Ciudad, se realiza el encuentro de autoridades del Colegio, compartiendo tal reunión. Los que no sabían fueron informados, que anteriormente se había dispuesto que, tanto docentes como los que desarrollaban tareas en la Comisión Cooperadora, se hicieran presentes para tratar de formar una Sub-comisión para que trabaje en colaboración.
Ocurrió que algunos no lo sabían y miraban con extrañeza esa presencia.

De esa reunión se dejaría esta constancia en el acta correspondiente:
*Escuela 64: La presidencia informa brevemente los motivos de la presencia en la reunión, de la delegación de la Escuela 64, la que ha sido invitada a efectos de lograr, la adquisición de una manzana de terreno para la construcción del edificio respectivo. El señor Tenorio solicita se le informe a cuánto ascendería el importe de la compra. Contesta la señorita Mallo, en representación de la Escuela 64, que la compra de la manzana 15, que es una de las que se han visto y que a juicio de la Cooperadora y Dirección de la Escuela, es la que reúne las condiciones requeridas, insumiría la inversión de $15.000.- solicitando que la Comisión de Amigos de la Ciudad de General Pico, arbitre los medios para que pueda ser realidad la construcción de la escuela. De inmediato y en uso de la palabra el señor Alcayaga expresa que ojalá pueda la entidad solucionar el problema expuesto, añadiendo que lo lógico sería contribuir con una determinada suma de dinero, ya que hay antecedentes que respaldarían esa opinión. Insiste la señorita Mallo en su pedido anterior, por la premura del caso y ante la próxima terminación del año escolar. El señor Ildefonso Rodríguez, formula de inmediato una proposición seria y formal; dice que la presencia de damas hace imposible una negación (¿?) definitiva, pero los pedidos que se han formulado y que se formularán, deben tener una reglamentación adecuada; que el problema es serio y que la entidad no está en condiciones de resolverlo de inmediato, que a ese paso no se tiene una idea formada de lo que va a ocurrir, que es riesgoso que así como así se entreguen los fondos que obran en poder de la entidad: Propone en definitiva el señor Rodríguez que se difieran todos los pedidos de dinero, hasta la aprobación ulterior de los estatutos, aclarando que no va en contra de ninguna solicitud inspirada en el bien de la población y si solamente poner a la entidad a respaldo de lo que pueda derivarse de la entrega de fondos sin contar con una reglamentación adecuada. El señor presidente advierte que lo expuesto por el señor Rodríguez es una cuestión de fondos y que de aprobarse ese temperamento, quedarían sin efecto él o los pedidos formulados. El señor Alcayaga solicita la palabra y señala, ante el giro que toman las cosas y en su carácter de Presidente del Aéro Club de General Pico, que dicha entidad no está en condiciones de esperar y que si bien ha pasado desapercibida la labor de la Institución que preside, deja constancia de su labor y que ya se encuentran en camino dos planeadores y que se han prometido además dos máquinas; que se necesita con suma urgencia la construcción de un hangar ya que las líneas aéreas del NORTE, harán escalas en H. Renancó, Santa Rosa y Bahía Blanca, dejando a nuestra ciudad aislada, agrega que aún se está a tiempo de remediar ese inconveniente si de inmediato se procede a la construcción de los hangares y depósitos, que para ello solicita a *Amigos de la Ciudad*, la suma de $5.000. ya sea como donación o en calidad de préstamo o anticipo y *ad-referéndum* de lo que resuelva la Asamblea, posteriormente cuando se trate la aprobación de los estatutos.(-)
El señor Rodríguez manifiesta de inmediato que dada la forma en que se plantean las cosas, se podrá entregar al Aéro Club, en calidad de préstamo, los fondos requeridos pero que mantiene su moción primitiva. El señor presidente aclara entonces que de aprobarse la moción del señor Rodríguez se invalidará de hecho todo lo que se está debatiendo. El señor Tenorio propone entregar los $5.000.- al Aéro Club y a su vez donar los $12.000.- para cooperar a la compra del terreno para la Escuela. El señor presidente recuerda la situación que se le presentaría a Amigos de la Ciudad, ya que de entregarse los importes señalados, más los $12.000.- para el terreno de Correos y telecomunicaciones, prácticamente se encontraría la entidad sin fondos y es necesario saber si la Comisión, está en condiciones de disponer del dinero para los fines que se solicitan. El señor Juan B. Bastard sostiene que la entidad está autorizada para ello. El señor E. Pereyra, solicita la palabra para hacer presente la situación especial de la Escuela 64, expresando que lo que Amigos de la Ciudad no done, será imposible conseguirlo de otro modo. El señor Fidel Martín solicita se le informe si hay seguridad de que donada la manzana, el concejo haría la construcción, aclarando la señorita Mallo que hay una partida de $200.000.- para la construcción del edificio, siempre que se contara con el terreno adecuado. A continuación el señor presidente, manifiesta que si el señor Rodríguez mantiene su moción se procederá a la votación de rigor. El señor Rodríguez expresa que la suya es una moción de orden y que hasta la constitución definitiva de la entidad, deben aplazarse todos los pedidos. El señor Tenorio aclara su posición de desacuerdo a la moción del señor I. Rodríguez. La moción de este es apoyada por los señores B. Rodríguez y Fidel Martín, la que puesta a votación por la presidencia resulta afirmativa.

