Barrio: Centro / Tema: Historia
Ubicación Histórica, Año:1970

SOBRE LA PIEDRA FUNDAMENTAL
LA PIEDRA FUNDAMENTAL DE Gral. PICO Debemos convenir que sigue siendo un misterio esa foto donde aparecen varias personas que evidentemente fueron de los primeros pobladores y muchos de ellos ya estaban aquí, esperando a que llegaran con las vías del ferrocarril, para comprar tierras y comenzar a armar un pueblo. Sin duda que lo lograron, con problemas y aciertos, con dramas y alegrías, en fin, con todo, porque no le mezquinaron brazos ni los conocimientos que traían desde tierras lejanas. Y para que vean que se quedaron, dejaron ese cofre que aparece en la foto que nos identifica. Lamentablemente no marcaron el lugar, los hijos no preguntaron, los nietos no quisieron molestar a los muertos recordando y así se perdió algo que hoy, a muchos nos preocupa y queremos llegar a encontrar, *eso* que se llamó *Piedra Fundamental*. Las versiones son varias y en este caso exponemos una primera, de la que no ponemos dudas de su veracidad… aunque realmente nos gustaría encontrarnos con algo de lo que dicen allí dentro se puso. Los invitamos a leer y estamos dispuestos a escuchar. Junta de Historia Regional General Pico Entrevista al señor Rodolfo Guillermo Rodríguez (Fito) Estamos junto al señor Rodolfo Guillermo Rodríguez, en el domicilio denominado “Las Chacras de Gomila”, en la zona norte de la ciudad de General Pico y en el mismo casco. La entrevista se hace grabador de por medio, las preguntas de Cristian Rodríguez, preguntas mías y la presencia en la mesa del señor Raúl Alsina. En definitiva si encontramos alguna pequeña anormalidad es producto de la transcripción y un poco el apuro por recordar lo más fehaciente posible Esta entrevista tiene como fin, rescatar otra versión del lugar donde bien puede encontrarse la *Piedra Fundamental*, aquella que todos vemos en la magnífica foto que nos identifica, rodeada por las personas que fueron los primeros pobladores. Lamentablemente nunca nadie trató de dejar señalado el lugar y hoy es un misterio que nos hace mover para tratar de resolverlo. “Fito” Rodríguez nos cuenta. Y esto comienza así: Cristian a modo de introducción, leyendo un párrafo de una publicación hecha por la Municipalidad, dice: “A casi 100 años de fundada la ciudad, un lapso de tiempo no demasiado grande, la memoria colectiva no nos sabe decir, donde está la Piedra Fundamental”.(sic) Quiere decir que en menos de 100 años, (porque esto se escribió cuando estaban preparando los festejos para el centenario), lo de la piedra se había perdido en dos o tres generaciones. Fito: – Vos sabés que mi versión la relaté a mucha gente, pero no a tanta, tal vez en más de una reunión de amigos, en alguna cena o alguna charla informal, donde dije: ¡Yo sé donde está la piedra! Algunos escucharon con atención pero después todo quedó en el olvido, nadie se preocupó o tal vez nunca nos volvimos a juntar para que alguien dijera ¡Che, vamos a ver si es cierto! Y bueno, yo sé donde está, o en todo caso tengo una versión por pura casualidad. El tema empieza más o menos por los años 70, setenta y algo, que es cuando me encuentro con una persona cuyo nombre era Alberto Calzado. Bueno, por esa cuestión de respeto generacional, me puse a hablar con él, que era vecino de un negocio que yo tenía. Entonces daba la coincidencia de que en algún momento nos cruzáramos a charlar. Como yo sabía que la mujer de él, era amiga de mi madre, le guardaba más respeto, porque era un hombre ya mayor, posiblemente estuviera por los 70 años y yo recién estaba en los 24, 25 años. Cada vez que hablaba con él, lo escuchaba con atención y sinceramente te digo, que era la atención que se le prestaba a una persona interesante, que aunque fuera de forma circunstancial, se la escucha con respeto, mirándolo a los ojos y asintiendo con la cabeza. Entonces recuerdo que me dio algunos consejos con respecto a cómo tiene que ser el acceso a un comercio. No tenía que tener escalón, la persona que llegara era como si se introdujera sin inconvenientes. Un escalón hace que mucha gente pase de largo, es como una traba. Entonces me preguntaba, ¿de dónde sabrá tantas cosas este hombre? Me contó que era maestro mayor de obras y