Barrio: / Tema: Turismo
Ubicación Histórica, Año:1960
Parque Recreativo Delfín Pérez
Origen del Parque Recreativo Todas las historias tienen su historia. Esta tiene sus orígenes hacia finales de la década de 1950 o principios de la del 60. De cualquier manera nada cambia a la misma. Por ese tiempo, más allá que fueran años escasos de lluvias, se observaba, –en la medida que la población aumentaba–, cuando llovía con cierta intensidad, el agua seguía una línea bien marcada hacia la zona del Hospital, para acumularse justamente donde luego se construyera el Parque Industrial, la Estación de Servicio “El Aeroplano”, parte donde estuviera el Hipódromo y de ahí buscando algo hacia el Norte, orientado hacia la rotonda donde se encuentra el Barrio llamado Pueblo Nuevo. En realidad esa es la zona de lo que fuera la laguna Maracó, por otra lado es la que da el nombre al Departamento. Su parte más baja está en unos 132 metros sobre el nivel del mar, mientras que la cota más alta del pueblo la podemos encontrar en una línea imaginaria que va desde la calle 10 y 25, en una franja que se extiende hasta aproximadamente las calles 28 y 29. Con un sentido Oeste, Este y está por los 138 metros sobre el nivel del mar. Don Benicio Delfín Pérez, uno de los principales iniciadores de este proyecto, fue alguien muy curioso sobre el comportamiento de esas aguas de lluvia, que lo llevó a hablar con otros vecinos, quienes se entusiasmaron rápidamente, aunque realmente no lograron un consenso mayor con las autoridades municipales. Igualmente esas conversaciones siguieron, hasta que finalmente resuelven agruparse como asociación o cosa parecida para poder obtener una personería jurídica y de esa manera llevar sus inquietudes un poco más arriba. Los esfuerzos de esta gente estaban cayendo en saco roto, igualmente se unen para formar lo que llamaron; “Comisión Promotora Pro-Lago Artificial”, y fue constituida el 22 de julio de 1969”. Ese día se reúnen y forman dicha comisión que quedó conformada de la siguiente manera: Presidente: don Benicio Delfín Pérez Vice: “ Sigifredo Domínguez Secretario: “ Omar Bautista Flanflite Pro-Secretario: “ Emilio Ferrero Tesorero: “ Florencio Reyna Pro-Tesorero: “ Natalio Epifanio Vocales: “ Salvador Fuentes “ Aníbal Huerga “ Rubén Beneitez “ Jorge Divan “ Antonio Cardoso Hasta allí puedo decir concretamente que son algo así como los primeros pasos, de aquello que, luego de muchos “ires y venires”, de notas en los diarios, de solicitadas incluso, no desmereciendo la idea, sino tratándola de fuera de lugar, fuera de tiempo y de todo eso que generalmente aparece cuando hay un ánimo de oposición. Tal vez puede haber estado fuera de lugar, pero la pregunta era, ¿Si hay tantas cosas por hacer antes que eso, porqué no se ponen a hacerlas los que se oponen y cada uno con su idea en beneficio del pueblo? La vida siempre da una revancha y aunque ya no se puede volver atrás, quiero rescatar “LA IDEA” de don Benicio, que permanece en un manuscrito desde aquel entonces; y dice así: “MI IDEA” Crear un Lago Artificial en esta zona de General Pico, fue una idea que tenía desde siempre, fija en mis pensamientos de buscar algo más para nuestro pueblo, y sabiendo como otros tantos viejos pobladores que en el comienzo de la vida de General Pico existía a poca distancia de donde se implantara el centro poblado, de una laguna que precisamente los ranqueles, primeros habitantes, la denominaban “Mara–Có, o lo que el araucano dice “Liebre–agua, o sea que traducido queda como “Agua de la liebre”. Ahí mi pensamiento, en utilizar el agua procedente de las precipitaciones pluviales, cuya cantidad caída anualmente sobrepasa los quinientos milímetros y aún en los tiempos de sequía más persistentes, el promedio es superior a los trescientos milímetros, lo que eleva los metros cúbicos, según cálculos sacados en el Departamento de Administración de la Dirección de Parques Nacionales y corroborados por el Ingeniero Edén P. Cavallero, el profesor y director de la escuela Técnica Nacional señor Frayre (hoy ENET Nº1), el profesor Dante Barotto, la Directora de la Escuela Nacional de Adultos, señorita Luna, y la profesora de matemáticas Lelia Villegas, todos coincidieron en que estamos desperdiciando entre los 180 a 200 mil metros cúbicos, cantidad suficiente de agua para mantener un Lago Artificial. En Parques Nacionales, al hacer un contacto, no solamente dijeron como bien lo expresa el señor Jesús Mario Godoy, jefe de Despacho General y Personal, que ello es un evidente interés social, la formación de un Lago Artificial utilizando el agua de las precipitaciones pluviales, sino que ello ya tiene la base hecha, la gran losa receptora que forman las trescientas cuadras asfaltadas. Que solo era necesario contar con un terreno con medidas suficientes para ubicar tal descarga. Durante la charla con el Director de Parque Nacionales, me fui enterando de cómo podríamos lograrlo, para ello mi explicación: Obtenido el terreno por expropiación o contribución del pueblo, se procede a la diagramación, allí mismo, de un bosquejo del que habrá que sacar varias copias, con la colaboración de estudios y academias de dibujo, para exhibirlos a fin de una mejor compenetración de lo que será el futuro Lago Artificial. Una forma original ocuparía un buen porcentaje de tierra de aproximadamente diez a doce hectáreas. Luego la excavación necesaria produciría una cantidad de tierra que habría de utilizarse en forma de una colina de unos cuatro a cinco metros o más de altura. Esta colina, me sugirieron, habría que fijarla con tosca y piedra. A esta altura de mi conversación con aquellos Directivos, pregunté, ¿Pero y la piedra, con ese elemento no contamos? Y la respuesta fue muy simple; Eso se consigue en provincias vecinas como Córdoba y Mendoza, que le pueden obsequiar millones de toneladas, de las que a ellos le estorban y solamente hay que pensar en el transporte, algo que se debe gestionar ante las autoridades respectivas. No se olvide que se trata de una obra de bien común y de gran interés social. Luego, –siguieron diciendo–, que cuando se haya realizado la excavación necesaria, también se debe buscar, la colaboración de Vialidad Provincial, Nacional y Municipal. Sobre el trabajo con la topadora, Vialidad Nacional puede conceder el uso de sus canteras para la extracción de toscas y para hacer el piso más efectivo y consistente, que es a la vez purificador del agua, es el que se realiza con el pisoteo de hacienda vacuna, primero a la parte cavada, luego con una mezcla de tosca y finalmente se le echa piedra lo más abundante y de algún tamaño. Tanto la Colina, como en las partes donde se necesite arbolado, se habrá de recurrir a los vivero de la provincia. La forma de utilizar el agua que cae en las 300 cuadras pavimentadas es provocando en todo o lo más posible, que el agua se encauce hacia un mismo punto. Cayendo luego de un proceso de saltos y elevamientos por gravitación de pequeñas turbinas a paleta, a una cisterna, de donde por la caída se provoca un nuevo movimiento de turbina, saltando por sobre un nuevo que