(-) (El debate continua y aunque entre un punto y otro no encontramos conexión, aclaro que se trata del acta que corresponde a esa jornada y esta gente necesitaba dejar en claro su posición, pues no eran los dueños del dinero recaudado por Colecta Popular y ya venían de sufrir una acusación falsa por mal uso del mismo)

EL TIEMPO PASA Y NO HAY ADELANTOS

Todo sigue igual, nada cambia. El papeleo entre el Consejo Nacional de Educación, Amigos de La Ciudad, la Cooperadora del Colegio y el Visitador a Cargo del Concejo en General Pico continúa, rompiéndose el círculo en noviembre de 1946, cuando el 16 de ese mes exactamente, el Presidente de la *Asociación amigos de la Ciudad*, recibe una nota manuscrita, que dice lo siguiente:

*En comunicación cursada por la Asociación Cooperadora *Ricardo Ferreyra*, se consignaba el deseo de que esa Institución, no abandonara los trámites para la adquisición del terreno destinado a edificio para esta escuela. A los mismos efectos, transcríbole la nota de Inspección General, recientemente recibida:
*Nota Nº 4985 -E -Libro 3 -Folio 411, vuelva a sección segunda -La Pampa- con la manifestación de que por informaciones en poder de esta Inspección General, la construcción del local destinado a la Escuela Nº 64, de General Pico, no será llevada a cabo en el corriente año, en virtud de no contarse con el terreno adecuado, siendo por tal causa suprimida del plan de edificación del año 1946. Por tal circunstancia, de poder ser obtenido el terreno necesario, será factible su construcción para el año próximo y es en vista de lo expresado precedentemente por esa seccional, que esta Inspección General incluirá la construcción de ese local, en el plan de edificación que tiene a estudio, para el año 1947.
Inspección Técnica General de Territorios 28/9/46, firmado por el señor Nicolás Ortiz, sub inspector General interino de Escuelas de Territorios, (Es copia fiel de la nota escrita a puño y letra del Presidente de la Comisión Cooperadora *Ricardo Ferreyra*).
Termina a modo de saludo;
*Al reiterar mi confianza en la actitud de *Amigos de la Ciudad*, me complazco en saludar al señor Presidente y por su digno intermedio a los demás componentes, con la mayor consideración*
La misma la firma el Director a cargo, don Edmundo Pereyra Cabral.
Por supuesto que se da entrada como corresponde y de la misma manera se la trata. Es un problema muy grave y por mucho que se hable, pida o discuta, no hay manera de progresar y para este entonces la gente de Amigos comienza a tener ciertas dificultades a raíz de continuar trabajando sin llegar a ser una Comisión con Personería Jurídica ni Estatutos, cosa que los hace manejarse con los fondos en una cuenta que está a nombre de dos o tres personas. Eso supone siempre alguna duda, y ellos venían de superar un malestar muy delicado, que afortunadamente fue aclarado. Es bueno decir también, que quienes pretendieron echar tierra, terminaron siendo disueltos por el Gobierno.

