Barrio: Centro / Tema: Regionales
Ubicación Histórica, Año:1879
"Las Liebre" (Gral. Pico) 1879-1909
"Las Liebres" (Gral. Pico) 1879-1905 Laguna Maraco (Agua de "Las Liebres"), un lugar en el mundo de no más de 50 centímetros de profundidad (donde hoy es nuestro parque industrial, nuestra rotonda "de Perón", el Golf Club, 2 estaciones de servicios y el nacimiento de la ruta 4), viento, mucho verde junto a un gigantesco médano chato y alto a 143 metros de altura sobre el nivel del mar, gallaretas, chimangos, nutrias, garzas, ranas, y mucha, mucha paz. Un poco mas allá a solo 17 kilómetros donde hoy encontramos Speluzzi estaba Cotalahue, un lugar de encuentro, poblado en forma temporal y accidental por los Ranqueles que buscaban llegar a las líneas de frontera hacia el Este; y 9 kilómetros al sudoeste donde hoy se encuentra la división de los lotes 11, 12, 18 y 19 cruzaba el camino de Pincen, que llevaba de los montes a la provincia de Buenos Aires exactamente en el camino que hoy hace la ruta 102. Y dentro de toda esa paz, rodeado de solo pampa, de vez en cuando algún animalito, y mas allá, en el oeste a unos 150 kilómetros Racedo dirigía la última campaña. Y el viento comienza a traer lamentos de algún indiecito quemándose las patitas junto al fuego, ¡desnudo! ¡prisionero! queriendo calentar su pobre humanidad en aquel terrible invierno de 1879. Se escucha también algún soldado jadeando, sediento, escapando, ¡desertor! queriendo llegar a tomar un poco de agua. La campaña fue muy dura. No hubo muertos sino de hambre, de peste, de egoísmo. Y muertos de un sentimiento patriótico de hombres que no sabían que es la patria o el Estado, y que son conducidos por un grupo de iluminados, que no conocen el Sol de La Pampa, ni la luz de Dios, y que tienen como fin ensanchar nuestro país, antes de que lo haga otro; plantar la celeste y blanca mas allá de Trenque Lauquen, y borrar definitivamente a los dueños de casa, y los otros que venían de Chile también. El tratado de 1878 (*1) no había sido más que preparar el terreno, y poder contar en las filas con escuadrones de "indios amigos". La revolución industrial, el adelanto, las nuevas ideas y.... todo decía que Argentina se convertiría en una de las grandes naciones del mundo. La aristocracia se sentía en Paris, las estancias bonaerenses se reproducían y había que traer mano de obra. Así nacería nuestro proletariado. Por ahí nacería el gaucho y en la frontera se compraba lo que se vendía desde Buenos Aires. ¿y como explotaríamos las tierras conquistadas si no con inmigrantes necesitados de todo? con hambre, con sed, y con solo sus manos y las de sus hijos como única herramienta de progreso. En ese contexto que podríamos profundizar muchísimo, pero no deja de ser así de sencillo, estaban las tierras donde se levantó General Pico. Justamente como parte de esa conquista, y desde ese mismo momento, tuvieron distintos propietarios. Por la ley N° 1.265 del 24 de Octubre de 1882 se dispuso la enajenación de tierras de propiedad de la Nación, y a esos efectos se dividió la Gobernación de la Patagonia en dos sectores separados por los ríos Agrio, Neuquén y Negro, denominados: territorios de la Pampa (o de la Pampa Central) y territorios de la Patagonia. Por la ley N° 1532 del 16 de Octubre de 1884, se crearon los Territorios Nacionales dividiendo los Territorios de La Pampa Central y de la Patagonia, entre ellos el Territorio Nacional de La Pampa. Según pudimos encontrar en algunos archivos el Gobierno Nacional transfirió en propiedad a don Jorge Enrique Read, el lote de campo N°12, fracción C de la Sección primera de Territorios Nacionales, con 10.000 hectáreas, según el título que le remitieran el General Julio Argentino Roca como Presidente de la Nación, el Doctor Juan José Romero como Ministro de Hacienda y el Doctor Pedro Agote, como Presidente del Crédito Público, con fecha Junio 19 de 1883. Jorge Enrique Read, lo vendió a don Emilio Wenk, el 20 de Diciembre de 1883. De ese tiempo en que Wenk fue propietario tenemos alguna cartografía donde señala perfectamente el lugar del casco de estancia a unos 9 kilómetros al sur de lo que hoy es la ciudad, y hace poco tiempo encontramos en un sótano la posible demolición de la propiedad en el campo del señor Ricardo Actis Giorgeto, campo conocido desde antaño como "Las Liebres". Este sitio había sido el camino de los montes a la provincia de Buenos Aires, y también muy utilizado por Pincen y los suyos. Wenk, lo vendió a doña Federica Tasch de Ludwig, el 27 de Mayo de 1891, y lo volvió a comprar a la misma el 20 de Octubre de 1892. Wenk, lo vendió después a Máximo Eckell, el 25 de Febrero de 1898. Pero ya para 1897 en la zona existía una casa de comercio (pulpería) del español Pio Santos Ayerra, en el lugar que conocemos hoy como "El Descanso", a unos 10 kilómetros de General Pico, en tierras de la familia Eckell y mientras ellos fueron dueños, en el año 1902 la estación que luego se llamaría Pico en el lugar en que la conocemos hoy ya había sido comenzada, y se encontraba a un metro y medio de altura; trabajos que se suspenderían. A comienzos de 1904 Tomas Allan (Ingeniero ingles al servicio del FFCC) llegaría desde Trenque Lauquen con 3000 hombres para comenzar a construir la estación en "Las Liebres", o sea precisamente en ese lugar propiedad de Eckell, el tendido de vías ya llegaba hasta ese lugar, pero la estación que no pudo concretarse, dado que se ordeno se siga la construcción de la estación ya comenzada y abandonada en 1902, por lo que tuvo que volver a Trenque Lauquen (por supuesto que el secretario general de la gobernación entre 1891 y 1899, don Eduardo de Chapeaurouge estaba al tanto de todo). Esto haría que los Eckell vendieran el campo a don Camilo de Alvear, mas precisamente los lotes 1 y 2, según escritura de fecha 18 de Abril de 1904. El 13 de Junio de 1904 Manuel Quintana asume la presidencia de la Nación. El 15 de Noviembre de 1904 Camilo E. de Alvear, los vendió a Eduardo Castex, (Diputado nacional). Y fue en ese momento cuando en el mes de Octubre de 1905 comenzó a funcionar donde conocemos hoy la estación (aun no terminada), la estafeta postal, dado que aquí ya teníamos varios habitantes; un ejemplo de ello es el grupo de 22 jóvenes liderados por Juan L. Pozzo, que el día 17 de Septiembre de 1905 terminara e inauguraran la casa de comercio "La Fundadora", de la firma Torres Acosta, Pozo y Compañía. Además ya existían varios otros pobladores que en una modesta carpa o casilla de madera irían formando sus locales comerciales en adobe y chapas; entre ellos Saturnino Moreno y Julio Baquedano, quienes se dedicaron al restaurant y al hotel respectivamente, allí donde hoy conocemos la Plaza Seca. También se cuenta que entre los primeros habría llegado allá por el mes de Abril de 1905 el famoso vasco Zabalaínconechea. Se sabe también que estaban trabajado por aquí el señor Aparicio Gómez - quien de niño fue peón en la estancia Las Liebres - y Rodríguez, colocando las estacas y las banderas de la mensura que venía haciendo el Señor Luis Aubín, y que finalizaron para Septiembre de 1905; sin olvidarnos del partido de fútbol que se jugara en lo que hoy conocemos como la estación Carlos Berg, el 11 de Agosto de 1905 entre el equipo de Allan y los "locales". En Mayo del mismo año ya se habían establecido en campos de la zona, mas precisamente en "Colonia Argentina" de Antonio Devoto, los señores José, Pedro, Mauricio y Juna B. Brunengo, José Bergogno, Bartolo Daro, Caldera Hermanos, Miguel Fantini e Hijos, Luis Sartoris, todos provenientes de Teodelina provincia de Santa Fe. Recordemos que la crecida del rio Paraná - la cual llegara a 7,83 metros altura el 14 de Junio de 1905 - provoco la anegación de campos en todo el sur de la provincia, provocando esto un importante éxodo. ¿Pero por qué no fue la estación "El Descanso"? donde era un lugar ideal, separación exacta de 4 fracciones, cruce de 3 caminos históricos, posta de reabastecimiento hacia el Oeste, estancia, y población rural. Además el mismo Ayerra, quien era un joven comerciante Mallorquín, inquieto y adinerado, que conocía los movimientos del ferrocarril, dado que lo conocía a Allan de Trenque Lauquen, donde comerciaba y se abastecía, ¿porque se establecería allí y no 10 kilómetros hacia el noreste? ¿Por qué Eckell vendería las tierras a Alvear y este se desprendería tan rápidamente de las mismas?, ¿qué fue lo que influyo? ¿Por qué Pozzo en "Las primeras luchas" dice que el día del remate hubo quienes quisieron sabotear el mismo? ¿Por qué alguien pasaría el tendido ferroviario por un lugar donde había semejante accidente geográfico como la misma laguna Maraco? Y ¿por qué si ya estaba en forma ancestral marcado el camino de la provincia de Buenos Aires hacia los montes, se torcería el ramal, alargándolo hasta lo que hoy conocemos como Trebolares, y bajar hasta la estación Pico, cuando podía tenderse el ramal desde Meridiano V, pasando ligeramente al Este de lo que hoy es la laguna La Arocena, más precisamente lo que conocemos como el paraje Pueblito Argentino, y desde allí directamente a El Descanso? Y si seguimos el ramal ferroviario que viene desde el sur, si lo miramos detenidamente podemos ver que perfectamente podría haberse empalmado en El Descanso con el Ferrocarril Oeste, y desde ahí salir el ramal hacia Trenel, y las estancias y Colonias de la familia Devoto; evitándose así la estación Metileo. Es decir, casi inútilmente e inexplicablemente se cambio absolutamente todo. Es más, desde la que pudo ser la estación El Descanso sale perfectamente el camino que llevaría las trazas de ferrocarril sud en forma directa hacia Speluzzi y Vertiz. Algunas respuestas pudiesen ser el agua, el declive del terreno, que hace que el agua de Vertiz, Spelluzi, Monte Nievas, Metileo (*2) y Pico, confluyan en El Descanso, más precisamente en el campo de la familia Malvicino - desde 1920 -, y desde ahí corra hacia Dorila y Trili, terminando finalmente en Quemu Quemu. Otra respuesta podría ser la potabilidad del agua y la piedra caliza a muy poca profundidad. Igual es difícil de creer que Allan haya llegado al lugar con 3000 hombres. Como también es difícil creer que el día de la fundación todo pareciera una frustración hasta el momento en que ven que desde el Sur vienen 1700 hombres al mando de Allan construyendo el ramal que empalmaría en General Pico, dado que Allan hacia apenas 2 meses había estado con un grupo de colaboradores en las inmediaciones de la estación Carlos Berg, jugando un partido de futbol donde con detalle se mencionan los nombres y resultados en el libro de Ludovico Brudaglio. Además el día de la fundación se dice que llego el tren con 1000 almas, y según algunas averiguaciones, jamás una locomotora a vapor de aquellos años pudo tirar semejante cantidad de vagones, ni había aquí tampoco donde alojar a esa gente que se quedaría después del remate. Explicación a algunas personas que se empeñan en preguntar "¿porque no había mujeres?". Además el mismo relato dice que el día de la fundación había personalidades del gobierno de la provincia con asiento en Santa Rosa, y que también llegaron en el mismo tren. Mi pregunta es ¿por dónde paso el tren desde Santa Rosa hacia el punto de encuentro en la provincia de Buenos Aires si no paso por Catrilo? Quizás hemos creído demasiado en las palabras de Juan L. Pozzo y Ludovico Brudaglio. Ahora veamos, en 1897 se sabía desde Trenque Lauquen que el cruce ferroviario entre las líneas Sur y Oeste seria en Catrilo, y volverían a cruzarse 100 kilómetros al noroeste en línea recta camino a Huinca Renanco. Y vuelve la pregunta ¿era descabellado para un joven de 28 años como Ayerra creer que el lugar de confluencia seria El Descanso? ¿Entonces qué fue lo que influyo? En la provincia de Buenos Aires don Remigio González Moreno solicitó autorización al gobierno provincial (concedido el 23 de Noviembre de 1903) para fundar un pueblo, que concretaría en General Villegas a través de un remate con el martillo del Sr. Eduardo Chapeaurouge, donde se distribuyeron chacras, quintas y solares. Consiguiendo que comenzara a construirse la estación ferroviaria "Meridiano V", que dio servicio a partir del 1 de Agosto de 1904 y que recibió la denominación "González Moreno". La idea de los ingleses y el gobierno nacional era llegar a los montes, y como ya dijimos el camino directo era a El Descanso, y desde allí a lo que hoy es Castex y finalmente Luan Toro, Victorica. Pero no olvidemos que ya desde 1889 Bartolomé Ginocchio poseía al oeste de Meridiano V una de las estancias ejemplares de la Argentina de entonces, estamos hablando de la Estancia Santa Aurelia. Y la Estancia "Los Trebolares" de