hace de cabecera al lago y llegando en brincos hasta el pileton balneario, el cual una vez colmado, pasa ora vez sobre el mismo puente del lago en sí. Dada la dimensión, indudablemente se llenaría muy rápido y fácilmente, pero una vez que la suerte de las lluvias nos dieran la satisfacción de arrimar toda el agua necesaria, este lago puede tener una vida semi-permanente, digamos un tanto prolongada pues al final del Lago, la construcción de un muro de contención, evitaría el desborde en el caso de aumentos inusitados, provocados por tormentas teniendo un escape en partes adecuadas. Además, y esto es de suma importancia, colmado el nivel de agua que se desea, luego como canal adosado al muro, una ojiva o embudo, permitirá que el agua caiga en él y por efecto de su peso y velocidad de caída, dará impulso a las paletas de una gran turbina colocada a manera de que el agua sea lanzada a un nivel superior por un conducto para que llegue hasta donde una bomba extractora horizontal ayude a recogerla, puesto que esta marcha del agua irá por la colina y expelerla por un caño para que caiga desde una altura media al gran piletón balneario. De esta manera el Lago puede tener mucha más vivencia que por sistema de llenado con bombas, aunque se tuviese que tener una perforación por cualquier eventualidad. Así a grandes trazos es que mantengo esta idea. Buscaré por medio de la Institución relativa a Pesca, o bien a Tiro Federal, para que la patrocinen. Los primeros porque como en el Lago puede prestarse a realizar deporte de pesca, remo y otras actividades acordes; y el Tiro Federal, por el acercamiento que tienen con el ejército de donde pueden surgir pedidos de colaboración a la Unidad que ya se sabe está destinada a cubrir el cuartel local y porque gozando ya de personería jurídica puede recabar el aval popular, adquirir la tierra y solicitar a la Municipalidad para que autorice encausar los desagües pluviales hacia un mismo punto. El Lago puede en su forma tener además de una pequeña península en un islote chico a base de piedra y tosca, pues el agua cuanto más golpea en peñas o lo que sea, más ganaría en oxigenación, de manera que si todos ponemos un poco de voluntad e interés y prestaran el óbolo para la adquisición de la tierra, tendremos el lago. Por separado se hacen anotaciones para informar, tal como: Sistema empleado para encausar el agua a un punto. Forma de adquirir el terreno, luego trámite a la Municipalidad. Cómo se efectuaría el trabajo. Medios a contar: Vialidad Nacional; aporte de tosca y pala excavadora. Vialidad Provincial; herramientas y personal. Topadora para desmonte y excavación. Municipalidad; elementos y peones, camión de transporte, regador, etc. Gobierno de Provincias vecinas y de La Pampa; solicitar colaboración donando piedra, cal y portland. Pedido este avalado por el gobierno de La Pampa. Parques Nacionales; Diagramación del Lago y parquización del lugar. Comandancia del Ejército; solicitar colaboración de técnica y dirección de obra del Muro de Contención, Muro Cabecera, las tierras y demás, por medio del Regimiento 26 o 181 de Ingenieros de Construcciones y Zapadores de Construcciones Militares. Si se lograse quizá la sección de Militares Ingenieros nos dejan su beneplácito para alternar con su cátedra en la Facultad Tecnológica. No desmayar. Esta idea debe seguir, quizás demos el espaldarazo a Pico dándole un Lago Artificial que bien merece lleve el nombre de “Ranquelino”, en homenaje a la raza que ocupó estas tierras y al creador de la idea que utiliza ese seudónimo, colocándose una estatua que simbolice al Indio en alguna parte de La Colina. XXXXXXXXXXXXXXX Hasta aquí, la idea de don Benicio, que por supuesto cuenta con algunas cosas un poco difíciles de convertir, por tratarse de un terreno con muy pocos declives y para llevarlos a cabo se hubieran necesitado otros tipos de tecnologías. Nada imposible por supuesto, pero muy difíciles, –ya que para concretarlos–, con seguridad se hubiera necesitado una gran inversión. Con el correr de unos pocos años, esta idea fue un tanto cambiada, al hacer el estudio del terreno, es decir, tomar los planos de altimetría existentes y por medio de un canal a cielo abierto, esas aguas que originalmente van hacia la zona del Parque Industrial, se las llevó hasta el lugar donde siempre estuvo el ojo de agua, en el campo de Arocena. Lo demás es historia reciente, pues la posta la tomaron gente con los medios necesarios y allí se encuentra para que se pueda disfrutar de un Parque que alguna vez fue soñado por un hombre acompañado por otros que vieron en ese proyecto, en esa idea, un cambio para la ciudad. Evidentemente no faltó quien intentara dar por tierra la idea y se vio reflejado en varias notas en los diarios piquenses, –entonces Primera Hora y La Reforma–¬, pero ellos no hicieron caso ya que sostenían la idea, y no daban demasiado crédito a quienes se oponían, argumentando que había otras cosas para hacer, como siempre ocurre. Ellos no hicieron caso, su política les decía que “Todo aquel que quiera hacer algo, en bien de la sociedad y el pueblo en sí, que lo haga, que no se detenga, habiendo tanto para hacer, que no trate de interferir en otra idea”. XXXXXXXXXXXXXXX Es muy difícil poner una fecha de inicio a este proyecto. Entre la documentación encontrada, nos enfrentamos con una nota de la Secretaría de Estado de Agricultura y Ganadería de la Nación, –fechada el 7 de febrero de 1969–, donde se contesta una nota dirigida el 28 de enero próximo pasado, por la cual se interesan sobre la formación de un Lago Artificial. Al respecto se contesta que la misma debe ser canalizada a través de la Municipalidad o del Gobierno de La Pampa. La misma está firmada por el jefe de Despacho General y Personal, José María Cruz marcando sin lugar a dudas un claro desentendimiento o desconocimiento de lo conversado anteriormente. El 1º de febrero de ese año 1969, el diario La Reforma recibía para su lugar reservado a la “Tribuna del lector”, una nota donde se podía ver claramente que el sueño tiene sus motivos. Dice el autor de esa nota enviada, entre otras cosas: “Indudablemente puede sorprender, que en esta época de veraneos y paseos turísticos, llegue a nuestros lares afluencia de viajeros, donde precisamente no contamos sino con el diario trajinar de una ciudad de trabajo y donde la naturaleza nos ha negado el más insignificante curso de agua, que es siempre el motivo de principal atracción (…)”. “Tener un Río, sería acariciar el más absurdo de los sueños que la imaginación pueda concebir; pero en cambio, sí podemos aspirar a contar con un “Lago Artificial”, utilizando como caudal las precipitaciones pluviales” (sic). A continuación, –en la misma nota del Lector–, se da a conocer un cálculo sobre la caída de Diez milímetros de agua sobre las 300 cuadras asfaltadas. Eso solo da una cifra de unos doscientos mil metros cúbicos de agua que terminan por sumergirse en la tierra sin ningún aprovechamiento. Hay que tener en cuenta que ese cálculo esta hecho solamente sobre las calles asfaltadas y no se tiene en cuenta el agua que