hacía muchos años que había llegado a General Pico. Ahí me enteré que lo había hecho por el año 1937 para realizar algunos trabajos, entre los que cuenta construcciones dentro de la Sociedad Rural, allá, en el campo. El Galpón de Industria es uno. Todo eso que me parece tiene mucha afinidad con la edificación de entrada y que por otra parte tendría que ser declarado Patrimonio Histórico, porque realmente no sé si la hizo él o quien, pero está muy bien lograda para lo que era la época, con las ventanillas de cobranza y todo eso, qué se yo, hoy por hoy no sé si están organizados los clubes. Y Héctor pregunta: –¿Y no tenía el Prado Italiano algo similar en el arco de entrada, allí en la 13 y 16? Sigue Fito: –Yo he estado ahí adentro, pero no me acuerdo como era la entrada. La cuestión es que, charla va, charla viene con este hombre, en una oportunidad escuché eso y en otro momento me cuenta que ya se había establecido definitivamente, cuando por el año 41 gana un concurso nacional para hacer el monumento a la bandera. Entonces me recalcó, -¡A nivel nacional! Yo no sé, cuántos se habrán presentado y si realmente la calidad de los otros trabajos era menor, pero fue aceptado como ganador del concurso donde se presentó Alberto Calzado, año 1941. Entonces él vino y yo no sé si realmente lo construyeron los Caraffini o los Pellizari, pero bajo la dirección de él, seguro. La historia de Pico lo debe decir, porque también es reciente. Del año 41 la historia de un pueblo es nueva. –No puede ser que la historia del pueblo se pueda haber perdido; acota Cristian. Sigue Fito: –Entonces yo, como te digo que lo escuchaba con atención, mirándolo a los ojos, porque era cuestión de principios, sabíamos que había que mirar a la persona, cuando esta hablaba. Y así fue entonces como a mí se me ocurrió preguntarle, ¿Cómo hicieron para sostener el mástil? Y entonces me dio esta explicación; Hay una relación, si son tres para arriba, tiene que haber una hacia abajo, es decir, tres metros de altura por uno de profundidad. Es una relación de arquitectura e ingeniería de quien ha estudiado. Eso debe estar en los manuales, ¡qué se yo! Y es entonces cuando el tipo me dice, ¿Y sabés lo que encontramos cuando se hizo el pozo, cuando hicimos la excavación para poner el mástil, ¡La piedra fundamental! Justo en ese momento, justo en ese lugar. Entonces dijo: –¡Pero vaya casualidad! Van a hacer el pozo justo en el lugar. Pero no es casualidad, las calles ya estaban trazadas y la ingeniería tenía el mismo avance que hoy. Tiene la misma tecnología. Si quisieron poner la Piedra Fundacional en la Avenida, donde se iba a hacer la Municipalidad o ya la estaban construyendo y del otro lado la Plaza, entonces el tipo había dicho, ¡Bueno, la vamos a poner acá, en el medio, entonces habrán tirado una línea oblicua, así, de esquina a esquina. Perdón, corta el relato Héctor; –cuando se fundaban los pueblos, ya el dueño de las tierras tenía que donar la manzana para la Plaza, Municipio y lugares donde se harían los edificios públicos, como la Iglesia. La Comisaría no sé cómo fue, pero estas dos manzanas estaban destinadas y también estaba destinada una tercera, donde se pondría el nombre del dueño de las tierras, la actual Plaza España. En algún documento se puede ver la designación de una más que puede ser la de la Plaza Pico. Sigue Fito: –Eso corrobora la posición, el tipo cuando gana el concurso de la construcción del monumento a la bandera donde está, justito en el centro de la calle y entre la Municipalidad y la Plaza, cuando hace los trazados para decir lo vamos a poner en el centro, empiezan a hacer el agujero para poner el mástil, y se encuentran con esa Piedra Fundacional. Pero el tipo, (yo digo que es verdadero), porque no le dio demasiada importancia, me dio la explicación técnica de cuánto había hacia abajo, para que cayera el mástil. Y como anexo me dice, ¿sabés que encontramos la Piedra Fundacional, cuando hicimos el agujero? –¡¡Ah sí!! –Sí, dijo y la llevaron a la Municipalidad después la pusieron ahí, me dice, está junto al cordón en el acceso que va hacia adentro, porque antes no se si esa calle tenía cordón cuneta, en el año 41. –Tenía, –acota Héctor–, cordón de ladrillos todo