la familia Read ya databa de 1883. Y la idea que líneas surcaran sus tierras no tenia precio. Desde Meridiano V se programaba el futuro, y ahí se decidió continuar la estación Pico, el desvío y la posterior fundación. Cuando estuvo todo listo. El día Viernes 10 de Noviembre de 1905 a las 22 hs desde la estación Once de Septiembre se ponían en marcha las ruedas de la locomotora que entre el humo, empezaban a girar rumbo al lejano oeste, llevando consigo no sólo a las autoridades y a los autores intelectuales del nueva Chicago, sino a ciento de almas que venían a encontrar su futuro, subiéndose al destino de ese tren, que atravesó toda la provincia de Buenos Aires iluminando su frente con La poderosa luz que opacara el astro rey. Era una fría mañana de primavera y al prodigioso pueblo, traían consigo hasta la piedra fundamental. Como dijera Juan L. Pozzo en su relato "Las primeras luchas"; "el 11 de Noviembre de 1905 por primera vez veíamos un tren de pasajeros". Allí venia una banda de música, y entre disparos y bombas a las 11 de la mañana se colocaría la piedra fundamental, no muy lejos del centro de la plaza (Según el Sr. Cariddi en revista del 40 aniversario). Los acordes musicales encaminaban ese gentío a ver el trazado del nuevo pueblo, eligiendo sus lotes primeramente vistos en el plano. Algunos ya habían armado su carpa días antes en los lotes, con la esperanza de ese día adquirirlo en el remate. Esa noche el tren se alejaba nuevamente y aquí se quedarían bajo este cielo: Nicolás Álvarez, Florentino Anocibar, Pío Santos Ayerra (que ya tenía su boliche en El Descanso), Mazzola, José Elias, Agustín Carricaburu, Ángel Bo, Juan y Francisco Lagioiosa, Torres Acosta, Pozzo el joven contador que meses antes había preparado el galpón "La Fundadora" con materiales de construccion del cual también era socio, adivinen, Eduardo de Chapeuauroge, Adolfo Cambras, Saturnino Moreno, Guillermo Brizuela, Marcos Labaronies, Federico Herranz, Francisco Piazzenza, Augusto Villamil, José Mouzo, Ernesto Gigantti, Alfredo Wilson, Emilio Loynaz, Narciso Ginocchio Etcheverry, Pedro Arocena, Martín Carracedo, Ramón Corominas, Gervasio Ferreira, Juan Pinto, Victoriano Santesteban, Isidoro Brunengo que ya tenía a su familia en los campos adquiridos a Devoto, Antonio Orlandini quien fuera empleado de Chapeaurouge, (hombre que jamás imaginaria que con las vueltas de la vida su nieto seria el dueño del emblemático sitio "Las Liebres"), Serafín Pelizari (quien dicen seria el constructor de la piedra fundamental), Bauso, Severo Larraya, y un montón de otros jóvenes que se atrevían a soñar. Pero lo que muchos no conocen es que Chapeaurouge (hombre influyente) perteneció a una segunda línea de aquellos iluminados del 80. Había nacido en 1855 en Buenos Aires y había mamado las ideas de aquellos hombres. Lo cierto es que General Pico a poco de ser fundado, se había convertido en un centro anarquista y donde se practicaba la masonería. Es por ello que tardara tantos años la iglesia en entrar a la sociedad piquense. La logia "Constelación" tenía su sede en la que fuera una de las primeras construcciones de ladrillos del pueblo. El comercio perteneciente al español Pio Santos Ayerra; si, el mismo que encontráramos en 1897 en El Descanso; su comercio estaba en la esquina de las calles 19 y 20, exactamente mirando el Este, frente a la estación Pico. Junto a su comercio estaba la casa familiar y luego el corralón, todo por la calle 20. Y una cuadra más hacia el centro vivía su hermano Francisco (menos conocido, llegado de Roque Pérez y Saladillo en 1907), en lo que hoy conocemos como los consultorios Regionales. Pero consultando y estudiando la masonería, no es casualidad muchas cosas que pasaron en el pueblo en aquellos primeros tiempos. Y podríamos perfectamente empezar por el enterratorio de la Piedra Fundamental, y decir que esta constituye uno de los más importantes y ocultos de todos los símbolos de la Hermandad. La Piedra Fundamental, es, hablando propiamente, el símbolo de los grados superiores y forma en realidad el símbolo más importante. Además se encuentra tan íntimamente relacionada, en su historia legendaria con la construcción del templo salomónico que debe considerarse como la parte más esencial de la Masonería del Orden Antiguo, aunque aquél que restringe sus investigaciones a los primeros tres grados, no podrá apreciar adecuadamente el simbolismo de la Piedra Fundamental. Es necesario diferenciar la Piedra Fundamental de las otras piedras que desempeñan parte importante en el rito masónico y que son absolutamente diferentes de ella. Tales son la Piedra Angular, la Piedra Clave o la Piedra Capitel. Todas estas, en sus lugares correspondientes, son sumamente interesantes como símbolos instructivos, pero no tienen relación alguna con la Piedra Fundamental, cuyo simbolismo es nuestro objeto. Además, aunque se dice por razones peculiares, que la Piedra Fundamental, debe haber sido de forma cúbica, no debe confundirse con la piedra llamada por los Masones franceses y alemanes la Piedra Cúbica. Desde el inicio, como hecho preliminar necesario en toda investigación de esta naturaleza, debe entenderse claramente que todo lo que se dice de esta Piedra Fundamental de la masonería es tomado rigurosamente en el sentido mitológico o alegórico. La “Piedra Fundamental” es aquella que se pone primero, al comienzo mismo de la construcción de un edificio. Según el ritual operativo, esta “primera piedra” es, según lo hemos dicho, la del ángulo nordeste; las piedras de los demás ángulos se colocan posterior y sucesivamente según el sentido del curso aparente del Sol, es decir, en el sudeste, sudoeste, noroeste. Los orígenes de esta tradición son vagos, pero su presencia en los países judeo-cristianos pueden estar asociados con una cita del Antiguo Testamento (Salmo 118:22). Pero también es citada seis veces en el Nuevo Testamento (Mateo 21:42, Marcos 12:10, Lucas 20:17, Hechos 4:11, Efesios 2:20 y 1 Pedro 2:7). Los ángulos rectos 90º, 180 es la suma por lados, 360 son 4 lados de 90º y de nuevo en el mismo lugar. Noviembre viene de 9 y no es ninguna “novedad”, y esto es casi una “novela” (revelación), los frutos del Espíritu Santo nueve también lo son. Pero más entendible va a ser un caso ejemplar, que es el de la Ciudad de La Plata donde fue colocada el 19 de NOVIEMBRE de 1882 en una excavación practicada a metro y medio (exactamente igual que en General Pico) al noroeste del punto céntrico de la Plaza Mayor (actual Plaza Moreno). Consistió en una caja de piedra de las canteras de Azul, en cuyo interior se encontraba otra de plomo soldada que contenía una redoma de cristal (sellada y lacrada) en la que se colocaron: el Acta de Fundación firmada en un pergamino; un ejemplar de la Constitución de la Provincia; una copia de la Ley de federalización de Buenos Aires; un plano de La Plata y una caja de madera elaborada en el taller de la Escuela de Artes y Oficios de la Provincia conteniendo medallas, monedas y diversos trabajos realizados en ese taller. La piedra fue cerrada con una tapa de mármol de Carrara, en la que se colocó la siguiente inscripción: "Esta caja contiene el Acta de inauguración de la Ciudad de La Plata, Capital de la Provincia de Buenos Aires". Al cumplirse el centenario de la fundación, la piedra fue exhumada, constatándose la existencia de la caja de piedra, con tapa de mármol de Carrara y la inscripción que se indica en el párrafo anterior. Fueron extraídas de la caja de madera 278 medallas y monedas, depositadas por los fundadores. De la redoma de cristal que se encontraba, al igual que el cofre de plomo, lleno de agua, se recuperaron gran parte de los documentos allí depositados. Otro ejemplo que perfectamente pudo ser copiado por nuestros fundadores es el de Villa Constitución, provincia de Santa Fe (no olvidemos que el mismo Pellizari llego aquí procedente del sur santafecino como muchos otros. Dejo aquí una pequeña lista de un extensísimo listado de nombres de masones, solo con el fin de recrear en distintas disciplinas: Presidencia de la Nación: Bartolomé Mitre, Domingo Faustino Sarmiento, Miguel Juárez Celman, Carlos Pellegrini, José Figueroa Alcorta, Manuel Quintana (dueño de la estancia "Las Liebres" donde Chapeuroge y Brunengo arreglaron la compra de tierras). De los vicepresidentes fueron masones: Salvador María del Carril (dueño de las tierras de Catrilo), Juan Esteban Pedernera, Mariano Acosta, Adolfo Alsina, Francisco B. Madero, Norberto Quirno Costa, y Julio A. Roca (H), aparte de otros ciudadanos que, en virtud de la ley de acefalia, ocuparon transitoria o circunstancialmente la vicepresidencia o ejercieron la primera magistratura. Escritores, sin agotar la nomina, pero a guisa de ejemplo: José Hernández, Miguel Cané y Leopoldo Lugones. Hombres de armas como Eduardo Racedo también practicaron la masonería. Y no podemos olvidar que el Movimiento Autonomista Pampeano nació de una logia que se reunía en la calla Avellaneda de la ciudad de Santa Rosa, donde hoy existe un supermercado de bandera francesa. Ahora veamos si la colocación de la piedra fue una señal inequívoca de que General Pico se fundaba con una inmensa ideología masónica, ¿dónde está esa gran prueba? ¿que sabemos de la piedra? ¿qué podemos ver en el único documento que existe? ¿porque a pocos años de ese momento ya se había perdido? ¿porque nadie escribió nada? ¿porque nadie transmitió a sus hijos que paso ese día? ¿eran hombres de palabra? ¿cuando existía un propósito se trabajaba sin medir los medios? cuando algo debía desaparecer o terminarse ¿el pacto era tan fuerte que ahí mismo terminaba todo? La unica gran respuesta que tenemos son 2 fotografías tomadas por el Sr Luis Martin, quien llego de Buenos Aires para documentar el hecho. Fotografías que compartiera a Brudaglio en 1915 y a Fillipini - las originales - en 1921 aprox. ¿y qué dicen esas fotografías? Esas fotografías hablan de que el Sr Gobernador del territorio Doctor Diego González y su secretario Víctor Lamela, Manuel Guiraldes Intendente de la ciudad de Buenos Aires, el Señor Juez letrado del territorio Dr Baltazar S. Beltrán, el escribano Juan Forns Artigas, Enrique Tomkimson y otros caballeros no tomaron roles protagónicos en la fotografía (con lo que significaba una fotografía en esa época). Donde sí tomaron protagonismo Aroldo Heckell, Luis Aubín, Eduardo Castex, Serafín Pellizari y Eduardo de Chapeauroge. Aunque a este ultimo lo pongo más que en duda. Pero si no fuese así, ¿dónde estaba Chapearouge? En un segundo plano se puede ver a Francisco Marchelli, Visitación Haedo, los hermanos La Gioiosa y Antonio Orlandini. Los escritos varían en los nombres de los presentes y al no quedar testigos prefiero no nombrar a nadie más, aunque en una segunda fotografía podemos observar a la única dama presente en el acto (al menos retratada) que era la Sta. María Cerliani. Llama la atención esos 4 o 5 tientos sosteniendo todo el resto del correaje y la caja, aunque todo está apoyado sobre 2 maderas en la boca del pozo. O sea que arriba no hacia fuerza, pero sigue siendo raro el tamaño de las cuerdas y demás para solo bajar 1,50 metros; como se puede ver en la foto en la parte inferior se ve desmoronado a la izquierda. Todo parece una gran puesta en escena. Aunque si fuera una gran puesta en escena no habrían dejado al niño, los personajes principales se abrían alineados de manera tal que nadie taparía a nadie, y en la segunda fotografía no habría personas sorprendidas o moviéndose. Mucho menos era educado sacarse o tomar una foto de espaldas. En cuanto al peso de la caja no lo podemos calcular porque no conocemos que posee en su interior. Tampoco conocemos el material con que fue construida aunque presumiblemente sea cemento; mas teniendo en cuenta que don Serafín Pellizari era constructor. Pero ahí tenemos otro detalle, Pellizari no se encontraba en General Pico antes de la fundación, no hemos encontrado nada que lo ubique por acá hasta ese mismo día, entonces si él fue quien la construyo, ya la traían lista y quizás también todo lo que su utilizo para colocarla, no perderían tiempo en buscar maderas y cuerdas aunque las abría de sobra. Entonces la piedra llego en el tren. Y encargada con previo aviso. Con las condiciones que la hermanaban a las otras piedras de fundaciones anteriores. Y si fue así es donde toma más color la comparación con la de La Plata. Ahora comentaremos la vestimenta que ha llevado a muchos creer que no fue en Noviembre. No debemos olvidar que en aquellos años todavía helaba hasta el mes de Noviembre. Algún testimonio habla de las 11 de la mañana, lo cual es muy probable dado que si bien era un día nublado las