cae sobre techos y escurre libre hacia las calles. Y siguiendo siempre con la lectura de diarios, siempre en la Reforma se pueden seguir los pasos de esta gente y por las distintas opiniones nos podemos dar cuenta que el interés de la gente va en aumento, a tal punto que muchos se animan a dejar su opinión sobre lo que puede ser mejor. XXXXXXXXXXXXXXX El 22 de julio de 1969, se efectúa una reunión con la asistencia del grupo promotor Pro Lago Artificial, donde queda constituida la comisión que a partir de ese momento comenzará a trabajar como tal. La misma queda tal cual se la enumera anteriormente y aunque con algunos reveses, continúan adelante con él, –para ellos–, difícil proyecto. Constituidos ya y tomando la palabra, el flamante presidente, pone en conocimiento a los integrantes de la reciente Comisión formada, sobre el ofrecimiento verbal de una fracción de tierra, por parte del señor Orfilio Cayre, que puede alcanzar unas veinte (20) hectáreas. Dado que tal terreno se encuentra, situado justamente en el rumbo hacia donde se desplaza el canal de desagüe pluvial, se resuelve: Proseguir con la iniciativa de crear un Lago Artificial y como primer paso verificar la ubicación del terreno, ante la posibilidad de ser utilizado. XXXXXXXXXXXXXXX El 27 de septiembre en dependencias de CICAR, se produce una reunión entre los miembros de la comisión, convocada por el señor Rivas O’Neill, donde se dejaron terminados aspectos de la maqueta a confeccionar. Hubo una conversación entusiasta sobre la idea, adelantando proyectos. Se habló por sobre todo de la compra de 42 hectáreas destinadas al futuro lago artificial de General Pico. Sobre esto último y ante la consulta del periodismo, para ver de qué manera se va a financiar la obra, se dio a conocer que se ha previsto contar con la colaboración de las autoridades, entidades y el vecindario en general. Se hace hincapié que para eso se espera contar en los próximos días con el gráfico-maqueta, para desde su vistosidad se pueda reflejar el proyecto y los vecinos puedan tener a la vista esa idea. En dicha reunión se encontraba invitado el ingeniero Nicolás R. Wencelblat e integrantes de Obras Sanitarias, cuya presencia se consideraba de sumo interés para la gestión que ocupa a esta comisión. El señor ingeniero se manifestó poco entusiasta a la formación del Lago en cuestión, porque tiene que ver realmente con las obras a encarar sobre los desagües pluviales, y este tipo de obras no se pueden asegurar. Es prematuro aseverar oficialmente nada, en torno a las posibilidades técnicas de reunir grandes cantidades de agua a partir de las precipitaciones pluviales. Era este un gesto de animosidad poco favorable para los integrantes de la comisión, más allá que se le hiciera saber al ingeniero Wencelblat, que la información recabada de la Dirección de Parque Nacionales, apoyaba como posible que, donde exista una base receptora de 300 cuadras pavimentadas, no se hace necesario colocar bombas de extracción para lograr una laguna. Hay un pasaje de opiniones encontradas; por un lado se dice que el agua de lluvia con la de subsuelo, que posee metaloides, descompone al conjunto y resulta costosísimo mantenerla en buen estado a través de procedimientos químicos que incluso no dan los buenos resultados que se exigen para estos fines. “La instalación de bombas extractoras restaría caudal a las napas del subsuelo reservadas como es lógico para el consumo de la ciudad en un futuro próximo (sic)” A todo esto la comisión pro-lago aduce que el piso, –de llegar a concretarse–, se lograría en base a compactación de suelo y luego compactación de tosca para una mayor seguridad. Pocos días después de esta reunión, se conocen en un diario local, las impresiones del Ingeniero Nicolás R. Wencelblat en torno al proyecto de ejecutar un lago artificial para General Pico. Pese a admitir que la obra es posible, aseguró que la misma de concretarse insumirá un costo elevadísimo, para afirmar luego que en nuestra zona no se dan las condiciones necesarias para realizar un Lago Artificial dado que es esta una zona donde se observa el mayor grado de evaporación, a lo que se deben sumar los vientos que hacen muy difícil mantener grandes cantidades de agua. A cambio de eso observa como favorable la particular impermeabilidad del suelo. En definitiva, si bien es cierto no se muestra muy entusiasmado, tampoco deja de aclarar que puede ser posible pero a costa de un presupuesto sumamente elevado. No duda que el proyecto encierra un loable objetivo para la población e incluso su zona de influencia. Por otra parte el periodista recuerda que alguna vez se llegó a mencionar el predio de la Sociedad Rural en el que bien podría transformarse en un verdadero parque con piscina, sala de espectáculos, juegos, campo de deportes, etc. Se produce un pequeño paréntesis La comisión promotora Pro Lago Artificial, ha efectuado un paréntesis a sus reuniones, mientras espera al profesional que tiene a su cargo la confección de un gráfico para poder ilustrar con más claridad a la población y al mismo tiempo dar una más amplia información de lo actuado y cómo habrá de proyectarse la construcción que sin ninguna duda influirá sobre el futuro de General Pico. Es necesario que cada vecino, profesional, industrial, comerciante obrero, empleado o estudiante, tiene que hacer llegar su adhesión a este proyecto, porque se trata de una animosidad destinada a todos los habitantes. El Lago Artificial se hará, porque el pueblo lo desea, salvo las excepciones de siempre que se oponen por el simple hecho de oponerse, cuando esas energías las pueden aprovechar para proveerle a la ciudad otros elementos que por cierto le está faltando. Se hará, dicen los integrantes, muy a pesar de los conceptos vertidos por un profesional que menoscabó la aspiración creadora de un pueblo que pretende algo mejor. El informe de Parque Nacionales avala esa idea y da claras muestras de que es posible. Si bien es cierto no pueden inmiscuirse directamente en el proyecto, no dejan de acompañar a la Comisión, con el apoyo técnico. Por su parte los estudios hechos y verificados demuestran que hay un efecto traducido en cifras y a simple vista, que existe una prueba evidente sobre los trabajos realizados por la empresa constructora de las líneas ferreas, que en el sector de calles 19 y 40, nunca se produjeron inconvenientes por precipitaciones pluviales abundantes, en cambio sobre el otro sector, en el camino que sale hacia Trenel, existen pruebas de los daños ocasionados por las correntadas. Finalmente se presenta La Maqueta del Lago Artificial La maqueta construida sobre la base del proyecto para el Lago Artificial, es finalmente expuesta en las instalaciones del “Recreo Español”. La misma fue elaborada por la señorita Marta Bacalini y el señor J.C. Semper, a quienes no se puede dejar para otro momento de reconocer el desinterés, la voluntad y el cariño puesto en manifiesto interpretando en ella el aspecto general y el valor social en bien de la comunidad lugareña. Es este un trabajo muy bien logrado, reflejando con claridad, sobre