alrededor, igual que la Plaza, el casco céntrico y muchas cuadras de las cercanías. Y sigue, –Entonces a mí me extraña que la hayan puesto donde hoy está el asfalto, para mí la pusieron en la vereda, del lado de adentro de la Municipalidad. En ese momento se pone a hacer un dibujo, de acuerdo a lo relatado por aquel señor Calzada y a su entender. El dibujo es el que reproducimos y puede verse al final de la nota. Esto sería La Plaza y esto el monumento a San Martín. Acá está (modificado), la Municipalidad, con el Palacio Municipal, más o menos acá. Bueno, lo que tenía antes era, una vereda y al centro, acá, éste hombre hizo el monumento a la bandera, así se lo llamó. Si trazamos desde acá y acá, da el centro y ahí está el mástil, (ver dibujo). Entonces el tipo me dice, la sacamos y la trasladaron a la Municipalidad para ver lo que contenía. Habrán visto su contenido y resolvieron volverla a enterrar. Porque no es una piedra, sino una caja. En la foto se ve que es una caja, como de un metro por un metro. Acotamos: –Digamos que por lo menos era de setenta por setenta, algo que no podía pasar desapercibido. Y sigue: –La vereda era como la marqué, justo acá una vereda que iba hasta el Palacio Municipal. Acoto: –La entrada principal de ahora, solo que no tenía mosaicos. Continúa Fito: –Exacto. Solo que ahora es un playón, pero esa vereda estuvo durante muchos años. Yo la dibujo rayada a la vereda, que es como me la imagino. Pero ahora digo: ¿Si la sacaron de aquí, cuál es el sentido de ponerla aquí? No tenían ninguno, porque ellos sabían que eso era una calle y que algún día podría ser asfaltada. Seguramente que tenía alguna historia, porque en el año 41 había muchos pueblos asfaltados. Entonces como él me lo contó sin darle importancia, seguro se puso ahí, a la derecha de la calle o vereda que entra al Municipio. Entonces durante un tiempo me imaginé que era ahí, pero digo, ¿Para qué la van a poner ahí, si realmente sabían que iba a pasar el asfalto, que nunca más se iba a ver, que, qué se yo, para mí que el tipo se refería a que la Piedra Fundacional está ahí, viste? O sea dentro de la línea Municipal. Pero ahora hay que tener en cuenta esto; mirá lo que te digo: Esta calle conserva la vereda en la misma línea y esta calle, esta manzana también (Señala en su plano con el lápiz, las cuadras pegadas al Municipio), así que por eso te hice esto; la vereda es como si continuáramos imaginariamente, así. Esta vereda no está más, pero si vos te pones en la esquina de Damico (Once y Avenida), vos vas a ver que la vereda no es coincidente, ahora está más adentro, quedó en lo que es Playa de Estacionamiento. Si hubiese algún escáner, yo digo escáner porque no conozco bien, pero algo que nos diga a qué profundidad, ¿A cuánto la pueden haber enterrado, dos metros, dos y medio? Acotamos: –Más o menos, como otro de los análisis que venimos haciendo, desde el tiempo que andamos buscando. Cristian: –El tema del escáner, está, porque hace un tiempo gente de la UBA, ha encontrado el pueblo de Mariano Miró, que está ahí. Todo el mundo sabía que el pueblo estaba ahí, aunque ellos hacen una historia como si hubieran encontrado un pueblo abandonado del “farwest” y al final Mariano Miró, es como Lavalle o Alfredo Peña. Miró desapareció en 1960. Cristian continúa: –Llegaron con un equipo que es como el sonar de un barco, que manda ondas y si hay metal lo detecta, pero eso no significa que como son ondas de ultrasonido, como una ecografía, donde dispara puede dejar el arco, que puede detectar una caja perfectamente. Lo que acá tenemos que empezar a tratar, es, de qué construcción era la caja. De qué material. Dice Fito: –Para mí esto es una caja de cemento. Cristian: –Ahora nosotros empezamos a ampliar la foto. Tengo una muy buena copia. Con Héctor la estuvimos mirando, la hemos mirado con otras personas; es más, tengo un amigo que hace análisis matemáticos y decía por el relato de este muchacho Pellizari, nieto de uno de los que aparecen en la foto, dice que incluso puede haber algo en lo que fue la mosaiquería en la calle 26. Dice de un material que era parecido al cemento. Nosotros indagamos sobre la historia del cemento. Se empezó a ver en los EE.UU., en la década del 20, en la ciudad