En la reunión del día 12 de junio de 1947, la Presidencia de Amigos de la Ciudad, informa que algunos de los puntos tratados en la reunión anterior, dado el tiempo transcurrido, han quedado sin efecto, y en ese sentido hace constar que lo relacionado con el terreno para la construcción del edificio de la Escuela 64, aunque la comisión hubiera acordado la suma solicitada en aquella oportunidad no se habría solucionado el problema, pues noticias extraoficiales en su poder, daban como cubierto ya el plan de edificios escolares… A esta altura de la reunión pide la palabra el señor Arocena a fin de que se le informe la situación en que se encuentra la entidad, puesto que lo primordial y tal como resulta de la simple lectura del acta anterior, como es la aprobación de los estatutos, no se ha llevado a cabo. La Presidencia manifiesta que en realidad, eso era lo que debía haberse hecho, pero la culpa es de todos un poco, al no haberse efectuado la reunión propuesta para tratar los estatutos, pidiendo en definitiva un poco de voluntad para que en el más breve plazo se lleven a efectos los fines trazados; agregando que en el asunto de la escuela 64, las autoridades respectivas, Gobernación e Inspección de Escuelas, ya habían dado su aprobación a un terreno situado en las inmediaciones de las calles 32 y 36, solicitándose ahora la cantidad de $6.000.- a fin de consignar el pago judicial, para que por donde corresponde, se efectúen los trámites de la expropiación. Se origina un breve debate en el que interviene la mayoría de los señores miembros. El señor Sánchez sostiene que se efectúe la liquidación de los fondos existentes, acordando todos los pedidos en carpeta o en su defecto que, con la aprobación de los estatutos, se encauce la marcha de la Comisión dándosele así el carácter que le corresponde como entidad. El señor Arocena hace presente que como plantearon las cosas en la reunión anterior y el procedimiento seguido en el préstamo acordado al Aéro Club, lo principal era tratar si se consideraban o no los estatutos, para obrar en consecuencia, por las vías legales. El señor Oleaga propone hacer la donación *ad-referéndum* de la Asamblea, ya que en un principio se había resuelto efectuar una donación para esos fines que concuerda con la cantidad que ahora se solicita. Luego de un cambio de idea se resuelve por mayoría, anticipar a la Dirección y Cooperadora de la Escuela 64, la seguridad que pueden contar con la suma de $6.000.- para los fines expuestos. (Tal lo que fue escrito en el acta de aquel día).

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Y dentro de los testimonios encontrados, podemos agregar algo de una reseña presentada por un ex¬-alumno.
Entre otras cosas recuerda fechas y momentos para no olvidar.
Luego de leída, rescatamos lo siguiente: *La Escuela 64, nos brindó muchas y hermosas novedades, que nos hizo ver el esfuerzo de aquellos abnegados maestros. Entre los primeros puedo decir que estuvieron al frente de las aulas Ricardo Ferreyra, Juan del Rosario Garro, Rafael Correa, Lisandro Pérez Luna, Ludovico Brudaglio, Isabel Garro y Agustín Agüero.
Juan del Rosario Garro, sin lugar a dudas, tiene que haber sido muy bien secundado por los maestros que desarrollaron su carrera en ese establecimiento. El señor Garro ingresa a la Escuela el 17 de julio de 1911, cuando es nombrado para reemplazar al director Ricardo Ferreyra haciéndose cargo de la dirección, el 5 de agosto de ese mismo año.
La 64 inicia el período escolar junto a la Escuela 26, en el mismo edificio, pero casi al mismo tiempo, en el mes de agosto, será trasladada a un edificio más cómodo que estaba en la esquina que forman las calles 17 y 12, que era propiedad de la firma Ortiz y Cía. También es bueno recordar que por ese tiempo los colegios primarios de General Pico y la zona, tenían solamente hasta 4º grado debido a un escaso movimiento de población escolar. En este lugar se mantiene hasta agosto de 1911, cuando nuevamente es cambiada, regresando al barrio que la viera nacer, en las calles 24 y 11, separada de la Escuela 26 por una cuadra.
En este lugar se mantiene por muchos años, salvo esa etapa de vida que narramos anteriormente, entre 1944 y 1947, donde sufriera traslados de domicilios con todos los problemas y sinsabores que eso provoca.
El espíritu de Juan del Rosario Garro, fue muy grande, soportó todo, por eso la enseñanza nunca fue dejada de lado, al contrario. Recibe con beneplácito la incorporación del quinto grado junto al resto de los otros colegios del pueblo y zona norte del territorio y a eso se le suman satisfacciones como el pasar de Escuela INFANTIL al grado de ELEMENTAL. En agosto de 1918 ocurre otro hecho trascendental, la Escuela 64 recibe la orden de incorporar el sexto grado y es la única de la ciudad y toda la zona norte del territorio. Es sin dudas algo para recordar, como también recordar a aquellos primeros alumnos que se incorporaron, aunque lamentablemente por el tiempo escaso de clases, no pudieron ser aprobados. Ellos fueron: María E. Crespo, Ada Ruiz, Lucía Petrelli, Arturo Gómez, Amer Grijalba, Armando Palma, José Morales, Luis Petrelli, Elena M. Pintos, Cástula Caminos y Humberto Sanguinetti, el maestro fue Agustín Agüero. Si bien es cierto se trataba de una escuela de varones, se aprobó la asistencia de niñas por ser el único sexto como se apunta.
Al siguiente año el ciclo comenzó el 1º de marzo, con todos los que decidieron repetir, más otras incorporaciones. De esa manera se convirtieron en los primeros egresados con el ciclo escolar primario cumplido en su totalidad. Alguno de esos alumnos cursaron estudios secundarios en otros lugares y varios de ellos regresaron a la Escuela 64 con sus títulos de maestros, para ser continuadores de esa fuerza que les habían transmitido los primeros maestros.
El esfuerzo y la dedicación de maestros como Edmundo Pereyra Cabral, su esposa Lucía Petrelli, Cátula Caminos de Pesce, Aníbal López Ochoa, Emilia Lorence de Ruiz, Josefa Álvarez de Chapel y muchos más, así como los que vivieron los primeros años para llegar a ayudar a que se transforme de en la categoría de SUPERIOR, en 1920.