el proyecto de estos vecinos abocados en la construcción de esta obra, que no dudan ha de ser un adelanto para la ciudad, que no posee un lugar de esparcimiento para la comunidad toda y la gente que se encuentre de paso, encontrando allí un momento de descanso antes de seguir transitando los caminos que llevan hacia distintos lugares del país. Sobre la misma nada se puede agregar que no se haya dicho antes. La misma contiene todos los datos pasados por escrito y ahora solamente se esperan los trabajos a realizar por la comuna y conseguir los aportes para la compra de las tierras ofertadas y están comprendidas entre las rotondas de El Aeroplano y la otra donde se encuentra el monumento a “Perón y Evita”. Como dato ilustrativo debemos decir que 10 milímetros sobre la zona asfaltada hace que se reúnan unos 600 metros cúbicos en el proyectado lago y solamente se espera la presencia del señor Intendente para que observe con más detalles esta maqueta y tome conciencia de lo que se está proponiendo y que los trabajos a realizar en cuanto a obras de desagüe, se puedan realizar a la brevedad. XXXXXXXXXXXXXXX Después de esto, vinieron cambios muy grandes en cuanto a la situación del país. Como todos sabemos, se pasaron momentos difíciles, pero de cualquier manera, aún con los tropiezos y el olvido de este proyecto, indirectamente el mismo siguió en razón que el municipio, actuando ya otras personas ajenas a aquellos grupos, tuvieron que dar solución a las aguas de lluvia, que ya ahora no recepcionaban 300 cuadras asfaltadas, la cifra era mayor y mayor la cantidad de construcciones, lo que ocasionaba graves problemas en algunas calles como por ejemplo la calle 2, dese las vías del ferrocarril hasta por lo menos la calle 1 en que en algunas oportunidades llegaron hasta los cincuenta a setenta centímetros de altura, salvando en parte el hecho de que la misma había sido bajada para la construcción de la capa asfáltica y los terrenos quedaron con esa altura. Tuvieron que hacerse obras complementarias como canales bajo ese asfalto en distintos lugares, que dieron su resultado y el agua fue desviada por calle 19 hasta donde alguna vez estuvo el llamado “Paso a nivel del Embarcadero” y desde allí, y con un canal abierto hasta el bajo denominado “Laguna de Arocena”, lugar que fuera expropiado a la familia Arocena y donde existió siempre un ojo de agua. XXXXXXXXXXXXXXX A continuación, voy a transcribir la síntesis de todo esto, que figura en una placa colocada en la entrada del “Parque Recreativo Benicio Delfín Pérez”, en ocasión de una especie de “Segunda fundación” del recreo, luego de los arreglos. (Este trabajo fue solicitado por la Directora de Turismo de la Municipalidad, Margarita Cervio quien gentilmente la colocó en una placa que todos pueden leer, al lado mismo del Caldén que la familia plantara). “Origen del nombre del Parque don Benicio Delfín Pérez” ( *Don Benicio Delfín Pérez, fue un policía que hizo su carrera durante más de treinta años en el entonces Territorio de La Pampa. Nativo de Victorica y luego de andar por caso todos los puestos policiales del oeste pampeano, en febrero de 1942, recala en General Pico y aquí se queda definitivamente. Le toca vivir de cerca la creación de la Comisión Pro-Compra de terrenos para el asentamiento de una unidad militar, comisión que luego pasaría a llamarse “Amigos de la Ciudad de General Pico”, encabezados por el doctor Anselmo J. Palau. Los últimos años e aquella comisión, fueron presididos por don Benicio Delfín Pérez, retirado de las fuerzas policiales en 1956, a poco tiempo de que el Territorio pasara a ser Provincia. Esta comisión se mantuvo hasta que por circunstancias muy especiales, se fue transformando en lo que hoy es CICAR*. *Los años finales de esa década, transformaron a General Pico por la llegada del asfalto, el agua de lluvia que antes se resumía en la arena, ahora corría hacia su desnivel natural que formaba la Laguna Maracó y esta estaría delimitada hoy, por todo o que comprende el Parque Industrial, hasta el monumento a Juan Domingo Perón y Eva Duarte, la estación de servicio BRISA S.A. y más atrás hasta las inmediaciones del Hipódromo y la estación de servicio El Aeroplano. Allí, en ese lugar, concentró su inquietud don Benicio Delfín Pérez, tratando de mover a las fuerzas vivas del pueblo y sus autoridades, para que se acopiara todo ese caudal de agua que se recibía en cada lluvia y hacer allí una gran laguna, que podría llegar a ser algo más. Los años fueron pasando y la inquietud de don Benicio se fue diluyendo. Los gobiernos de turno, puestos por decisión del gobierno central a pesar de ser Provincia, no dieron lugar a esta idea*. *Pasados los años y en esta oportunidad con un gobierno elegido por el pueblo de Pico, se construyeron varios canales debajo de algunas calles, para dar salida a esas aguas en toda la dimensión de la calle 19 hasta su encuentro con la ruta que venía de Trenel. Luego de trasponer las vías del ferrocarril, barreras de por medio, se accedía entonces a la ruta 143. Todo eso fue modificado por la llegada del Parque Industrial y con ese canal, al quedar eliminado ese contacto con la ruta, se levanta la cabina del lugar conocido como “La barreras del Embarcadero” y se construye allí una obra que sirve de derivación para llevar el agua de las lluvias, por un canal a cielo abierto que se dirige hacia el bajo del campo de la familia Arocena a quienes se le expropian alguna hectáreas, especialmente donde se encontraba un ojo de agua. A todo esto, don Benicio ya prácticamente ya había dejado de lado sus inquietudes y dedicado a otra cosa con el armado de su libro “Historia de la Vida de La Pampa Central”*. *No se entera de que otra gente había seguido sobre el tema, pero ahora manejando otra salida para acopiar las aguas pluviales. Por inquietud de uno de sus hijos, un día es llevado a conocer esas obras. Lógicamente las valora, pero como era hombre de no olvidar las cosas, se da cuenta que la Laguna Natural, con nombre y todo iba a desaparecer. Pocos meses después de haber visitado estas obras, don Benicio falleció, sin poder ver la obra terminada*. *El señor Ricardo F. Pastor, en 1985, entonces miembro del Concejo Deliberante, presenta la moción para que el Parque a inaugurar, llevara el nombre de este luchador por las inquietudes de su pueblo y así queda denominado el lugar con el nombre de “Parque recreativo Benicio Delfín Pérez”*. *El día 20 de noviembre del año 2010, se procedió a reinaugurar el lugar, después de haber pasado una buena parte de descuido de las instalaciones*. *La familia de don Benicio, ahora extendida hasta el grado de bisnietas y bisnietos, se hicieron presentes y dejaron en su nombre un árbol autóctono de la Provincia, un ejemplar de Caldén*. Una sola cosa quedó sin cumplir, su deseo de ponerle al espejo de agua el nombre de “RANQUELINO” Recopilación de la documentación existente de don Benicio Delfín Pérez. Notas de los diarios locales La Reforma y Primera Hora. Trabajo realizado por Héctor Pérez Farías. Fotografías propias. Fotografías cedidas gentilmente por Marta R. Hondere