sombras proyectadas se condicen con Sol de mediodía. Además tengamos en cuenta la hora de llegada del tren. La segunda foto conocida no fue tomada desde atrás como muchos creen, sino que la misma cámara se retiro aproximadamente 10 metros del lugar y se corrió en forma sudeste unos 5 metros aprox. y se puede ver claramente porque las maderas que sostenían todo siguen viéndose casi de frente. La madera transversal era unos 40 centímetros más larga en su lado izquierdo (mirando la escena de frente) y presumiblemente esa parte prominente marcaba el noroeste. También se puede ver el puntal que sostenía hacia atrás el trípode, era el que sostenía los dos vértices derecho e izquierdo en ambas fotos. En el piso puede verse claramente el rastrojo de un suelo sembrado que fue limpiado para el fin, y ahí nos daremos cuenta que de esta manera no era cerca de la estación; o bien eran guirnaldas y papelitos que se usaron para el festejo. Ahora veamos que sobre la piedra está la clave. En manos de Pellizari se encuentra un papel y otro elemento que lo obliga a tener su mano completamente abierta y extendida, inmediatamente a la derecha se puede ver un tintero y en el otro extremo de la piedra apoyado un extenso papel que por estar semi doblado en su punta inferior izquierda nos da la pauta que estaba un poquito húmedo el mismo, o ese día había un poquito de viento (y si había un poquito de viento, acentúa mas la hipótesis de que era rastrojo y no papelitos), y un poquito más a la derecha en la foto y a unos 20 centímetros mas abajo puede verse una pluma que posiblemente fuera la que se uso para la firma de ese papel, al cual podríamos llamar Acta. Y si hablamos de un acta y que presente estaba el escribano Juan Forns Artigas, Escribano y Secretario del territorio mientras Pico fue Gobernador del mismo. Tendríamos que pensar que el acta fue conservada, en la Escribanía General de la Nación o dependencia que se ocupara oportunamente de los documentos de los territorios nacionales. O sea no está del todo perdida. Ese día se vendió el pueblo. La historia de lo que paso la podemos leer reiteradas veces en un montón de lugares, pero me interesaba contar la parte que no se conocía del todo. Algunos se quedaron hasta hoy, otros como Juan Pozzo decidieron ya para 1913 partir. Pero la historia de General Pico empezó a escribirse desde ahí, desde ese 11 de Noviembre de 1905. Historia por la cual haremos un breve repaso. "El 18 de Noviembre de 1905, o sea siete días después de la fundación y del remate, don Tomas Allan y su secretario, me visitaron en mi escritorio improvisado (escrito de Juan Pozzo en el álbum de Ludovico Brudaglio) solicitando provisiones para las cinco cuadrillas que venían construyendo el terraplén. En esa circunstancia me manifestó que el trazado iba a sufrir una modificación y, por lo tanto, el cruce del Pacifico con el Oeste debía efectuarse a dos leguas o sea, a la terminación del campo de "Las Liebres"". Todo volvía a lo que siempre tuvo que ser, el ingeniero ingles tuvo siempre la misma certeza, y nuevamente las gestiones de Chapeuaroge y Castex (diputados por la provincia de Buenos Aires) ante el mismo presidente Quintana, y este ultimo ex funcionario ferroviario, hicieron que se rompieran los cálculos y toda posibilidad de que el verdadero General Pico vuelva al lugar de origen, donde el joven Ayerra alguna vez escucho e imagino que se formaría el pueblo. Poco después nacería el pueblo de Metileo. "A principios de 1906, la firma Juan L. Pozzo y Cía. (Chapeaurouge) resolvió formar una colonia en el "Campo Las Liebres", y a fines de Septiembre del mismo año, el Sr Chapeaurouge suscribía en el mismo despacho presidencial del Doctor Quintana, el contrato de arrendamiento por seis años de las 5000 hectáreas para dedicarlas a la agricultura" (Álbum Geográfico de General Pico y su Departamento de Ludovico Brudaglio). Quintana había fallecido en Marzo. El 30 de Marzo de 1907 nacía Dorila, y se instalarían ahí, las familias: Blanco, Paulón, Pascual, Rodríguez, Chiarles, Novo, Micheli, Calandra, Porporato, Irazusta, Pasteur, Alzusa Ferro, Díaz, Urdiroz, Laborde, Taddei y Seura entro otros. A mitad de año finalmente se concretaría el cruce ferroviario en la misma estación Pico del FCO y quedaría inaugurada la estación Carlos Berg muy próxima a la anterior. El 11 de Noviembre justo al cumplirse 2 años de la fundación de General Pico, nace Speluzzi en campos de Tomas Devoto y Cía. Este pueblo también seria fundado por Chapeauroge, y con similares características a la fundación de Pico. Aquí se afincaron las familias: Rizzi, Minazzoli, Pereyra, Pan, Arnoldi, Bonadeo, Consule, Brunengo, Rojas, Priviteni, Ravassi, Chumino, Lucero, Barril, Bo, Hauri, Mattio, Malvicino, Isasti, Borthiry, Orcoyen, Marconetti, Bilbao, Roggero y Videla entre otras. También en 1907 nacía la Colonia Belvedere de los Sres. Masola y Crousel. Y un poco más allá Vertiz. Don Luis Castellanos - ex mayordomo de Quintana - encargado de la venta de lotes, chacras y quintas siguió su labor en nombre del mismo Chapeaurouge. Y mientras la zona fue cubriéndose de pueblos y colonias hubieron dos inauguraciones que harían que vislumbraban que General Pico ya no se detendría. Una fue la inauguración de la sucursal del banco Nación el 19 de Abril de 1909 bajo la dirección del Señor Pastor Méndez Casarigo. Y la otra la inauguración de los talleres ferroviarios. Ambos acontecimientos eyectaron definitivamente al pueblo a lo que conocemos hoy. Pero si tuviéramos que rescatar algunos nombres que fueron estratégicos para la fundación de General Pico, ese pueblo que nosotros conocimos, y amamos, no sería justamente el nombre de Eduardo de Chapeauroge, su fundador, al cual debemos estar realmente agradecidos, y que es más que lógico que lleve un monumento en la plaza principal, o que una calle tan importante como la 19 lleve su nombre. Ni tampoco sería el nombre de Juan L. Pozzo. Porque recordemos que los dos terminan su labor fundadora y comercial y se alejan definitivamente de General Pico. Sino que los nombres que deberíamos pensar en reivindicar son otros 3, y son justamente Pio Santos Ayerra, porque el antes que nadie se jugó por este lugar y decidió venirse y quedarse, y cuando le falló su primer instinto de que fuera todo en El Descanso, decidió venirse a un lugar central y ser protagonista, ejerciendo la política, y también representando a su país trabajando en el mismo consulado español, ayudando a sus compatriotas a que se instalaran en pueblo y confiaran en este lugar. Insisto, lucho políticamente desde la Unión Cívica Radical, trajo a su hermano Francisco, y como sabemos por su condición pudo haberse quedado perfectamente en Trenque Lauquen o en Buenos Aires, donde iba con asiduidad, porque tenía amigos y estaba muy bien relacionado. Sin embargo el se vino antes que nadie, porque confió en ese lugar, en ese proyecto, en ese cruce de caminos, creyó fielmente que todo podía desarrollarse allí, invirtió antes que nadie yendo a comprar a Trenque Lauquen, compro muchas hectáreas en la cercanía de ese lugar donde el llego y se instalo por 1897, o sea nunca dejo de creer y de luchar por el pueblo. El otro nombre a reivindicar es el de Thomas Allan, porque habiendo inaugurado la cantidad de estaciones que inauguro desde Bahía Blanca hasta Huinca Renanco, decidió quedarse en General Pico. Quedarse, tener sus hijos, y vivir en General Pico. Y el tercer gran protagonista es el padre José Anunciatta. Un cura joven que llego con una personalidad muy particular, impuso sus ideas y hasta los que practicaban la masonería en el pueblo -como era el caso del mismo Ayerra- logro convertirlos al cristianismo, permitiendo que hasta el mismo Ayerra fuera el padrino de la construcción del Templo parroquial Nuestra Sra. de la Merced. Anunciatta cambio la idea política, porque los diarios ya no salieron con ideales anarquistas, como era hasta ese momento, sino que al contrario, desaparecieron, dando lugar al nacimiento de diarios como La Reforma que perdura hasta nuestro días. El cura fue un hombre fuerte, que cambio el pensamiento de General Pico, hacia el pueblo que conocieron los que nacieron 20 o 30 años después, el pueblo que terminamos disfrutando todos. Ahora tengamos en cuenta que si la piedra realmente fue enterrada, y todo se realizo bajo un rito no aceptado para la iglesia, y si la piedra hubiese estado colocada muy cerca de la misma ¿quién hubiese sido el mayor interesado en que la piedra desaparezca? Tengamos en cuenta que quien lidero en Pico el grupo de masones paso a ser el padrino de la iglesia Católica, amigo personal del padre José Anunciatta. Estas 3 personas que acabo de nombrar remarcando la figura de Ayerra. Merecerían también hoy tener su lugar en el mundo que los recuerden llevando su nombre. Y si no es así, no importa. General Pico tiene memoria. (*1) Tratado de Paz del 24 de Julio de 1878: Acordado por el Exmo. Gobierno Nacional á las tribus indígenas que encabezan los Caciques Epugner Rosas y Manuel Baigorria, concluido en 24 de julio de 1878. S.E. el Señor Ministro de la Guerra, General Dn. Julio A. Roca, bajo la inteligencia de que los expresados Caciques y tribus reconocen y acatan como miembros y habitantes de la República Argentina la Soberanía Nacional y Autoridad de su Gobierno, ha convenido en lo siguiente: Por cuanto ha sido concluido en esta Ciudad de Buenos Aires, un tratado entre el Teniente Coronel Dn. Manuel J. Olascoaga, comisionado al efecto por parte del Gobierno, y los Caciques Cayupan y Huenchugner (a) Chaucalito, como representante el primero del Cacique principal Manuel Baigorrita de Poitagüe y el segundo del Cacique de igual clase Epugner Rosas de Leubucó, cuyo contenido es á la letra como sigue: Artículo 1º - Queda convenido que habrá por siempre paz y amistad entre los pueblos cristianos de la República Argentina y las tribus Ranquelinas que por este convenio prometen fiel obediencia al Gobierno y fidelidad á la Nación de que hacen parte y el Gobierno por su parte les concede protección paternal. Artículo 2º- El Gobierno Nacional en consideración á lo arriba expresado y mientras los Caciques contratantes cumplan y hagan cumplir fielmente lo aquí estipulado asigna al Cacique Epumer Rosas ($150) ciento cincuenta pesos al mes; cien pesos ($100) también mensuales al Cacique Mariano hijo, Epumer chico. Asigna también mensualmente ($7) siete pesos, para un trompa, ($15) quince pesos á un escribiente y quince á un lenguaraz para cada uno. Asigna así mismo al Cacique Huenchugner (a) Chaucalito ($50) cincuenta pesos y ($15) quince pesos para su lenguaraz. Artículo 3º - El Gobierno Nacional asigna mensualmente al Cacique Manuel Baigorrita ($150) ciento cincuenta pesos ($7) siete pesos para un trompa y quince para su lenguaraz. Artículo 4º - El Gobierno Nacional asigna mensualmente al Cacique Cayupan ($75) setenta y cinco pesos y quince pesos á su lenguaraz, asigna así mismo al Cacique Yanquetruz Guzmán ($50) cincuenta pesos y quince pesos á su lenguaraz. Artículo 5º - El Gobierno Nacional acuerda á los dos Caciques principales arriba mencionados, para repartir entre todos los Caciques, Capitanejos y tribus que comprende este tratado (2.000) dos mil yeguas cada tres meses para su subsistencia. Artículo 6º - El Gobierno Nacional dará también á los mismos Caciques para la misma aplicación y efecto del Artículo anterior, cada tres meses (750) setecientas cincuenta libras de yerba, (500) quinientas libras azúcar blanca, (500) quinientas libras tabaco negro en rama, (500) quinientos cuadernillos de papel, (2.000) dos mil libras harina, (200) libras jabón y dos pipas aguardiente. Artículo 7º - Es deber de los Caciques arriba mencionados y de todos los Capitanejos que los acompañan, entregar al Gobierno todos los cautivos, hombres, mujeres o niños que asistan o lleguen á sus tierras ó pagos, bien entendido que si el Gobierno tiene alguna vez conocimiento de que en alguna tribu de las que entran en el presente tratado se ha detenido por fuerza algún cristiano ó se le ha hecho algún mal ó privado de su libertad, hará responsable del hecho al Cacique más cercano ó Capitanejo que lo hubiera consentido, privándoles del sueldo ó ración que tuviesen por el tiempo que estime conveniente. Todo lo que se expresa en el presente artículo respecto de los cautivos, queda asimismo estipulado respecto de los malévolos ó desertores cristianos que se asilen ó guarezcan entre los indios. Tanto los cautivos como los cristianos malhechores deben ser entregados en el fuerte más inmediato al lugar donde se encuentren; siendo bastante motivo para considerar sospechoso y comprendido en esta estipulación, todo