de Portland, o sea que el cemento ahí todavía estaba como ausente y bien puede ser como una cochinchilla, arena de río molida que era traída del lado de Rosario. En la Argentina ingresa por esos años posteriores al entierro de esa caja. Mirando detenidamente la foto, tiene la porosidad de haber sido hecha en un molde, pero hay más cosas. Cuando hablamos de aparejos, nos llama la atención lo que pesa este "aparataje" y vemos que arriba está amarrado con tientos. Con cinco tientos de acuerdo a lo que nos da la ampliación. Alguno de los sobadores viejos, –ya no quedan casi–, me dijeron que cinco tientos de ese grosor, pueden aguantar este peso aproximado de lo que nosotros podemos creer, con la caja vacía… ¿Pero con la caja llena? Héctor: –¿Pero qué tenía adentro? Cristian: –Por lo que me han dicho… Fito: –Por lo que se, te lo voy a decir porque a lo mejor me decis vos y me dejas sin argumento. Yo digo que esta foto no fue sacada en el momento de la fundación, yo creo que esto fue diez o doce o más años después. Porque la gente está muy bien vestida. Héctor: –Para mí fue antes. Fito: –Entonces vamos a suponer; Era gente que se reúne y dice, –Bueno, el pueblo ya es pueblo, vamos a poner algo, un recuerdo de estos primeros años. Hasta puede estar el Libro de Brudaglio, quien refrescara los primeros diez años de vida del pueblo. Y sigue: –Mirá qué homenaje, hacer un libro por los diez años primeros de Pico, era motivo suficiente para decir, ¡Y si ponemos una piedra Fundacional para que dentro de 40, 50 o 150 años alguien la levante y sepan que alguien había soñado alguna otra cosa. Yo digo, porque habrá cosas así, de “aspecto mítico”, alguna nota, algo dirigido a los bisnietos, ¡qué se yo! Cristian: –Rosita La Giogiosa, dice primero que no era común poner Piedra Fundacional, como algo fundamental. Rosita me decía que principalmente ella cree, por relatos de su padre, que tenía monedas. Pellizari, dice que su abuelo había puesto un reloj que espontáneamente sacó de su bolsillo y ¡pum! Ahí lo puso, adentro de la caja, con lo valioso que pudo haber sido en ese momento. Se supone que reloj pulsera en ese tiempo no había. Eran relojes de cadena. En realidad no sabemos el peso exacto que guarde el cofre y el sonar del que hablamos, nos va a poder detectar si hay piezas metálicas dentro de una cripta como puede ser esto. Fito sigue: –Yo te llevo a mi relato, en algún momento alguien dijo, ¡Si no se sabe que está por ahí, qué se yo, porque hay otros que tienen la misma teoría, viste? ¿Alguien te habló de lo que yo estoy hablando? Cristian: –¡Si y te puedo nombrar de todos los lugares que me han hablado! Pero esto es exclusivo, jamás alguien habló que debajo del mástil pudo haber algo. Por eso es una conversación que me asombra. Fito: –Estoy hablando de Alberto Calzado que me cuenta su historia y por haber sido ganador de ese concurso nacional y de que realmente dirigió la obra. Cristian: –Al parecer los Archivos Municipales no están bien y yo tengo aquí un artículo que trae Héctor y nos permite debatir esto que venimos siguiendo con ansiedad. Si seguimos viendo esto, nos podemos dar cuenta que está enterrado a muy poca profundidad, porque por ejemplo se puede ver un desmoronamiento de la tierra y otros detalles. Si el pozo era profundo no estaría esta gente tan cerca de un lugar de fácil desmoronamiento de la tierra. No estarían tan cerca de un lugar con peligro. O sea que el pozo no era profundo. Fito: –Es lo que yo alguna vez dije, no puede estar muy enterrado ni muy profundo porque no tiene sentido, porque tampoco creo que entonces había locos de la pala. Cristian: –Si seguimos mirando atentamente: Allí arriba hay un tintero, una pluma y un pergamino, un escrito que supuestamente es el testimonio con algunas firmas. Lo que no se puede saber es qué pasó con ese escrito. Héctor: –Bien puede ser una copia testimonio o duplicado. Fito: –Y si, entonces se hacían actas para todo y en esta circunstancia habrán dicho, vamos a enterrar esta piedra y firman todos. Cristian: –En el año 1941, cuando la plaza sufre una remodelación, pero no sabemos qué tipo de remodelación se produce, porque la última profunda es tal vez, cuando se coloca el mástil. Ese día de la inauguración