Ubicación Histórica, Año:1960
Parque Recreativo Delfín Pérez
Origen del Parque Recreativo Todas las historias tienen su historia. Esta tiene sus orígenes hacia finales de la década de 1950 o principios de la del 60. De cualquier manera nada cambia a la misma. Por ese tiempo, más allá que fueran años escasos de lluvias, se observaba, –en la medida que la población aumentaba–, cuando llovía con cierta intensidad, el agua seguía una línea bien marcada hacia la zona del Hospital, para acumularse justamente donde luego se construyera el Parque Industrial, la Estación de Servicio “El Aeroplano”, parte donde estuviera el Hipódromo y de ahí buscando algo hacia el Norte, orientado hacia la rotonda donde se encuentra el Barrio llamado Pueblo Nuevo. En realidad esa es la zona de lo que fuera la laguna Maracó, por otra lado es la que da el nombre al Departamento. Su parte más baja está en unos 132 metros sobre el nivel del mar, mientras que la cota más alta del pueblo la podemos encontrar en una línea imaginaria que va desde la calle 10 y 25, en una franja que se extiende hasta aproximadamente las calles 28 y 29. Con un sentido Oeste, Este y está por los 138 metros sobre el nivel del mar. Don Benicio Delfín Pérez, uno de los principales iniciadores de este proyecto, fue alguien muy curioso sobre el comportamiento de esas aguas de lluvia, que lo llevó a hablar con otros vecinos, quienes se entusiasmaron rápidamente, aunque realmente no lograron un consenso mayor con las autoridades municipales. Igualmente esas conversaciones siguieron, hasta que finalmente resuelven agruparse como asociación o cosa parecida para poder obtener una personería jurídica y de esa manera llevar sus inquietudes un poco más arriba. Los esfuerzos de esta gente estaban cayendo en saco roto, igualmente se unen para formar lo que llamaron; “Comisión Promotora Pro-Lago Artificial”, y fue constituida el 22 de julio de 1969”. Ese día se reúnen y forman dicha comisión que quedó conformada de la siguiente manera: Presidente: don Benicio Delfín Pérez Vice: “ Sigifredo Domínguez Secretario: “ Omar Bautista Flanflite Pro-Secretario: “ Emilio Ferrero Tesorero: “ Florencio Reyna Pro-Tesorero: “ Natalio Epifanio Vocales: “ Salvador Fuentes “ Aníbal Huerga “ Rubén Beneitez “ Jorge Divan “ Antonio Cardoso Hasta allí puedo decir concretamente que son algo así como los primeros pasos, de aquello que, luego de muchos “ires y venires”, de notas en los diarios, de solicitadas incluso, no desmereciendo la idea, sino tratándola de fuera de lugar, fuera de tiempo y de todo eso que generalmente aparece cuando hay un ánimo de oposición. Tal vez puede haber estado fuera de lugar, pero la pregunta era, ¿Si hay tantas cosas por hacer antes que eso, porqué no se ponen a hacerlas los que se oponen y cada uno con su idea en beneficio del pueblo? La vida siempre da una revancha y aunque ya no se puede volver atrás, quiero rescatar “LA IDEA” de don Benicio, que permanece en un manuscrito desde aquel entonces; y dice así: “MI IDEA” Crear un Lago Artificial en esta zona de General Pico, fue una idea que tenía desde siempre, fija en mis pensamientos de buscar algo más para nuestro pueblo, y sabiendo como otros tantos viejos pobladores que en el comienzo de la vida de General Pico existía a poca distancia de donde se implantara el centro poblado, de una laguna que precisamente los ranqueles, primeros habitantes, la denominaban “Mara–Có, o lo que el araucano dice “Liebre–agua, o sea que traducido queda como “Agua de la liebre”. Ahí mi pensamiento, en utilizar el agua procedente de las precipitaciones pluviales, cuya cantidad caída anualmente sobrepasa los quinientos milímetros y aún en los tiempos de sequía más persistentes, el promedio es superior a los trescientos milímetros, lo que eleva los metros cúbicos, según cálculos sacados en el Departamento de Administración de la Dirección de Parques Nacionales y corroborados por el Ingeniero Edén P. Cavallero, el profesor y director de la escuela Técnica Nacional señor Frayre (hoy ENET Nº1), el profesor Dante Barotto, la Directora de la Escuela Nacional de Adultos, señorita Luna, y la profesora de matemáticas Lelia Villegas, todos coincidieron en que estamos desperdiciando entre los 180 a 200 mil metros cúbicos, cantidad suficiente de agua para mantener un Lago Artificial. En Parques Nacionales, al hacer un contacto, no solamente dijeron como bien lo expresa el señor Jesús Mario Godoy, jefe de Despacho General y Personal, que ello es un evidente interés social, la formación de un Lago Artificial utilizando el agua de las precipitaciones pluviales, sino que ello ya tiene la base hecha, la gran losa receptora que forman las trescientas cuadras asfaltadas. Que solo era necesario contar con un terreno con medidas suficientes para ubicar tal descarga. Durante la charla con el Director de Parque Nacionales, me fui enterando de cómo podríamos lograrlo, para ello mi explicación: Obtenido el terreno por expropiación o contribución del pueblo, se procede a la diagramación, allí mismo, de un bosquejo del que habrá que sacar varias copias, con la colaboración de estudios y academias de dibujo, para exhibirlos a fin de una mejor compenetración de lo que será el futuro Lago Artificial. Una forma original ocuparía un buen porcentaje de tierra de aproximadamente diez a doce hectáreas. Luego la excavación necesaria produciría una cantidad de tierra que habría de utilizarse en forma de una colina de unos cuatro a cinco metros o más de altura. Esta colina, me sugirieron, habría que fijarla con tosca y piedra. A esta altura de mi conversación con aquellos Directivos, pregunté, ¿Pero y la piedra, con ese elemento no contamos? Y la respuesta fue muy simple; Eso se consigue en provincias vecinas como Córdoba y Mendoza, que le pueden obsequiar millones de toneladas, de las que a ellos le estorban y solamente hay que pensar en el transporte, algo que se debe gestionar ante las autoridades respectivas. No se olvide que se trata de una obra de bien común y de gran interés social. Luego, –siguieron diciendo–, que cuando se haya realizado la excavación necesaria, también se debe buscar, la colaboración de Vialidad Provincial, Nacional y Municipal. Sobre el trabajo con la topadora, Vialidad Nacional puede conceder el uso de sus canteras para la extracción de toscas y para hacer el piso más efectivo y consistente, que es a la vez purificador del agua, es el que se realiza con el pisoteo de hacienda vacuna, primero a la parte cavada, luego con una mezcla de tosca y finalmente se le echa piedra lo más abundante y de algún tamaño. Tanto la Colina, como en las partes donde se necesite arbolado, se habrá de recurrir a los vivero de la provincia. La forma de utilizar el agua que cae en las 300 cuadras pavimentadas es provocando en todo o lo más posible, que el agua se encauce hacia un mismo punto. Cayendo luego de un proceso de saltos y elevamientos por gravitación de pequeñas turbinas a paleta, a una cisterna, de donde por la caída se provoca un nuevo movimiento de turbina, saltando por sobre un nuevo que hace de cabecera