cristiano, de cualquier parte que venga, no teniendo pasaporte ó licencia escrita de un Jefe de Frontera. Artículo 8º - El Cacique Epumer Rosas, el Cacique Manuel Baigorrita, y los demás Caciques nombrados en este tratado, darán toda protección y amparo á los sacerdotes misioneros que fueren á tierra adentro, con el objeto de propagar el cristianismo entre los indios ó de sacar cautivos. El Gobierno castigará severamente á todo Cacique, Capitanejo ó indio que no les tributase el debido respeto y hará responsable al Cacique que consienta á las personas de dichos sacerdotes. Artículo 9º - Los Caciques mencionados se obligan á perseguir á los indios Gauchos ladrones y á entregar los malévolos cristianos con los animales que llevan á tierra adentro, así como también entregara bajo la más seria responsabilidad a todo negociante de ganado robado que cruce por sus campos y pueda ser capturado por alguno de los Caciques ó Capitanejos, conviniendo el Gobierno en recompensar generosamente á los que entreguen en el fuerte más inmediato las personas y haciendas referidas. Así también castigará severamente y hará responsable con sus sueldos y racionamientos á los Caciques, Capitanejos ó tribu que amparen ó se nieguen á entregar á dichos negociantes o malévolos. Artículo 10º - S. E. el señor Ministro de la Guerra deseando proteger y hacer respetar á los Caciques que respeten fielmente estos tratados y quieran conservar el orden entre sus tribus, ordenará á todos los Jefes de Frontera aprehendan y detengan todo indio fugitivo que llegue ó se encuentre sin licencia ó pasaporte de sus respectivos Caciques; y si trajeran animales u otros objetos robados, les sean quitados con cuenta y razón, y devueltos al primer reclamo justificado de los referidos Caciques ó propietarios; y que así mismo se haga con los cristianos que se hallen en el mismo caso. También ordenará que toda Comisión ó indios sueltos que vengan á los fuertes ó poblaciones cristianas con cualquier negocio ó diligencia, trayendo el competente permiso de su Cacique, sean protegidos y respetados en sus personas y bienes y recomendará que se les haga entera justicia en sus reclamos y quejas con arreglo á las leyes que amparan á todo ciudadano argentino. Artículo 11º - Queda formalmente estipulado que si uno ó algunos indios de los que entran en este tratado, diesen malón sobre cualquier punto de la Frontera ó cometiesen robo ó asesinato sobre los bienes ó personas de algún transeúnte ó estanciero, quedará por este solo hecho rota la paz con el Cacique y tribu á que pertenezcan dichos malhechores; y por lo tanto suspendidos los sueldos y racionamientos asignados al Cacique y tribu responsable, hasta que se haga efectiva la devolución de lo robado y el castigo de los criminales. En todo robo ó asesinato que se cometa por indio sobre cristiano ó por algún cristiano sobre indios, las partes acusadas serán prendidas y aseguradas y resultando criminales serán castigados, con arreglo á las leyes del país, y en cuanto á los animales u objetos robados serán sacados del poder en que se encuentran para devolverlos á sus legítimos dueños. Artículo 12º -A mas de las concesiones que el Gobierno Nacional hace por este tratado á los Caciques y tribus que él comprende, dispondrá que aquellos Caciques que más se distingan en la conservación del orden y la paz, y muestren dedicación á los trabajos de la labranza y agricultura, como también se presten á la instrucción y civilización de sus hijos, sean obsequiados con alguna gratificación proporcionada al merito y se les proporcione algunos efectos, herramientas y útiles que les sirvan para su adelanto y bienestar. Artículo 13º - En caso de Guerra exterior ó invasión de extranjeros u auca mapuches, todos los Caciques ó tribus se comprometen á prestar decidido apoyo al Gobierno Argentino; bien entendido que serán muy severamente perseguidos y castigados como traidores á la Patria, los Caciques y tribus que en algún tiempo se sepa haber tenido relación ó connivencias con el enemigo. Artículo 14º - Este tratado durará permanentemente mientras ambas partes le presten cumplimiento y los Caciques y tribus que enteren cuatro años de haberle dado estricto cumplimiento en todas sus partes, se harán acreedores á un aumento proporcional de sueldos y raciones. Artículo 15º - Este convenio será firmado en prueba de asentimiento, por los Caciques Cayupan y Huenchugner, como representante el primero del Cacique principal Manuel Baigorrita, y el segundo, del de igual clase, Epugner Rosas. Lo suscribirá así mismo el Teniente Coronel Dn. Manuel José Olascoaga como comisionado al efecto, con la aprobación del Ecsmo. Gobierno. A ruego del Cacique Cayupan: Patricio Uribe, Secretº de Baigorrita. A ruego del Cacique Huenchugner: Martín López, Secretº de Epumer. Testigo, Padre Marcos Donati Manuel J. Olascoaga, Comisionado por S.E. el Sor. Ministro de Guerra y Marina. - Buenos Aires, Julio 30 de 1878. AVELLANEDA – Julio A. Roca (*2) Acerca del nombre de Metileo, en los estudios del indigenista Eliseo Tello particularmente en su publicación de 1958, prevalece considerar a “metí” o “melí” como equivalente a “cuatro” y “leo” o “leo” o “leuvú” como traducción de “río” o “arroyo”, vale decir que el total indica “cuatro ríos” o “cuatro arroyos”. Datos de las inscripciones y escribanías que intervinieron en las compras de tierras arriba mencionadas: El Gobierno Nacional transfirió en propiedad a don Jorge Enrique Read, el lote de campo N°12, fracción C de la Sección primera de Territorios Nacionales, con 10.000 hectáreas, según el título que le remitieran el General Julio Argentino Roca como Presidente de la Nación, el doctor Juan José Romero como Ministro de Hacienda y el doctor Pedro Agote, como Presidente del Crédito Público, con fecha junio 19 de 1883 bajo el número 61, exped. 367, registrado en la Escribanía Mayor de Gobierno bajo el N° 521, folio 303. Jorge Enrique Read, soltero, lo vendió a don Emilio Wenk, soltero, el 20 de Diciembre de 1883, ante Manuel Salas, Registro 34, folio 1373, vto. Wenk, casado, lo vendió a doña Federica Tasch de Ludwig, viuda, el 27 de Mayo de 1891, ante Carlos de la Torre, reg. 50 folio 227, y lo volvió a comprar a la misma el 20 de Octubre de 1892, ante dicho de la Torre, folio 695. Wenk, casado, lo vendió después a Máximo Eckell, casado, el 25 de febrero de 1898, ante Alberto L. Pombo, reg. 3, folio 268. Eckell dividió el campo y vendió a don Camilo E. de Alvear, los lotes 1 y 2, según escritura de fecha 18 de Abril de 1904, ante Eusebio E. Giménez, Reg. 37, folio137 vto. El 15 de Noviembre de 1904, ante Manuel Escudero, reg. 95, folio 241 vto. Camilo E. de Alvear, casado los vendió a Eduardo Castex, viudo. Cuando este último era propietario de esos lotes, se fundó - el 11 de noviembre de 1905- General Pico. Sucesión Eduardo Castex: En Capital Federal. Juzgado Civil a cargo del doctor Roberto Reppeto, secretario, doctor Cornelio J. Viera: Declaratoria del 31-10-1912 a favor de Alberto Eduardo Castex; inscripción tomo 37, Pampa, folio 751, finca N°620. El 31 de Diciembre de 1914, Alberto Eduardo Castex, vendió a Eduardo de Chapeaurouge, diversos solares, manzanas y quintas chicas de su propiedad situados en la sección I del territorio Nacional de la Pampa Central, parte norte del lote 12, fracción C, del plano general y designados en los planos del pueblo General Pico, ante los escribanos Enrique Maqueda y Manuel P. Bravo, Maipú 427, Buenos Aires. Biografías: Tomas Allan: Nació en 1861, ingeniero, casado con María Ana Brown, como agente de la compañía inglesa de ferrocarriles, fue quien tuvo a cargo la construcción del ramal ferroviario que conectaría a Bahía Blanca con Cuyo y el centro de Chile, finalizando su obra en Huinca Renanco. Su decisión, luego torcida por Eduardo Castex y Eduardo de Chapeaurouge, era fundar el pueblo en tierras del Presidente Quintana - "Las Liebres" / "El Descanso" - finalmente la estación Carlos Berg se concretaría 18 meses después de la fundación de Pico. Finalmente compraría 10 hectáreas en este pueblo, en las cercanías de la estación que el mismo inaugurara. Falleció el 9 de Julio de 1933. Hoy un barrio de General Pico lleva el nombre de su hijo Frank Lowrie Allan, agrimensor que prestara servicios junto a su padre al FFCC y más tarde a la municipalidad piquense. Pío Santos Ayerra: Nació en Navarra, España, en 1873. En los comienzos de los ‘90 llegó a la zona norte pampeana y podemos decir que es el primer habitante -conocido- de lo que hoy conocemos como General Pico. Era propietario de la pulpería "Las Liebres", - pequeño nucleo urbano ubicado a diez kilómetros del todavía inexistente General Pico-, la cual se trasladara a pueblo el 15 de agosto de 1906. Desde la fundación demoró algo su traslado al nuevo local de calles 19 esquina 20, ya que debió esperar la terminación de su cómodo edificio propio, el cual fue el tercero en construirse sobre la base de canto, cal y ladrillo. En octubre de 1906, se modifica la firma de esta casa, consagrada a ramos generales, en Ayerra Hermanos, pues entra en su composición Don Francisco Ayerra, hermano del anterior. Fue nombrado miembro de la comisión de fomento piquense el 30 de abril de 1908. El 12/07/1908, se fundó la Asociación Española y tuvo en el señor Pio Santos Ayerra su primer presidente. En el mismo año ingresa a la sociedad Don Ignacio Ripalda, ampliándose la firma en Ayerra Hnos. y Ripalda. En julio de 1915, esta importante firma liquida todas las distintas secciones de la casa y se dedica pura y exclusivamente a invernadas, compraventa de ganado y acopio de frutos del país. En ese mismo año se presentó como candidato a concejal por el conservador comité Unión Vecinal y Liga de Hacendados; tras perder ese comicio hizo intervenir la municipalidad piquense, presidida por P. A. Bo, aduciendo irregularidades en las elecciones. En 1916 fue uno de los fundadores del comité radical disidente Horacio Oyhanarte, y en 1917 y 1918 fue elegido concejal. Participó como dirigente en varias instituciones locales, como la Sociedad Rural que tras de haberse organizado provisoriamente en 1929, se constituyó de manera definitiva el 24 de Octubre de 1931, bajo la presidencia del señor Tomás F. Carricaburu. Don Pio Santos Murió en 1952. Su esposa había sido la Sra. Guillermina Gamio Lans. Eduardo de Chapeaurouge: Nació en Buenos Aires en 1855. Estudió en el Colegio de Ingenieros del Rey (King College) de Londres, y viajó por Europa y Estados Unidos incrementando su acerbo cultural. Casado con Dolores Bazán, con quien fue padres de: Eduardo Luis Pedro, Luis Alberto Vicente, María Amalia y María Florencia. En Argentina aplicó sus conocimientos en emprendimientos agrícolas y ganaderos. En 1891 fue nombrado secretario general de la gobernación en el periodo en que el General Eduardo Gustavo Pico - amigo entrañable - fuera el gobernador del Territorio Nacional de La Pampa Central con asiento en General Acha, puesto que ocupó hasta 1900. En esta primera capital pampeana fue decisiva su participación para el nacimiento de un periódico "La Capital" que luego se trasladara a Santa Rosa. Cuando fundo nuestra ciudad hacia un año que habia fallecido su amigo Pico. Como homenaje a la memoria del funcionario, amigo y patriota, y en recuerdo de su progresista gestión, bautizo con su nombre al nuevo pueblo. Todo el atuendo y retorica de Chuapeaurouge lo ubicaba inequívocamente entre aquellos iluminados de la generación del 80. Inició luego un proceso de subdivisión y formación de pueblos. Participó en el remate de solares, quintas y chacras de General Pico (1905), Eduardo Castex, Realicó, Abramo, Anguil, Tomás Devoto (hoy Speluzzi), Miguel Cané, Agustoni, e Ingeniero Luiggi –todas en La Pampa-, Italó en Córdoba, Santa Isabel en Santa Fe y Nueva Galia en San Luis. Por esa intervención se lo considera el fundador de las localidades. Compró varias terrenos aledaños a General Pico, que eran excedentes posteriores a la fundación. Participó en la colonización de tierras con Isidoro Brunengo en las colonias La Argentina y La Elina, -en La Pampa-, en González Moreno y en General Villegas, Buenos Aires. Ocupó una banca como diputado bonaerense de 1906 a 1909, y en 1914 fue nuevamente electo. Falleció en enero de 1919. Eduardo Gustavo Pico Espinosa: Nació en Buenos Aires, 26 de abril de 1834, hijo de Félix José Pico Nazarre (porteño), nieto del General Blas Pico - primer gobernador que tuvo Entre Ríos -, militar que lucho contra las invasiones inglesas y participo de las guerras de la independencia, su madre fue Doña Josefa Nicasia Espinosa Estefani (porteña) y su esposa Amalia Silvia Elías. Comenzó su carrera militar en mayo de 1857. Tuvo