hay algo muy ceremonioso con la presencia de los Granaderos. Lo que sabemos es que en ese año de 1941, estaba Neveu como Intendente y por algo que escriben la Municipalidad, se dice que aparentemente se la podrían haber dado al mismo Intendente, porque después no se supo más de la piedra, porque dice: Algunas de las versiones más reconocidas sobre la ubicación de la piedra fundamental, son: La Primera, debajo del monumento de Alsina, cuando estaba en el centro de la Plaza. Tal vez la más fuerte de las versiones. Otra, indica que cuando se re-modeló la Plaza Alsina, se sacó y se colocó debajo del busto de Chapeaurouge que está al lado del edificio Municipal. Justo en ese lugar. Este es el testimonio Municipal, pero sabemos que eso se hizo en el año 1983, con el advenimiento de la Democracia y es una versión poco sustentable. Otra versión estaría en calle 9 y Avenida San Martín, sobre la esquina noroeste de la Plaza, frente a la Clínica, sobre la Plaza, o sea, desde el centro buscando la ochava de ese edificio, unos treinta pasos. Decimos entonces que ese puede ser el lugar donde estaba ubicado el reloj de sol, hace algunos años. Hasta aquí lo más interesante de lo que rescatamos el día que nos encontramos con Rodolfo Guillermo Rodríguez, para tratar de dilucidar el lugar donde puede estar la famosa caja, enterrada por nuestros antepasados piquenses. Hay otras versiones y a todas les estamos dando la atención que le pueda corresponder a cada una. Con esto no damos por terminada la búsqueda, Queda mucho por investigar. xoxoxoxoxox Hasta aquí lo recordado por el señor Rodolfo Guillermo Rodríguez, en lo que él recuerda de don Alberto Calzado. Digamos que el señor Calzado, se radica en General Pico junto a su familia cuando tenía 9 años, en 1918. Cursó estudios en Buenos Aires y regresa a General Pico por el año 1934. Entonces gana varios concursos Municipales, entre los que se cuentan: Entrada y Nichos del Cementerio de Pico, eso le valió hacerse conocer, a partir de entonces está al frente de una construcción que fuera de la familia Argos, en calles 15 y 28, una de las primeras. Se cuentan otras construcciones como el Comedor Escolar. El chalet de la esquina de Avenida y calle 11, entonces para la familia Mendive. Dos chalets para las familias Díaz y Acebal (falta averiguar, pero bien pueden ser los que existieron, luego modificados de calles 16 y 9 uno y el otro en 16 y 11). Entrada y edificios en la Sociedad Rural. Modificación del entonces Hotel “De Bernardi”, que fuera propiedad del señor Bessone y luego Hotel Comercio de la familia Robatto, en calles 18 y 19. Dirigió la construcción del tanque elevado para el agua en el corralón Municipal de calle 16. Proyectó además la Torre de la Iglesia Parroquial. Fue ganador del Concurso de Proyectos para la construcción del Mástil de la Bandera y es ahí cuando se genera la historia antes contada. Estuvo en la Dirección Técnica de la construcción del edificio de la Clínica Regional, cuya Empresa Constructora fue de Cebrelli y Palearis. Proyecto y Construcción del edificio de Y.P.F. de calle 20 y 11, luego modificada. Entre otras construcciones cuyo Proyecto y Dirección le pertenecen, están los Hospitales de Quemú Quemú y Trenel. Rodolfo Guillermo Rodríguez Raúl Alsina Cristian Rodríguez Compaginación: Héctor Pérez Farías General Pico – La Pampa (Derechos reservados) Queda por aclarar la versión del señor Calzado. El archivo Municipal nos habla que los trabajos de Licitación, aprobación y ejecución del mástil, está entre los años 1937, 1938, 1939 y la inauguración del mismo es en el año 1940. Por el relato de “Fito” Rodríguez todo nos coincide, aunque se aprecia que el señor Calzado en el momento de recordar, ya tenía 70 años y tal vez no tenía en claro los recuerdos porque él habla del año 1941. Un pequeño error que puede ser aclarado por testimonios fotográficos, libros de actas consultados del Municipio y que no cambia para nada esta entrevista con el señor Rodolfo Guillermo Rodríguez. El mástil fue inaugurado el 25 mayo de 1940, con presencia de todos los colegios, autoridades del Territorio y locales, más una dotación de soldados del Cuerpo de Granaderos.



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