al lago y llegando en brincos hasta el pileton balneario, el cual una vez colmado, pasa ora vez sobre el mismo puente del lago en sí. Dada la dimensión, indudablemente se llenaría muy rápido y fácilmente, pero una vez que la suerte de las lluvias nos dieran la satisfacción de arrimar toda el agua necesaria, este lago puede tener una vida semi-permanente, digamos un tanto prolongada pues al final del Lago, la construcción de un muro de contención, evitaría el desborde en el caso de aumentos inusitados, provocados por tormentas teniendo un escape en partes adecuadas. Además, y esto es de suma importancia, colmado el nivel de agua que se desea, luego como canal adosado al muro, una ojiva o embudo, permitirá que el agua caiga en él y por efecto de su peso y velocidad de caída, dará impulso a las paletas de una gran turbina colocada a manera de que el agua sea lanzada a un nivel superior por un conducto para que llegue hasta donde una bomba extractora horizontal ayude a recogerla, puesto que esta marcha del agua irá por la colina y expelerla por un caño para que caiga desde una altura media al gran piletón balneario. De esta manera el Lago puede tener mucha más vivencia que por sistema de llenado con bombas, aunque se tuviese que tener una perforación por cualquier eventualidad. Así a grandes trazos es que mantengo esta idea. Buscaré por medio de la Institución relativa a Pesca, o bien a Tiro Federal, para que la patrocinen. Los primeros porque como en el Lago puede prestarse a realizar deporte de pesca, remo y otras actividades acordes; y el Tiro Federal, por el acercamiento que tienen con el ejército de donde pueden surgir pedidos de colaboración a la Unidad que ya se sabe está destinada a cubrir el cuartel local y porque gozando ya de personería jurídica puede recabar el aval popular, adquirir la tierra y solicitar a la Municipalidad para que autorice encausar los desagües pluviales hacia un mismo punto. El Lago puede en su forma tener además de una pequeña península en un islote chico a base de piedra y tosca, pues el agua cuanto más golpea en peñas o lo que sea, más ganaría en oxigenación, de manera que si todos ponemos un poco de voluntad e interés y prestaran el óbolo para la adquisición de la tierra, tendremos el lago. Por separado se hacen anotaciones para informar, tal como: Sistema empleado para encausar el agua a un punto. Forma de adquirir el terreno, luego trámite a la Municipalidad. Cómo se efectuaría el trabajo. Medios a contar: Vialidad Nacional; aporte de tosca y pala excavadora. Vialidad Provincial; herramientas y personal. Topadora para desmonte y excavación. Municipalidad; elementos y peones, camión de transporte, regador, etc. Gobierno de Provincias vecinas y de La Pampa; solicitar colaboración donando piedra, cal y portland. Pedido este avalado por el gobierno de La Pampa. Parques Nacionales; Diagramación del Lago y parquización del lugar. Comandancia del Ejército; solicitar colaboración de técnica y dirección de obra del Muro de Contención, Muro Cabecera, las tierras y demás, por medio del Regimiento 26 o 181 de Ingenieros de Construcciones y Zapadores de Construcciones Militares. Si se lograse quizá la sección de Militares Ingenieros nos dejan su beneplácito para alternar con su cátedra en la Facultad Tecnológica. No desmayar. Esta idea debe seguir, quizás demos el espaldarazo a Pico dándole un Lago Artificial que bien merece lleve el nombre de “Ranquelino”, en homenaje a la raza que ocupó estas tierras y al creador de la idea que utiliza ese seudónimo, colocándose una estatua que simbolice al Indio en alguna parte de La Colina. XXXXXXXXXXXXXXX Hasta aquí, la idea de don Benicio, que por supuesto cuenta con algunas cosas un poco difíciles de convertir, por tratarse de un terreno con muy pocos declives y para llevarlos a cabo se hubieran necesitado otros tipos de tecnologías. Nada imposible por supuesto, pero muy difíciles, –ya que para concretarlos–, con seguridad se hubiera necesitado una gran inversión. Con el correr de unos pocos años, esta idea fue un tanto cambiada, al hacer el estudio del terreno, es decir, tomar los planos de altimetría existentes y por medio de un canal a cielo abierto, esas aguas que originalmente van hacia la zona del Parque Industrial, se las llevó hasta el lugar donde siempre estuvo el ojo de agua, en el campo de Arocena. Lo demás es historia reciente, pues la posta la tomaron gente con los medios necesarios y allí se encuentra para que se pueda disfrutar de un Parque que alguna vez fue soñado por un hombre acompañado por otros que vieron en ese proyecto, en esa idea, un cambio para la ciudad. Evidentemente no faltó quien intentara dar por tierra la idea y se vio reflejado en varias notas en los diarios piquenses, –entonces Primera Hora y La Reforma–¬, pero ellos no hicieron caso ya que sostenían la idea, y no daban demasiado crédito a quienes se oponían, argumentando que había otras cosas para hacer, como siempre ocurre. Ellos no hicieron caso, su política les decía que “Todo aquel que quiera hacer algo, en bien de la sociedad y el pueblo en sí, que lo haga, que no se detenga, habiendo tanto para hacer, que no trate de interferir en otra idea”. XXXXXXXXXXXXXXX Es muy difícil poner una fecha de inicio a este proyecto. Entre la documentación encontrada, nos enfrentamos con una nota de la Secretaría de Estado de Agricultura y Ganadería de la Nación, –fechada el 7 de febrero de 1969–, donde se contesta una nota dirigida el 28 de enero próximo pasado, por la cual se interesan sobre la formación de un Lago Artificial. Al respecto se contesta que la misma debe ser canalizada a través de la Municipalidad o del Gobierno de La Pampa. La misma está firmada por el jefe de Despacho General y Personal, José María Cruz marcando sin lugar a dudas un claro desentendimiento o desconocimiento de lo conversado anteriormente. El 1º de febrero de ese año 1969, el diario La Reforma recibía para su lugar reservado a la “Tribuna del lector”, una nota donde se podía ver claramente que el sueño tiene sus motivos. Dice el autor de esa nota enviada, entre otras cosas: “Indudablemente puede sorprender, que en esta época de veraneos y paseos turísticos, llegue a nuestros lares afluencia de viajeros, donde precisamente no contamos sino con el diario trajinar de una ciudad de trabajo y donde la naturaleza nos ha negado el más insignificante curso de agua, que es siempre el motivo de principal atracción (…)”. “Tener un Río, sería acariciar el más absurdo de los sueños que la imaginación pueda concebir; pero en cambio, sí podemos aspirar a contar con un “Lago Artificial”, utilizando como caudal las precipitaciones pluviales” (sic). A continuación, –en la misma nota del Lector–, se da a conocer un cálculo sobre la caída de Diez milímetros de agua sobre las 300 cuadras asfaltadas. Eso solo da una cifra de unos doscientos mil metros cúbicos de agua que terminan por sumergirse en la tierra sin ningún aprovechamiento. Hay que tener en cuenta que ese cálculo esta hecho solamente sobre las calles asfaltadas y no se tiene en cuenta el agua que cae sobre