su bautismo de fuego en la batalla de Cepeda (1859), en la guarnición militar de San Nicolás asistió al combate naval del 25 de Octubre de 1859, combatió en Pavón (1861), y en la Guerra del Paraguay (1865 - 1870). Combatió también la frontera del Oeste de la Provincia de Buenos Aires y en Entre Ríos contra el caudillo revolucionario Ricardo López Jordán (1870). A su vez tomó parte en las campañas del Desierto, la de Adolfo Alsina, la dirigida por Julio Argentino Roca en 1879 y en la de Río Negro en 1880. Fue ascendido a Coronel y se hizo cargo de las fuerzas militares de Rosario. En la década de 1880 continuó ascendiendo en su carrera militar. Vivió plenamente entre los hombres notables de la nación. En 1886 se lo nombra integrante de la comisión inspectora del Colegio Militar de la nación. En 1888 pasa al Estado Mayor de la 1ra División del 3er Cuerpo de Ejército, y en 1889 toma el mando de la 2da Brigada. Durante la Revolución de 1890 combatió a favor del gobierno de Miguel Juárez Celman, derrotando militarmente a los revolucionarios. Lo cual le permitió un ascenso a General de Brigada y se lo incorpora como ayudante general al Estado Mayor del Ejército. Con su solicitud de pase a retiro se corroboro 43 años, 1 mes y 27 días reconocidos al aceptársele el 6 de Julio de 1900. A partir de ese momento ocupó tres veces el cargo de gobernador de la Pampa Central, desde el 14 de Enero de 1891, hasta que renuncio a su cargo el 1 de Diciembre de 1899; por estar en desacuerdo con el traslado de la capital del territorio de General Acha a Santa Rosa, ciudad que junto a Intendente Alvear habían sido fundadas por iniciativa suya. En esa oportunidad fue arrestado por desobediencia tras enviar un telegrama que el gobierno consideró “ofensivo”. Es de destacar que vivió siempre a lo criollo en la casa que fuera pertenencia del fundador de General Acha - General Manuel J. Campos - y amado por todas las tribus de nativos de la zona. La ciudad de General Pico, en la provincia de La Pampa, lleva su nombre en su honor. Nombre propuesto por su secretario, co-fundador del diario La Capital y amigo personal don Eduardo de Chapeaurouge. Falleció en Buenos Aires el 16 de septiembre de 1904 a los 70 años. Juan L. Pozzo: Nacido en Buenos Aires el 24 de Junio 1877. Estudio en el Colegio Nacional y ser recibió de Contador Público en 1894 en la Capital Federal. En 1901 se dedico al comercio y llegaría en el mes de Julio de 1905 a lo que sería General Pico con un grupo de 23 jóvenes a montar lo que sería la casa de comercio "La Fundadora", colonizador de "Las Liebres" y de Boeuf. Pocos fueron los edificios que no se han construido merced a la ayuda pecuniaria de Pozzo en los primeros años de Pico. En épocas calamitosas, cuando la miseria golpeaba a la puerta de las humildes ranchos de chacareros de la zona, y cuando estaba a punto de producirse el éxodo de nuestros agricultores, empujados por el hambre hacia quien sabe dónde; en ese instante supremo de vida o muerte para General Pico, don Juan L. Pozzo salta por sobre todos los intereses personales, quebranta las conveniencias de su comercio, y acude en socorro del labrador llevando a los hogares famélicos el pan y las prendas de vestir que evitarían la peligrosa desaparición de General Pico. Agradecimiento: Marta Rosana Hondere, Mariana Ana Etchevarne, Mauricio Alejandro Malvicino, Héctor Omar Pérez y Eugenia Rodríguez. Cristian D. RODRIGUEZ D.N.I.: 25.300.563 Matricula n° 2 de la Junta de Historia Regional "General Pico" Dirección Nacional de Derecho de Autor - Ministerio de Justicia y Derechos Humanos - Presidencia de la Nación - Expediente N° 5296290 - 30 de Junio de 2016

Ubicación Histórica, Año:1879
"Las Liebre" (Gral. Pico) 1879-1909
"Las Liebres" (Gral. Pico) 1879-1905 Laguna Maraco (Agua de "Las Liebres"), un lugar en el mundo de no más de 50 centímetros de profundidad (donde hoy es nuestro parque industrial, nuestra rotonda "de Perón", el Golf Club, 2 estaciones de servicios y el nacimiento de la ruta 4), viento, mucho verde junto a un gigantesco médano chato y alto a 143 metros de altura sobre el nivel del mar, gallaretas, chimangos, nutrias, garzas, ranas, y mucha, mucha paz. Un poco mas allá a solo 17 kilómetros donde hoy encontramos Speluzzi estaba Cotalahue, un lugar de encuentro, poblado en forma temporal y accidental por los Ranqueles que buscaban llegar a las líneas de frontera hacia el Este; y 9 kilómetros al sudoeste donde hoy se encuentra la división de los lotes 11, 12, 18 y 19 cruzaba el camino de Pincen, que llevaba de los montes a la provincia de Buenos Aires exactamente en el camino que hoy hace la ruta 102. Y dentro de toda esa paz, rodeado de solo pampa, de vez en cuando algún animalito, y mas allá, en el oeste a unos 150 kilómetros Racedo dirigía la última campaña. Y el viento comienza a traer lamentos de algún indiecito quemándose las patitas junto al fuego, ¡desnudo! ¡prisionero! queriendo calentar su pobre humanidad en aquel terrible invierno de 1879. Se escucha también algún soldado jadeando, sediento, escapando, ¡desertor! queriendo llegar a tomar un poco de agua. La campaña fue muy dura. No hubo muertos sino de hambre, de peste, de egoísmo. Y muertos de un sentimiento patriótico de hombres que no sabían que es la patria o el Estado, y que son conducidos por un grupo de iluminados, que no conocen el Sol de La Pampa, ni la luz de Dios, y que tienen como fin ensanchar nuestro país, antes de que lo haga otro; plantar la celeste y blanca mas allá de Trenque Lauquen, y borrar definitivamente a los dueños de casa, y los otros que venían de Chile también. El tratado de 1878 (*1) no había sido más que preparar el terreno, y poder contar en las filas con escuadrones de "indios amigos". La revolución industrial, el adelanto, las nuevas ideas y.... todo decía que Argentina se convertiría en una de las grandes naciones del mundo. La aristocracia se sentía en Paris, las estancias bonaerenses se reproducían y había que traer mano de obra. Así nacería nuestro proletariado. Por ahí nacería el gaucho y en la frontera se compraba lo que se vendía desde Buenos Aires. ¿y como explotaríamos las tierras conquistadas si no con inmigrantes necesitados de todo? con hambre, con sed, y con solo sus manos y las de sus hijos como única herramienta de progreso. En ese contexto que podríamos profundizar muchísimo, pero no deja de ser así de sencillo, estaban las tierras donde se levantó General Pico. Justamente como parte de esa conquista, y desde ese mismo momento, tuvieron distintos propietarios. Por la ley N° 1.265 del 24 de Octubre de 1882 se dispuso la enajenación de tierras de propiedad de la Nación, y a esos efectos se dividió la Gobernación de la Patagonia en dos sectores separados por los ríos Agrio, Neuquén y Negro, denominados: territorios de la Pampa (o de la Pampa Central) y territorios de la Patagonia. Por la ley N° 1532 del 16 de Octubre de 1884, se crearon los Territorios Nacionales dividiendo los Territorios de La Pampa Central y de la Patagonia, entre ellos el Territorio Nacional de La Pampa. Según pudimos encontrar en algunos archivos el Gobierno Nacional transfirió en propiedad a don Jorge Enrique Read, el lote de campo N°12, fracción C de la Sección primera de Territorios Nacionales, con 10.000 hectáreas, según el título que le remitieran el General Julio Argentino Roca como Presidente de la Nación, el Doctor Juan José Romero como Ministro de Hacienda y el Doctor Pedro Agote, como Presidente del Crédito Público, con fecha Junio 19 de 1883. Jorge Enrique Read, lo vendió a don Emilio Wenk, el 20 de Diciembre de 1883. De ese tiempo en que Wenk fue propietario tenemos alguna cartografía donde señala perfectamente el lugar del casco de estancia a unos 9 kilómetros al sur de lo que hoy es la ciudad, y hace poco tiempo encontramos en un sótano la posible demolición de la propiedad en el campo del señor Ricardo Actis Giorgeto, campo conocido desde antaño como "Las Liebres". Este sitio había sido el camino de los montes a la provincia de Buenos Aires, y también muy utilizado por Pincen y los suyos. Wenk, lo vendió a doña Federica Tasch de Ludwig, el 27 de Mayo de 1891, y lo volvió a comprar a la misma el 20 de Octubre de 1892. Wenk, lo vendió después a Máximo Eckell, el 25 de Febrero de 1898. Pero ya para 1897 en la zona existía una casa de comercio (pulpería) del español Pio Santos Ayerra, en el lugar que conocemos hoy como "El Descanso", a unos 10 kilómetros de General Pico, en tierras de la familia Eckell y mientras ellos fueron dueños, en el año 1902 la estación que luego se llamaría Pico en el lugar en que la conocemos hoy ya había sido comenzada, y se encontraba a un metro y medio de altura; trabajos que se suspenderían. A comienzos de 1904 Tomas Allan (Ingeniero ingles al servicio del FFCC) llegaría desde Trenque Lauquen con 3000 hombres para comenzar a construir la estación en "Las Liebres", o sea precisamente en ese lugar propiedad de Eckell, el tendido de vías ya llegaba hasta ese lugar, pero la estación que no pudo concretarse, dado que se ordeno se siga la construcción de la estación ya comenzada y abandonada en 1902, por lo que tuvo que volver a Trenque Lauquen (por supuesto que el secretario general de la gobernación entre 1891 y 1899, don Eduardo de Chapeaurouge estaba al tanto de todo). Esto haría que los Eckell vendieran el campo a don Camilo de Alvear, mas precisamente los lotes 1 y 2, según escritura de fecha 18 de Abril de 1904. El 13 de Junio de 1904 Manuel Quintana asume la presidencia de la Nación. El 15 de Noviembre de 1904 Camilo E. de Alvear, los vendió a Eduardo Castex, (Diputado nacional). Y fue en ese momento cuando en el mes de Octubre de 1905 comenzó a funcionar donde conocemos hoy la estación (aun no terminada), la estafeta postal, dado que aquí ya teníamos varios habitantes; un ejemplo de ello es el grupo de 22 jóvenes liderados por Juan L. Pozzo, que el día 17 de Septiembre de 1905 terminara e inauguraran la casa de comercio "La Fundadora", de la firma Torres Acosta, Pozo y Compañía. Además ya existían varios otros pobladores que en una modesta carpa o casilla de madera irían formando sus locales comerciales en adobe y chapas; entre ellos Saturnino Moreno y Julio Baquedano, quienes se dedicaron al restaurant y al hotel respectivamente, allí donde hoy conocemos la Plaza Seca. También se cuenta que entre los primeros habría llegado allá por el mes de Abril de 1905 el famoso vasco Zabalaínconechea. Se sabe también que estaban trabajado por aquí el señor Aparicio Gómez - quien de niño fue peón en la estancia Las Liebres - y Rodríguez, colocando las estacas y las banderas de la mensura que venía haciendo el Señor Luis Aubín, y que finalizaron para Septiembre de 1905; sin olvidarnos del partido de fútbol que se jugara en lo que hoy conocemos como la estación Carlos Berg, el 11 de Agosto de 1905 entre el equipo de Allan y los "locales". En Mayo del mismo año ya se habían establecido en campos de la zona, mas precisamente en "Colonia Argentina" de Antonio Devoto, los señores José, Pedro, Mauricio y Juna B. Brunengo, José Bergogno, Bartolo Daro, Caldera Hermanos, Miguel Fantini e Hijos, Luis Sartoris, todos provenientes de Teodelina provincia de Santa Fe. Recordemos que la crecida del rio Paraná - la cual llegara a 7,83 metros altura el 14 de Junio de 1905 - provoco la anegación de campos en todo el sur de la provincia, provocando esto un importante éxodo. ¿Pero por qué no fue la estación "El Descanso"? donde era un lugar ideal, separación exacta de 4 fracciones, cruce de 3 caminos históricos, posta de reabastecimiento hacia el Oeste, estancia, y población rural. Además el mismo Ayerra, quien era un joven comerciante Mallorquín, inquieto y adinerado, que conocía los movimientos del ferrocarril, dado que lo conocía a Allan de Trenque Lauquen, donde comerciaba y se abastecía, ¿porque se establecería allí y no 10 kilómetros hacia el noreste? ¿Por qué Eckell vendería las tierras a Alvear y este se desprendería tan rápidamente de las mismas?, ¿qué fue lo que influyo? ¿Por qué Pozzo en "Las primeras luchas" dice que el día del remate hubo quienes quisieron sabotear el mismo? ¿Por qué alguien pasaría el tendido ferroviario por un lugar donde había semejante accidente geográfico como la misma laguna Maraco? Y ¿por qué si ya estaba en forma ancestral marcado el camino de la provincia de Buenos Aires hacia los montes, se torcería el ramal, alargándolo hasta lo que hoy conocemos como Trebolares, y bajar hasta la estación Pico, cuando podía tenderse el ramal desde Meridiano V, pasando ligeramente al Este de lo que hoy es la laguna La Arocena, más precisamente lo que conocemos como el paraje Pueblito