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Así en forma amplia, se puede ver que la vieja *Escuela de Garro*, la de varones, la del Barrio Pacífico, fue quedando siempre de lado, que si bien es cierto luego de setenta años tubo edificio propio, lo lamentable es que la construyeron lejos de sus orígenes.
Sus alumnos no la olvidaron nunca y uno de ellos, el señor Adolfo Vattuone (hijo de quien estuviera como secretario de la Comisión Cooperadora), un día le puso letra a sus sentimientos, recordando esa Escuela que viera en las aulas a muchachos, luego hombres, como “Tito” Mendicoa, “Cachi” Castaño, luego sus hijos Jorge y Carlos, Aurelio Santoro, Roberto Paglia, “Rolo” Roggero, los hermanos Balent, Rodolfo Rolero, Luis Vaccaro, Néstor Vivalda, Juan Venturucci, Julio Chevelesco, Raúl Parentella, Rodríguez, Bauducco, Pirincho Belfiore, después los hijos, los doctores Andreani, Margaría y tantos que se hace difícil recordar a todos.
“Chocho” Vattuone plasmó en sus versos a aquellos maestros que impartieron enseñanzas y respeto por sobre todas la cosas, sin dejar afuera al personal de maestranza.


Escuela sesenta y cuatro,
del tiempo de la llamada.
Que no tenías campana
sino un pedazo de riel.
Yo soy del tiempo aquel
de Pereyra y de Agüero
Romualdo Sastre, el portero
arreglando un pizarrón
y allí siempre en el portón,
vendían los masiteros.
Estaban Fraile y don Juan
y “el Gallego” Baldomero.

Vieja escuelita de Garro
de Teves y de Muñoz,
de “la Gorda” Belvedere
en la clase de labor.
De la petiza Latasa
que gritaba con furor
y te arrancaba la hoja
si encontraba algún error.

Escuela sesenta y cuatro
la de hoy y la de ayer
esa escuela de varones
la del moño a lo Gardel.
Sos la que en las fiestas patrias
desfilabas muy feliz,
mientras nos marcaba el paso,
la señorita Solís.

Después de muchos años,
volví a mi escuelita;
fue el segundo día de clase
nunca lo podré olvidar.
Cuando pude ver “al pibe” (1)
allí, entre los alumnos;
me las piqué para casa,
para ponerme a llorar.
1) El pibe al que hace referencia el autor, es su hijo, ex-alumno también de esa Escuela.

Una verdadera pintura de lo que era la escuela. El rigor de una maestra por imponer que cada letra ocupe su lugar. La felicidad de representar a *Su Escuela* en los desfiles de las fiestas patrias; el orgullo que la maestra les marque el paso y un tiempo de masitas *recién salidas del horno*, que no todos podían comprar.

Debo agradecer la colaboración de:
Adolfo Vattuone,
*Chiche* Vattuone
Alberto C. Arias,
Señor Director del la Escuela 64 y su personal.
Más documentación en mi poder, donde me apoyé.
Héctor Pérez Farías – General Pico – octubre de 2015
(Derechos reservados)




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