techos y escurre libre hacia las calles. Y siguiendo siempre con la lectura de diarios, siempre en la Reforma se pueden seguir los pasos de esta gente y por las distintas opiniones nos podemos dar cuenta que el interés de la gente va en aumento, a tal punto que muchos se animan a dejar su opinión sobre lo que puede ser mejor. XXXXXXXXXXXXXXX El 22 de julio de 1969, se efectúa una reunión con la asistencia del grupo promotor Pro Lago Artificial, donde queda constituida la comisión que a partir de ese momento comenzará a trabajar como tal. La misma queda tal cual se la enumera anteriormente y aunque con algunos reveses, continúan adelante con él, –para ellos–, difícil proyecto. Constituidos ya y tomando la palabra, el flamante presidente, pone en conocimiento a los integrantes de la reciente Comisión formada, sobre el ofrecimiento verbal de una fracción de tierra, por parte del señor Orfilio Cayre, que puede alcanzar unas veinte (20) hectáreas. Dado que tal terreno se encuentra, situado justamente en el rumbo hacia donde se desplaza el canal de desagüe pluvial, se resuelve: Proseguir con la iniciativa de crear un Lago Artificial y como primer paso verificar la ubicación del terreno, ante la posibilidad de ser utilizado. XXXXXXXXXXXXXXX El 27 de septiembre en dependencias de CICAR, se produce una reunión entre los miembros de la comisión, convocada por el señor Rivas O’Neill, donde se dejaron terminados aspectos de la maqueta a confeccionar. Hubo una conversación entusiasta sobre la idea, adelantando proyectos. Se habló por sobre todo de la compra de 42 hectáreas destinadas al futuro lago artificial de General Pico. Sobre esto último y ante la consulta del periodismo, para ver de qué manera se va a financiar la obra, se dio a conocer que se ha previsto contar con la colaboración de las autoridades, entidades y el vecindario en general. Se hace hincapié que para eso se espera contar en los próximos días con el gráfico-maqueta, para desde su vistosidad se pueda reflejar el proyecto y los vecinos puedan tener a la vista esa idea. En dicha reunión se encontraba invitado el ingeniero Nicolás R. Wencelblat e integrantes de Obras Sanitarias, cuya presencia se consideraba de sumo interés para la gestión que ocupa a esta comisión. El señor ingeniero se manifestó poco entusiasta a la formación del Lago en cuestión, porque tiene que ver realmente con las obras a encarar sobre los desagües pluviales, y este tipo de obras no se pueden asegurar. Es prematuro aseverar oficialmente nada, en torno a las posibilidades técnicas de reunir grandes cantidades de agua a partir de las precipitaciones pluviales. Era este un gesto de animosidad poco favorable para los integrantes de la comisión, más allá que se le hiciera saber al ingeniero Wencelblat, que la información recabada de la Dirección de Parque Nacionales, apoyaba como posible que, donde exista una base receptora de 300 cuadras pavimentadas, no se hace necesario colocar bombas de extracción para lograr una laguna. Hay un pasaje de opiniones encontradas; por un lado se dice que el agua de lluvia con la de subsuelo, que posee metaloides, descompone al conjunto y resulta costosísimo mantenerla en buen estado a través de procedimientos químicos que incluso no dan los buenos resultados que se exigen para estos fines. “La instalación de bombas extractoras restaría caudal a las napas del subsuelo reservadas como es lógico para el consumo de la ciudad en un futuro próximo (sic)” A todo esto la comisión pro-lago aduce que el piso, –de llegar a concretarse–, se lograría en base a compactación de suelo y luego compactación de tosca para una mayor seguridad. Pocos días después de esta reunión, se conocen en un diario local, las impresiones del Ingeniero Nicolás R. Wencelblat en torno al proyecto de ejecutar un lago artificial para General Pico. Pese a admitir que la obra es posible, aseguró que la misma de concretarse insumirá un costo elevadísimo, para afirmar luego que en nuestra zona no se dan las condiciones necesarias para realizar un Lago Artificial dado que es esta una zona donde se observa el mayor grado de evaporación, a lo que se deben sumar los vientos que hacen muy difícil mantener grandes cantidades de agua. A cambio de eso observa como favorable la particular impermeabilidad del suelo. En definitiva, si bien es cierto no se muestra muy entusiasmado, tampoco deja de aclarar que puede ser posible pero a costa de un presupuesto sumamente elevado. No duda que el proyecto encierra un loable objetivo para la población e incluso su zona de influencia. Por otra parte el periodista recuerda que alguna vez se llegó a mencionar el predio de la Sociedad Rural en el que bien podría transformarse en un verdadero parque con piscina, sala de espectáculos, juegos, campo de deportes, etc. Se produce un pequeño paréntesis La comisión promotora Pro Lago Artificial, ha efectuado un paréntesis a sus reuniones, mientras espera al profesional que tiene a su cargo la confección de un gráfico para poder ilustrar con más claridad a la población y al mismo tiempo dar una más amplia información de lo actuado y cómo habrá de proyectarse la construcción que sin ninguna duda influirá sobre el futuro de General Pico. Es necesario que cada vecino, profesional, industrial, comerciante obrero, empleado o estudiante, tiene que hacer llegar su adhesión a este proyecto, porque se trata de una animosidad destinada a todos los habitantes. El Lago Artificial se hará, porque el pueblo lo desea, salvo las excepciones de siempre que se oponen por el simple hecho de oponerse, cuando esas energías las pueden aprovechar para proveerle a la ciudad otros elementos que por cierto le está faltando. Se hará, dicen los integrantes, muy a pesar de los conceptos vertidos por un profesional que menoscabó la aspiración creadora de un pueblo que pretende algo mejor. El informe de Parque Nacionales avala esa idea y da claras muestras de que es posible. Si bien es cierto no pueden inmiscuirse directamente en el proyecto, no dejan de acompañar a la Comisión, con el apoyo técnico. Por su parte los estudios hechos y verificados demuestran que hay un efecto traducido en cifras y a simple vista, que existe una prueba evidente sobre los trabajos realizados por la empresa constructora de las líneas ferreas, que en el sector de calles 19 y 40, nunca se produjeron inconvenientes por precipitaciones pluviales abundantes, en cambio sobre el otro sector, en el camino que sale hacia Trenel, existen pruebas de los daños ocasionados por las correntadas. Finalmente se presenta La Maqueta del Lago Artificial La maqueta construida sobre la base del proyecto para el Lago Artificial, es finalmente expuesta en las instalaciones del “Recreo Español”. La misma fue elaborada por la señorita Marta Bacalini y el señor J.C. Semper, a quienes no se puede dejar para otro momento de reconocer el desinterés, la voluntad y el cariño puesto en manifiesto interpretando en ella el aspecto general y el valor social en bien de la comunidad lugareña. Es este un trabajo muy bien logrado, reflejando con claridad, sobre el proyecto