Argentino, y desde allí directamente a El Descanso? Y si seguimos el ramal ferroviario que viene desde el sur, si lo miramos detenidamente podemos ver que perfectamente podría haberse empalmado en El Descanso con el Ferrocarril Oeste, y desde ahí salir el ramal hacia Trenel, y las estancias y Colonias de la familia Devoto; evitándose así la estación Metileo. Es decir, casi inútilmente e inexplicablemente se cambio absolutamente todo. Es más, desde la que pudo ser la estación El Descanso sale perfectamente el camino que llevaría las trazas de ferrocarril sud en forma directa hacia Speluzzi y Vertiz. Algunas respuestas pudiesen ser el agua, el declive del terreno, que hace que el agua de Vertiz, Spelluzi, Monte Nievas, Metileo (*2) y Pico, confluyan en El Descanso, más precisamente en el campo de la familia Malvicino - desde 1920 -, y desde ahí corra hacia Dorila y Trili, terminando finalmente en Quemu Quemu. Otra respuesta podría ser la potabilidad del agua y la piedra caliza a muy poca profundidad. Igual es difícil de creer que Allan haya llegado al lugar con 3000 hombres. Como también es difícil creer que el día de la fundación todo pareciera una frustración hasta el momento en que ven que desde el Sur vienen 1700 hombres al mando de Allan construyendo el ramal que empalmaría en General Pico, dado que Allan hacia apenas 2 meses había estado con un grupo de colaboradores en las inmediaciones de la estación Carlos Berg, jugando un partido de futbol donde con detalle se mencionan los nombres y resultados en el libro de Ludovico Brudaglio. Además el día de la fundación se dice que llego el tren con 1000 almas, y según algunas averiguaciones, jamás una locomotora a vapor de aquellos años pudo tirar semejante cantidad de vagones, ni había aquí tampoco donde alojar a esa gente que se quedaría después del remate. Explicación a algunas personas que se empeñan en preguntar "¿porque no había mujeres?". Además el mismo relato dice que el día de la fundación había personalidades del gobierno de la provincia con asiento en Santa Rosa, y que también llegaron en el mismo tren. Mi pregunta es ¿por dónde paso el tren desde Santa Rosa hacia el punto de encuentro en la provincia de Buenos Aires si no paso por Catrilo? Quizás hemos creído demasiado en las palabras de Juan L. Pozzo y Ludovico Brudaglio. Ahora veamos, en 1897 se sabía desde Trenque Lauquen que el cruce ferroviario entre las líneas Sur y Oeste seria en Catrilo, y volverían a cruzarse 100 kilómetros al noroeste en línea recta camino a Huinca Renanco. Y vuelve la pregunta ¿era descabellado para un joven de 28 años como Ayerra creer que el lugar de confluencia seria El Descanso? ¿Entonces qué fue lo que influyo? En la provincia de Buenos Aires don Remigio González Moreno solicitó autorización al gobierno provincial (concedido el 23 de Noviembre de 1903) para fundar un pueblo, que concretaría en General Villegas a través de un remate con el martillo del Sr. Eduardo Chapeaurouge, donde se distribuyeron chacras, quintas y solares. Consiguiendo que comenzara a construirse la estación ferroviaria "Meridiano V", que dio servicio a partir del 1 de Agosto de 1904 y que recibió la denominación "González Moreno". La idea de los ingleses y el gobierno nacional era llegar a los montes, y como ya dijimos el camino directo era a El Descanso, y desde allí a lo que hoy es Castex y finalmente Luan Toro, Victorica. Pero no olvidemos que ya desde 1889 Bartolomé Ginocchio poseía al oeste de Meridiano V una de las estancias ejemplares de la Argentina de entonces, estamos hablando de la Estancia Santa Aurelia. Y la Estancia "Los Trebolares" de la familia Read ya databa de 1883. Y la idea que líneas surcaran sus tierras no tenia precio. Desde Meridiano V se programaba el futuro, y ahí se decidió continuar la estación Pico, el desvío y la posterior fundación. Cuando estuvo todo listo. El día Viernes 10 de Noviembre de 1905 a las 22 hs desde la estación Once de Septiembre se ponían en marcha las ruedas de la locomotora que entre el humo, empezaban a girar rumbo al lejano oeste, llevando consigo no sólo a las autoridades y a los autores intelectuales del nueva Chicago, sino a ciento de almas que venían a encontrar su futuro, subiéndose al destino de ese tren, que atravesó toda la provincia de Buenos Aires iluminando su frente con La poderosa luz que opacara el astro rey. Era una fría mañana de primavera y al prodigioso pueblo, traían consigo hasta la piedra fundamental. Como dijera Juan L. Pozzo en su relato "Las primeras luchas"; "el 11 de Noviembre de 1905 por primera vez veíamos un tren de pasajeros". Allí venia una banda de música, y entre disparos y bombas a las 11 de la mañana se colocaría la piedra fundamental, no muy lejos del centro de la plaza (Según el Sr. Cariddi en revista del 40 aniversario). Los acordes musicales encaminaban ese gentío a ver el trazado del nuevo pueblo, eligiendo sus lotes primeramente vistos en el plano. Algunos ya habían armado su carpa días antes en los lotes, con la esperanza de ese día adquirirlo en el remate. Esa noche el tren se alejaba nuevamente y aquí se quedarían bajo este cielo: Nicolás Álvarez, Florentino Anocibar, Pío Santos Ayerra (que ya tenía su boliche en El Descanso), Mazzola, José Elias, Agustín Carricaburu, Ángel Bo, Juan y Francisco Lagioiosa, Torres Acosta, Pozzo el joven contador que meses antes había preparado el galpón "La Fundadora" con materiales de construccion del cual también era socio, adivinen, Eduardo de Chapeuauroge, Adolfo Cambras, Saturnino Moreno, Guillermo Brizuela, Marcos Labaronies, Federico Herranz, Francisco Piazzenza, Augusto Villamil, José Mouzo, Ernesto Gigantti, Alfredo Wilson, Emilio Loynaz, Narciso Ginocchio Etcheverry, Pedro Arocena, Martín Carracedo, Ramón Corominas, Gervasio Ferreira, Juan Pinto, Victoriano Santesteban, Isidoro Brunengo que ya tenía a su familia en los campos adquiridos a Devoto, Antonio Orlandini quien fuera empleado de Chapeaurouge, (hombre que jamás imaginaria que con las vueltas de la vida su nieto seria el dueño del emblemático sitio "Las Liebres"), Serafín Pelizari (quien dicen seria el constructor de la piedra fundamental), Bauso, Severo Larraya, y un montón de otros jóvenes que se atrevían a soñar. Pero lo que muchos no conocen es que Chapeaurouge (hombre influyente) perteneció a una segunda línea de aquellos iluminados del 80. Había nacido en 1855 en Buenos Aires y había mamado las ideas de aquellos hombres. Lo cierto es que General Pico a poco de ser fundado, se había convertido en un centro anarquista y donde se practicaba la masonería. Es por ello que tardara tantos años la iglesia en entrar a la sociedad piquense. La logia "Constelación" tenía su sede en la que fuera una de las primeras construcciones de ladrillos del pueblo. El comercio perteneciente al español Pio Santos Ayerra; si, el mismo que encontráramos en 1897 en El Descanso; su comercio estaba en la esquina de las calles 19 y 20, exactamente mirando el Este, frente a la estación Pico. Junto a su comercio estaba la casa familiar y luego el corralón, todo por la calle 20. Y una cuadra más hacia el centro vivía su hermano Francisco (menos conocido, llegado de Roque Pérez y Saladillo en 1907), en lo que hoy conocemos como los consultorios Regionales. Pero consultando y estudiando la masonería, no es casualidad muchas cosas que pasaron en el pueblo en aquellos primeros tiempos. Y podríamos perfectamente empezar por el enterratorio de la Piedra Fundamental, y decir que esta constituye uno de los más importantes y ocultos de todos los símbolos de la Hermandad. La Piedra Fundamental, es, hablando propiamente, el símbolo de los grados superiores y forma en realidad el símbolo más importante. Además se encuentra tan íntimamente relacionada, en su historia legendaria con la construcción del templo salomónico que debe considerarse como la parte más esencial de la Masonería del Orden Antiguo, aunque aquél que restringe sus investigaciones a los primeros tres grados, no podrá apreciar adecuadamente el simbolismo de la Piedra Fundamental. Es necesario diferenciar la Piedra Fundamental de las otras piedras que desempeñan parte importante en el rito masónico y que son absolutamente diferentes de ella. Tales son la Piedra Angular, la Piedra Clave o la Piedra Capitel. Todas estas, en sus lugares correspondientes, son sumamente interesantes como símbolos instructivos, pero no tienen relación alguna con la Piedra Fundamental, cuyo simbolismo es nuestro objeto. Además, aunque se dice por razones peculiares, que la Piedra Fundamental, debe haber sido de forma cúbica, no debe confundirse con la piedra llamada por los Masones franceses y alemanes la Piedra Cúbica. Desde el inicio, como hecho preliminar necesario en toda investigación de esta naturaleza, debe entenderse claramente que todo lo que se dice de esta Piedra Fundamental de la masonería es tomado rigurosamente en el sentido mitológico o alegórico. La “Piedra Fundamental” es aquella que se pone primero, al comienzo mismo de la construcción de un edificio. Según el ritual operativo, esta “primera piedra” es, según lo hemos dicho, la del ángulo nordeste; las piedras de los demás ángulos se colocan posterior y sucesivamente según el sentido del curso aparente del Sol, es decir, en el sudeste, sudoeste, noroeste. Los orígenes de esta tradición son vagos, pero su presencia en los países judeo-cristianos pueden estar asociados con una cita del Antiguo Testamento (Salmo 118:22). Pero también es citada seis veces en el Nuevo Testamento (Mateo 21:42, Marcos 12:10, Lucas 20:17, Hechos 4:11, Efesios 2:20 y 1 Pedro 2:7). Los ángulos rectos 90º, 180 es la suma por lados, 360 son 4 lados de 90º y de nuevo en el mismo lugar. Noviembre viene de 9 y no es ninguna “novedad”, y esto es casi una “novela” (revelación), los frutos del Espíritu Santo nueve también lo son. Pero más entendible va a ser un caso ejemplar, que es el de la Ciudad de La Plata donde fue colocada el 19 de NOVIEMBRE de 1882 en una excavación practicada a metro y medio (exactamente igual que en General Pico) al noroeste del punto céntrico de la Plaza Mayor (actual Plaza Moreno). Consistió en una caja de piedra de las canteras de Azul, en cuyo interior se encontraba otra de plomo soldada que contenía una redoma de cristal (sellada y lacrada) en la que se colocaron: el Acta de Fundación firmada en un pergamino; un ejemplar de la Constitución de la Provincia; una copia de la Ley de federalización de Buenos Aires; un plano de La Plata y una caja de madera elaborada en el taller de la Escuela de Artes y Oficios de la Provincia conteniendo medallas, monedas y diversos trabajos realizados en ese taller. La piedra fue cerrada con una tapa de mármol de Carrara, en la que se colocó la siguiente inscripción: "Esta caja contiene el Acta de inauguración de la Ciudad de La Plata, Capital de la Provincia de Buenos Aires". Al cumplirse el centenario de la fundación, la piedra fue exhumada, constatándose la existencia de la caja de piedra, con tapa de mármol de Carrara y la inscripción que se indica en el párrafo anterior. Fueron extraídas de la caja de madera 278 medallas y monedas, depositadas por los fundadores. De la redoma de cristal que se encontraba, al igual que el cofre de plomo, lleno de agua, se recuperaron gran parte de los documentos allí depositados. Otro ejemplo que perfectamente pudo ser copiado por nuestros fundadores es el de Villa Constitución, provincia de Santa Fe (no olvidemos que el mismo Pellizari llego aquí procedente del sur santafecino como muchos otros. Dejo aquí una pequeña lista de un extensísimo listado de nombres de masones, solo con el fin de recrear en distintas disciplinas: Presidencia de la Nación: Bartolomé Mitre, Domingo Faustino Sarmiento, Miguel Juárez Celman, Carlos Pellegrini, José Figueroa Alcorta, Manuel Quintana (dueño de la estancia "Las Liebres" donde Chapeuroge y Brunengo arreglaron la compra de tierras). De los vicepresidentes fueron masones: Salvador María del Carril (dueño de las tierras de Catrilo), Juan Esteban Pedernera, Mariano Acosta, Adolfo Alsina, Francisco B. Madero, Norberto Quirno Costa, y Julio A. Roca (H), aparte de otros ciudadanos que, en virtud de la ley de acefalia, ocuparon transitoria o circunstancialmente la vicepresidencia o ejercieron la primera magistratura. Escritores, sin agotar la nomina, pero a guisa de ejemplo: José Hernández, Miguel Cané y Leopoldo Lugones. Hombres de armas como Eduardo Racedo también practicaron la masonería. Y no podemos olvidar que el Movimiento Autonomista Pampeano nació de una logia que se reunía en la calla Avellaneda de la ciudad de Santa Rosa, donde hoy existe un supermercado de bandera