de estos vecinos abocados en la construcción de esta obra, que no dudan ha de ser un adelanto para la ciudad, que no posee un lugar de esparcimiento para la comunidad toda y la gente que se encuentre de paso, encontrando allí un momento de descanso antes de seguir transitando los caminos que llevan hacia distintos lugares del país. Sobre la misma nada se puede agregar que no se haya dicho antes. La misma contiene todos los datos pasados por escrito y ahora solamente se esperan los trabajos a realizar por la comuna y conseguir los aportes para la compra de las tierras ofertadas y están comprendidas entre las rotondas de El Aeroplano y la otra donde se encuentra el monumento a “Perón y Evita”. Como dato ilustrativo debemos decir que 10 milímetros sobre la zona asfaltada hace que se reúnan unos 600 metros cúbicos en el proyectado lago y solamente se espera la presencia del señor Intendente para que observe con más detalles esta maqueta y tome conciencia de lo que se está proponiendo y que los trabajos a realizar en cuanto a obras de desagüe, se puedan realizar a la brevedad. XXXXXXXXXXXXXXX Después de esto, vinieron cambios muy grandes en cuanto a la situación del país. Como todos sabemos, se pasaron momentos difíciles, pero de cualquier manera, aún con los tropiezos y el olvido de este proyecto, indirectamente el mismo siguió en razón que el municipio, actuando ya otras personas ajenas a aquellos grupos, tuvieron que dar solución a las aguas de lluvia, que ya ahora no recepcionaban 300 cuadras asfaltadas, la cifra era mayor y mayor la cantidad de construcciones, lo que ocasionaba graves problemas en algunas calles como por ejemplo la calle 2, dese las vías del ferrocarril hasta por lo menos la calle 1 en que en algunas oportunidades llegaron hasta los cincuenta a setenta centímetros de altura, salvando en parte el hecho de que la misma había sido bajada para la construcción de la capa asfáltica y los terrenos quedaron con esa altura. Tuvieron que hacerse obras complementarias como canales bajo ese asfalto en distintos lugares, que dieron su resultado y el agua fue desviada por calle 19 hasta donde alguna vez estuvo el llamado “Paso a nivel del Embarcadero” y desde allí, y con un canal abierto hasta el bajo denominado “Laguna de Arocena”, lugar que fuera expropiado a la familia Arocena y donde existió siempre un ojo de agua. XXXXXXXXXXXXXXX A continuación, voy a transcribir la síntesis de todo esto, que figura en una placa colocada en la entrada del “Parque Recreativo Benicio Delfín Pérez”, en ocasión de una especie de “Segunda fundación” del recreo, luego de los arreglos. (Este trabajo fue solicitado por la Directora de Turismo de la Municipalidad, Margarita Cervio quien gentilmente la colocó en una placa que todos pueden leer, al lado mismo del Caldén que la familia plantara). “Origen del nombre del Parque don Benicio Delfín Pérez” ( *Don Benicio Delfín Pérez, fue un policía que hizo su carrera durante más de treinta años en el entonces Territorio de La Pampa. Nativo de Victorica y luego de andar por caso todos los puestos policiales del oeste pampeano, en febrero de 1942, recala en General Pico y aquí se queda definitivamente. Le toca vivir de cerca la creación de la Comisión Pro-Compra de terrenos para el asentamiento de una unidad militar, comisión que luego pasaría a llamarse “Amigos de la Ciudad de General Pico”, encabezados por el doctor Anselmo J. Palau. Los últimos años e aquella comisión, fueron presididos por don Benicio Delfín Pérez, retirado de las fuerzas policiales en 1956, a poco tiempo de que el Territorio pasara a ser Provincia. Esta comisión se mantuvo hasta que por circunstancias muy especiales, se fue transformando en lo que hoy es CICAR*. *Los años finales de esa década, transformaron a General Pico por la llegada del asfalto, el agua de lluvia que antes se resumía en la arena, ahora corría hacia su desnivel natural que formaba la Laguna Maracó y esta estaría delimitada hoy, por todo o que comprende el Parque Industrial, hasta el monumento a Juan Domingo Perón y Eva Duarte, la estación de servicio BRISA S.A. y más atrás hasta las inmediaciones del Hipódromo y la estación de servicio El Aeroplano. Allí, en ese lugar, concentró su inquietud don Benicio Delfín Pérez, tratando de mover a las fuerzas vivas del pueblo y sus autoridades, para que se acopiara todo ese caudal de agua que se recibía en cada lluvia y hacer allí una gran laguna, que podría llegar a ser algo más. Los años fueron pasando y la inquietud de don Benicio se fue diluyendo. Los gobiernos de turno, puestos por decisión del gobierno central a pesar de ser Provincia, no dieron lugar a esta idea*. *Pasados los años y en esta oportunidad con un gobierno elegido por el pueblo de Pico, se construyeron varios canales debajo de algunas calles, para dar salida a esas aguas en toda la dimensión de la calle 19 hasta su encuentro con la ruta que venía de Trenel. Luego de trasponer las vías del ferrocarril, barreras de por medio, se accedía entonces a la ruta 143. Todo eso fue modificado por la llegada del Parque Industrial y con ese canal, al quedar eliminado ese contacto con la ruta, se levanta la cabina del lugar conocido como “La barreras del Embarcadero” y se construye allí una obra que sirve de derivación para llevar el agua de las lluvias, por un canal a cielo abierto que se dirige hacia el bajo del campo de la familia Arocena a quienes se le expropian alguna hectáreas, especialmente donde se encontraba un ojo de agua. A todo esto, don Benicio ya prácticamente ya había dejado de lado sus inquietudes y dedicado a otra cosa con el armado de su libro “Historia de la Vida de La Pampa Central”*. *No se entera de que otra gente había seguido sobre el tema, pero ahora manejando otra salida para acopiar las aguas pluviales. Por inquietud de uno de sus hijos, un día es llevado a conocer esas obras. Lógicamente las valora, pero como era hombre de no olvidar las cosas, se da cuenta que la Laguna Natural, con nombre y todo iba a desaparecer. Pocos meses después de haber visitado estas obras, don Benicio falleció, sin poder ver la obra terminada*. *El señor Ricardo F. Pastor, en 1985, entonces miembro del Concejo Deliberante, presenta la moción para que el Parque a inaugurar, llevara el nombre de este luchador por las inquietudes de su pueblo y así queda denominado el lugar con el nombre de “Parque recreativo Benicio Delfín Pérez”*. *El día 20 de noviembre del año 2010, se procedió a reinaugurar el lugar, después de haber pasado una buena parte de descuido de las instalaciones*. *La familia de don Benicio, ahora extendida hasta el grado de bisnietas y bisnietos, se hicieron presentes y dejaron en su nombre un árbol autóctono de la Provincia, un ejemplar de Caldén*. Una sola cosa quedó sin cumplir, su deseo de ponerle al espejo de agua el nombre de “RANQUELINO” Recopilación de la documentación existente de don Benicio Delfín Pérez. Notas de los diarios locales La Reforma y Primera Hora. Trabajo realizado por Héctor Pérez Farías. Fotografías propias. Fotografías cedidas gentilmente por Marta R. Hondere