francesa. Ahora veamos si la colocación de la piedra fue una señal inequívoca de que General Pico se fundaba con una inmensa ideología masónica, ¿dónde está esa gran prueba? ¿que sabemos de la piedra? ¿qué podemos ver en el único documento que existe? ¿porque a pocos años de ese momento ya se había perdido? ¿porque nadie escribió nada? ¿porque nadie transmitió a sus hijos que paso ese día? ¿eran hombres de palabra? ¿cuando existía un propósito se trabajaba sin medir los medios? cuando algo debía desaparecer o terminarse ¿el pacto era tan fuerte que ahí mismo terminaba todo? La unica gran respuesta que tenemos son 2 fotografías tomadas por el Sr Luis Martin, quien llego de Buenos Aires para documentar el hecho. Fotografías que compartiera a Brudaglio en 1915 y a Fillipini - las originales - en 1921 aprox. ¿y qué dicen esas fotografías? Esas fotografías hablan de que el Sr Gobernador del territorio Doctor Diego González y su secretario Víctor Lamela, Manuel Guiraldes Intendente de la ciudad de Buenos Aires, el Señor Juez letrado del territorio Dr Baltazar S. Beltrán, el escribano Juan Forns Artigas, Enrique Tomkimson y otros caballeros no tomaron roles protagónicos en la fotografía (con lo que significaba una fotografía en esa época). Donde sí tomaron protagonismo Aroldo Heckell, Luis Aubín, Eduardo Castex, Serafín Pellizari y Eduardo de Chapeauroge. Aunque a este ultimo lo pongo más que en duda. Pero si no fuese así, ¿dónde estaba Chapearouge? En un segundo plano se puede ver a Francisco Marchelli, Visitación Haedo, los hermanos La Gioiosa y Antonio Orlandini. Los escritos varían en los nombres de los presentes y al no quedar testigos prefiero no nombrar a nadie más, aunque en una segunda fotografía podemos observar a la única dama presente en el acto (al menos retratada) que era la Sta. María Cerliani. Llama la atención esos 4 o 5 tientos sosteniendo todo el resto del correaje y la caja, aunque todo está apoyado sobre 2 maderas en la boca del pozo. O sea que arriba no hacia fuerza, pero sigue siendo raro el tamaño de las cuerdas y demás para solo bajar 1,50 metros; como se puede ver en la foto en la parte inferior se ve desmoronado a la izquierda. Todo parece una gran puesta en escena. Aunque si fuera una gran puesta en escena no habrían dejado al niño, los personajes principales se abrían alineados de manera tal que nadie taparía a nadie, y en la segunda fotografía no habría personas sorprendidas o moviéndose. Mucho menos era educado sacarse o tomar una foto de espaldas. En cuanto al peso de la caja no lo podemos calcular porque no conocemos que posee en su interior. Tampoco conocemos el material con que fue construida aunque presumiblemente sea cemento; mas teniendo en cuenta que don Serafín Pellizari era constructor. Pero ahí tenemos otro detalle, Pellizari no se encontraba en General Pico antes de la fundación, no hemos encontrado nada que lo ubique por acá hasta ese mismo día, entonces si él fue quien la construyo, ya la traían lista y quizás también todo lo que su utilizo para colocarla, no perderían tiempo en buscar maderas y cuerdas aunque las abría de sobra. Entonces la piedra llego en el tren. Y encargada con previo aviso. Con las condiciones que la hermanaban a las otras piedras de fundaciones anteriores. Y si fue así es donde toma más color la comparación con la de La Plata. Ahora comentaremos la vestimenta que ha llevado a muchos creer que no fue en Noviembre. No debemos olvidar que en aquellos años todavía helaba hasta el mes de Noviembre. Algún testimonio habla de las 11 de la mañana, lo cual es muy probable dado que si bien era un día nublado las sombras proyectadas se condicen con Sol de mediodía. Además tengamos en cuenta la hora de llegada del tren. La segunda foto conocida no fue tomada desde atrás como muchos creen, sino que la misma cámara se retiro aproximadamente 10 metros del lugar y se corrió en forma sudeste unos 5 metros aprox. y se puede ver claramente porque las maderas que sostenían todo siguen viéndose casi de frente. La madera transversal era unos 40 centímetros más larga en su lado izquierdo (mirando la escena de frente) y presumiblemente esa parte prominente marcaba el noroeste. También se puede ver el puntal que sostenía hacia atrás el trípode, era el que sostenía los dos vértices derecho e izquierdo en ambas fotos. En el piso puede verse claramente el rastrojo de un suelo sembrado que fue limpiado para el fin, y ahí nos daremos cuenta que de esta manera no era cerca de la estación; o bien eran guirnaldas y papelitos que se usaron para el festejo. Ahora veamos que sobre la piedra está la clave. En manos de Pellizari se encuentra un papel y otro elemento que lo obliga a tener su mano completamente abierta y extendida, inmediatamente a la derecha se puede ver un tintero y en el otro extremo de la piedra apoyado un extenso papel que por estar semi doblado en su punta inferior izquierda nos da la pauta que estaba un poquito húmedo el mismo, o ese día había un poquito de viento (y si había un poquito de viento, acentúa mas la hipótesis de que era rastrojo y no papelitos), y un poquito más a la derecha en la foto y a unos 20 centímetros mas abajo puede verse una pluma que posiblemente fuera la que se uso para la firma de ese papel, al cual podríamos llamar Acta. Y si hablamos de un acta y que presente estaba el escribano Juan Forns Artigas, Escribano y Secretario del territorio mientras Pico fue Gobernador del mismo. Tendríamos que pensar que el acta fue conservada, en la Escribanía General de la Nación o dependencia que se ocupara oportunamente de los documentos de los territorios nacionales. O sea no está del todo perdida. Ese día se vendió el pueblo. La historia de lo que paso la podemos leer reiteradas veces en un montón de lugares, pero me interesaba contar la parte que no se conocía del todo. Algunos se quedaron hasta hoy, otros como Juan Pozzo decidieron ya para 1913 partir. Pero la historia de General Pico empezó a escribirse desde ahí, desde ese 11 de Noviembre de 1905. Historia por la cual haremos un breve repaso. "El 18 de Noviembre de 1905, o sea siete días después de la fundación y del remate, don Tomas Allan y su secretario, me visitaron en mi escritorio improvisado (escrito de Juan Pozzo en el álbum de Ludovico Brudaglio) solicitando provisiones para las cinco cuadrillas que venían construyendo el terraplén. En esa circunstancia me manifestó que el trazado iba a sufrir una modificación y, por lo tanto, el cruce del Pacifico con el Oeste debía efectuarse a dos leguas o sea, a la terminación del campo de "Las Liebres"". Todo volvía a lo que siempre tuvo que ser, el ingeniero ingles tuvo siempre la misma certeza, y nuevamente las gestiones de Chapeuaroge y Castex (diputados por la provincia de Buenos Aires) ante el mismo presidente Quintana, y este ultimo ex funcionario ferroviario, hicieron que se rompieran los cálculos y toda posibilidad de que el verdadero General Pico vuelva al lugar de origen, donde el joven Ayerra alguna vez escucho e imagino que se formaría el pueblo. Poco después nacería el pueblo de Metileo. "A principios de 1906, la firma Juan L. Pozzo y Cía. (Chapeaurouge) resolvió formar una colonia en el "Campo Las Liebres", y a fines de Septiembre del mismo año, el Sr Chapeaurouge suscribía en el mismo despacho presidencial del Doctor Quintana, el contrato de arrendamiento por seis años de las 5000 hectáreas para dedicarlas a la agricultura" (Álbum Geográfico de General Pico y su Departamento de Ludovico Brudaglio). Quintana había fallecido en Marzo. El 30 de Marzo de 1907 nacía Dorila, y se instalarían ahí, las familias: Blanco, Paulón, Pascual, Rodríguez, Chiarles, Novo, Micheli, Calandra, Porporato, Irazusta, Pasteur, Alzusa Ferro, Díaz, Urdiroz, Laborde, Taddei y Seura entro otros. A mitad de año finalmente se concretaría el cruce ferroviario en la misma estación Pico del FCO y quedaría inaugurada la estación Carlos Berg muy próxima a la anterior. El 11 de Noviembre justo al cumplirse 2 años de la fundación de General Pico, nace Speluzzi en campos de Tomas Devoto y Cía. Este pueblo también seria fundado por Chapeauroge, y con similares características a la fundación de Pico. Aquí se afincaron las familias: Rizzi, Minazzoli, Pereyra, Pan, Arnoldi, Bonadeo, Consule, Brunengo, Rojas, Priviteni, Ravassi, Chumino, Lucero, Barril, Bo, Hauri, Mattio, Malvicino, Isasti, Borthiry, Orcoyen, Marconetti, Bilbao, Roggero y Videla entre otras. También en 1907 nacía la Colonia Belvedere de los Sres. Masola y Crousel. Y un poco más allá Vertiz. Don Luis Castellanos - ex mayordomo de Quintana - encargado de la venta de lotes, chacras y quintas siguió su labor en nombre del mismo Chapeaurouge. Y mientras la zona fue cubriéndose de pueblos y colonias hubieron dos inauguraciones que harían que vislumbraban que General Pico ya no se detendría. Una fue la inauguración de la sucursal del banco Nación el 19 de Abril de 1909 bajo la dirección del Señor Pastor Méndez Casarigo. Y la otra la inauguración de los talleres ferroviarios. Ambos acontecimientos eyectaron definitivamente al pueblo a lo que conocemos hoy. Pero si tuviéramos que rescatar algunos nombres que fueron estratégicos para la fundación de General Pico, ese pueblo que nosotros conocimos, y amamos, no sería justamente el nombre de Eduardo de Chapeauroge, su fundador, al cual debemos estar realmente agradecidos, y que es más que lógico que lleve un monumento en la plaza principal, o que una calle tan importante como la 19 lleve su nombre. Ni tampoco sería el nombre de Juan L. Pozzo. Porque recordemos que los dos terminan su labor fundadora y comercial y se alejan definitivamente de General Pico. Sino que los nombres que deberíamos pensar en reivindicar son otros 3, y son justamente Pio Santos Ayerra, porque el antes que nadie se jugó por este lugar y decidió venirse y quedarse, y cuando le falló su primer instinto de que fuera todo en El Descanso, decidió venirse a un lugar central y ser protagonista, ejerciendo la política, y también representando a su país trabajando en el mismo consulado español, ayudando a sus compatriotas a que se instalaran en pueblo y confiaran en este lugar. Insisto, lucho políticamente desde la Unión Cívica Radical, trajo a su hermano Francisco, y como sabemos por su condición pudo haberse quedado perfectamente en Trenque Lauquen o en Buenos Aires, donde iba con asiduidad, porque tenía amigos y estaba muy bien relacionado. Sin embargo el se vino antes que nadie, porque confió en ese lugar, en ese proyecto, en ese cruce de caminos, creyó fielmente que todo podía desarrollarse allí, invirtió antes que nadie yendo a comprar a Trenque Lauquen, compro muchas hectáreas en la cercanía de ese lugar donde el llego y se instalo por 1897, o sea nunca dejo de creer y de luchar por el pueblo. El otro nombre a reivindicar es el de Thomas Allan, porque habiendo inaugurado la cantidad de estaciones que inauguro desde Bahía Blanca hasta Huinca Renanco, decidió quedarse en General Pico. Quedarse, tener sus hijos, y vivir en General Pico. Y el tercer gran protagonista es el padre José Anunciatta. Un cura joven que llego con una personalidad muy particular, impuso sus ideas y hasta los que practicaban la masonería en el pueblo -como era el caso del mismo Ayerra- logro convertirlos al cristianismo, permitiendo que hasta el mismo Ayerra fuera el padrino de la construcción del Templo parroquial Nuestra Sra. de la Merced. Anunciatta cambio la idea política, porque los diarios ya no salieron con ideales anarquistas, como era hasta ese momento, sino que al contrario, desaparecieron, dando lugar al nacimiento de diarios como La Reforma que perdura hasta nuestro días. El cura fue un hombre fuerte, que cambio el pensamiento de General Pico, hacia el pueblo que conocieron los que nacieron 20 o 30 años después, el pueblo que terminamos disfrutando todos. Ahora tengamos en cuenta que si la piedra realmente fue enterrada, y todo se realizo bajo un rito no aceptado para la iglesia, y si la piedra hubiese estado colocada muy cerca de la misma ¿quién hubiese sido el mayor interesado en que la piedra desaparezca? Tengamos en cuenta que quien lidero en Pico el grupo de masones paso a ser el padrino de la iglesia Católica, amigo personal del padre José Anunciatta. Estas 3 personas que acabo de nombrar remarcando la figura de Ayerra. Merecerían también hoy tener su lugar en el mundo que los recuerden llevando su nombre. Y si no es así, no importa. General Pico tiene memoria. (*1) Tratado de Paz del 24 de Julio de 1878: Acordado por el Exmo. Gobierno Nacional á las tribus indígenas que encabezan los Caciques Epugner Rosas y Manuel Baigorria, concluido en 24 de julio de 1878. S.E. el Señor Ministro de la Guerra, General Dn. Julio A. Roca, bajo la inteligencia de que los expresados Caciques y tribus reconocen y acatan como miembros y habitantes de la República Argentina la Soberanía Nacional y Autoridad de su Gobierno, ha convenido en lo siguiente: Por cuanto ha sido concluido en esta Ciudad de Buenos Aires, un tratado entre el Teniente Coronel Dn. Manuel J. Olascoaga, comisionado al efecto por parte del Gobierno, y los Caciques Cayupan y Huenchugner (a) Chaucalito, como representante el primero del Cacique principal Manuel Baigorrita de Poitagüe y el segundo del Cacique de igual clase Epugner Rosas de Leubucó, cuyo contenido es á la letra como sigue: Artículo 1º - Queda convenido que habrá por siempre paz y amistad entre los pueblos cristianos de la República Argentina y las tribus Ranquelinas que por este convenio prometen fiel obediencia al Gobierno y fidelidad á la Nación de que hacen parte y el Gobierno por su parte les concede protección paternal. Artículo 2º- El Gobierno Nacional en consideración á lo arriba expresado y mientras los Caciques contratantes cumplan y hagan cumplir fielmente lo aquí estipulado asigna al Cacique Epumer Rosas ($150) ciento cincuenta pesos al mes; cien pesos ($100) también mensuales al Cacique Mariano hijo, Epumer chico. Asigna también mensualmente ($7) siete pesos, para un trompa, ($15) quince pesos á un escribiente y quince á un lenguaraz para cada uno. Asigna así mismo al Cacique Huenchugner (a) Chaucalito ($50) cincuenta pesos y ($15) quince pesos para su lenguaraz. Artículo 3º - El Gobierno Nacional asigna mensualmente al Cacique Manuel Baigorrita ($150) ciento cincuenta pesos ($7) siete pesos para un trompa y quince para su lenguaraz. Artículo 4º - El Gobierno Nacional asigna mensualmente al Cacique Cayupan ($75) setenta y cinco pesos y quince pesos á su lenguaraz, asigna así mismo al Cacique Yanquetruz Guzmán ($50) cincuenta pesos y quince pesos á su lenguaraz. Artículo 5º - El Gobierno Nacional acuerda á los dos Caciques principales arriba mencionados, para repartir entre todos los Caciques, Capitanejos y tribus que comprende este tratado (2.000) dos mil yeguas cada tres meses para su subsistencia. Artículo 6º - El Gobierno Nacional dará también á los mismos Caciques para la misma aplicación y efecto del Artículo anterior, cada tres meses (750) setecientas cincuenta libras de yerba, (500) quinientas libras azúcar blanca, (500) quinientas libras tabaco negro en rama, (500) quinientos cuadernillos de papel, (2.000) dos mil libras harina, (200) libras jabón y dos pipas aguardiente. Artículo 7º - Es deber de los Caciques arriba mencionados y de todos los Capitanejos que los acompañan, entregar al Gobierno todos los cautivos, hombres, mujeres o niños que asistan o lleguen á sus tierras ó pagos, bien entendido que si el Gobierno tiene alguna vez conocimiento de que en alguna tribu de las que entran en el presente tratado se ha detenido por fuerza algún cristiano ó se le ha hecho algún mal ó privado de su libertad, hará responsable del hecho al Cacique más cercano ó Capitanejo que lo hubiera consentido, privándoles del sueldo ó ración que tuviesen por el tiempo que estime conveniente. Todo lo que se expresa en el presente artículo respecto de los cautivos, queda asimismo estipulado respecto de los malévolos ó desertores cristianos que se asilen ó guarezcan entre los indios. Tanto los cautivos como los cristianos malhechores deben ser entregados en el fuerte más inmediato al lugar donde se encuentren; siendo bastante motivo para considerar sospechoso y comprendido en esta estipulación, todo cristiano, de cualquier parte que venga, no teniendo pasaporte ó licencia escrita de un Jefe de Frontera. Artículo 8º - El Cacique Epumer Rosas, el Cacique Manuel Baigorrita, y los demás Caciques nombrados en este tratado, darán toda protección y amparo á los sacerdotes misioneros que fueren á tierra adentro, con el objeto de propagar el cristianismo entre los indios ó de sacar cautivos. El Gobierno castigará severamente á todo Cacique, Capitanejo ó indio que no les tributase el debido respeto y hará responsable al Cacique que consienta á las personas de dichos sacerdotes. Artículo 9º - Los Caciques mencionados se obligan á perseguir á los indios Gauchos ladrones y á entregar los malévolos cristianos con los animales que llevan á tierra adentro, así como también entregara bajo la más seria responsabilidad a todo negociante de ganado robado que cruce por sus campos y pueda ser capturado por alguno de los Caciques ó Capitanejos, conviniendo el Gobierno en recompensar generosamente á los que entreguen en el fuerte más inmediato las personas y haciendas referidas. Así también castigará severamente y hará responsable con sus sueldos y racionamientos á los Caciques, Capitanejos ó tribu que amparen ó se nieguen á entregar á dichos negociantes o malévolos. Artículo 10º - S. E. el señor Ministro de la Guerra deseando proteger y hacer respetar á los Caciques que respeten fielmente estos tratados y quieran conservar el orden entre sus tribus, ordenará á todos los Jefes de Frontera aprehendan y detengan todo indio fugitivo que llegue ó se encuentre sin licencia ó pasaporte de sus respectivos Caciques; y si trajeran animales u otros objetos robados, les sean quitados con cuenta y razón, y devueltos al primer reclamo justificado de los referidos Caciques ó propietarios; y que así mismo se haga con los cristianos que se hallen en el mismo caso. También ordenará que toda Comisión ó indios sueltos que vengan á los fuertes ó poblaciones cristianas con cualquier negocio ó diligencia, trayendo el competente permiso de su Cacique, sean protegidos y respetados en sus personas y bienes y recomendará que se les haga entera justicia en sus reclamos y quejas con arreglo á las leyes que amparan á todo ciudadano argentino. Artículo 11º - Queda formalmente estipulado que si uno ó algunos indios de los que entran en este tratado, diesen malón sobre cualquier punto de la Frontera ó cometiesen robo ó asesinato sobre los bienes ó personas de algún transeúnte ó estanciero, quedará por este solo hecho rota la paz con el Cacique y tribu á que pertenezcan dichos malhechores; y por lo tanto suspendidos los sueldos y racionamientos asignados al Cacique y tribu responsable, hasta que se haga efectiva la devolución de lo robado y el castigo de los criminales. En todo robo ó asesinato que se cometa por indio sobre cristiano ó por algún cristiano sobre indios, las partes acusadas serán prendidas y aseguradas y resultando criminales serán castigados, con arreglo á las leyes del país, y en cuanto á los animales u objetos robados serán sacados del poder en que se encuentran para devolverlos á sus legítimos dueños. Artículo 12º -A mas de las concesiones que el Gobierno Nacional hace por este tratado á los Caciques y tribus que él comprende, dispondrá que aquellos Caciques que más se distingan en la conservación del orden y la paz, y muestren dedicación á los trabajos de la labranza y agricultura, como también se presten á la instrucción y civilización de sus hijos, sean obsequiados con alguna gratificación proporcionada al merito y se les proporcione algunos efectos, herramientas y útiles que les sirvan para su adelanto y bienestar. Artículo 13º - En caso de Guerra exterior ó invasión de extranjeros u auca mapuches, todos los Caciques ó tribus se comprometen á prestar decidido apoyo al Gobierno Argentino; bien entendido que serán muy severamente perseguidos y castigados como traidores á la Patria, los Caciques y tribus que en algún tiempo se sepa haber tenido relación ó connivencias con el enemigo. Artículo 14º - Este tratado durará permanentemente mientras ambas partes le presten cumplimiento y los Caciques y tribus que enteren cuatro años de haberle dado estricto cumplimiento en todas sus partes, se harán acreedores á un aumento proporcional de sueldos y raciones. Artículo 15º - Este convenio será firmado en prueba de asentimiento, por los Caciques Cayupan y Huenchugner, como representante el primero del Cacique principal Manuel Baigorrita, y el segundo, del de igual clase, Epugner Rosas. Lo suscribirá así mismo el Teniente Coronel Dn. Manuel José Olascoaga como comisionado al efecto, con la aprobación del Ecsmo. Gobierno. A ruego del Cacique Cayupan: Patricio Uribe, Secretº de Baigorrita. A ruego del Cacique Huenchugner: Martín López, Secretº de Epumer. Testigo, Padre Marcos Donati Manuel J. Olascoaga, Comisionado por S.E. el Sor. Ministro de Guerra y Marina. - Buenos Aires, Julio 30 de 1878. AVELLANEDA – Julio A. Roca (*2) Acerca del nombre de Metileo, en los estudios del indigenista Eliseo Tello particularmente en su publicación de 1958, prevalece considerar a “metí” o “melí” como equivalente a “cuatro” y “leo” o “leo” o “leuvú” como traducción de “río” o “arroyo”, vale decir que el total indica “cuatro ríos” o “cuatro arroyos”. Datos de las inscripciones y escribanías que intervinieron en las compras de tierras arriba mencionadas: El Gobierno Nacional transfirió en propiedad a don Jorge Enrique Read, el lote de campo N°12, fracción C de la Sección primera de Territorios Nacionales, con 10.000 hectáreas, según el título que le remitieran el General Julio Argentino Roca como Presidente de la Nación, el doctor Juan José Romero como Ministro de Hacienda y el doctor Pedro Agote, como Presidente del Crédito Público, con fecha junio 19 de 1883 bajo el número 61, exped. 367, registrado en la Escribanía Mayor de Gobierno bajo el N° 521, folio 303. Jorge Enrique Read, soltero, lo vendió a don Emilio Wenk, soltero, el 20 de Diciembre de 1883, ante Manuel Salas, Registro 34, folio 1373, vto. Wenk, casado, lo vendió a doña Federica Tasch de Ludwig, viuda, el 27 de Mayo de 1891, ante Carlos de la Torre, reg. 50 folio 227, y lo volvió a comprar a la misma el 20 de Octubre de 1892, ante dicho de la Torre, folio 695. Wenk, casado, lo vendió después a Máximo Eckell, casado, el 25 de febrero de 1898, ante Alberto L. Pombo, reg. 3, folio 268. Eckell dividió el campo y vendió a don Camilo E. de Alvear, los lotes 1 y 2, según escritura de fecha 18 de Abril de 1904, ante Eusebio E. Giménez, Reg. 37, folio137 vto. El 15 de Noviembre de 1904, ante Manuel Escudero, reg. 95, folio 241 vto. Camilo E. de Alvear, casado los vendió a Eduardo Castex, viudo. Cuando este último era propietario de esos lotes, se fundó - el 11 de noviembre de 1905- General Pico. Sucesión Eduardo Castex: En Capital Federal. Juzgado Civil a cargo del doctor Roberto Reppeto, secretario, doctor Cornelio J. Viera: Declaratoria del 31-10-1912 a favor de Alberto Eduardo Castex; inscripción tomo 37, Pampa, folio 751, finca N°620. El 31 de Diciembre de 1914, Alberto Eduardo Castex, vendió a Eduardo de Chapeaurouge, diversos solares, manzanas y quintas chicas de su propiedad situados en la sección I del territorio Nacional de la Pampa Central, parte norte del lote 12, fracción C, del plano general y designados en los planos del pueblo General Pico, ante los escribanos Enrique Maqueda y Manuel P. Bravo, Maipú 427, Buenos Aires. Biografías: Tomas Allan: Nació en 1861, ingeniero, casado con María Ana Brown, como agente de la compañía inglesa de ferrocarriles, fue quien tuvo a cargo la construcción del ramal ferroviario que conectaría a Bahía Blanca con Cuyo y el centro de Chile, finalizando su obra en Huinca Renanco. Su decisión, luego torcida por Eduardo Castex y Eduardo de Chapeaurouge, era fundar el pueblo en tierras del Presidente Quintana - "Las Liebres" / "El Descanso" - finalmente la estación Carlos Berg se concretaría 18 meses después de la fundación de Pico. Finalmente compraría 10 hectáreas en este pueblo, en las cercanías de la estación que el mismo inaugurara. Falleció el 9 de Julio de 1933. Hoy un barrio de General Pico lleva el nombre de su hijo Frank Lowrie Allan, agrimensor que prestara servicios junto a su padre al FFCC y más tarde a la municipalidad piquense. Pío Santos Ayerra: Nació en Navarra, España, en 1873. En los comienzos de los ‘90 llegó a la zona norte pampeana y podemos decir que es el primer habitante -conocido- de lo que hoy conocemos como General Pico. Era propietario de la pulpería "Las Liebres", - pequeño nucleo urbano ubicado a diez kilómetros del todavía inexistente General Pico-, la cual se trasladara a pueblo el 15 de agosto de 1906. Desde la fundación demoró algo su traslado al nuevo local de calles 19 esquina 20, ya que debió esperar la terminación de su cómodo edificio propio, el cual fue el tercero en construirse sobre la base de canto, cal y ladrillo. En octubre de 1906, se modifica la firma de esta casa, consagrada a ramos generales, en Ayerra Hermanos, pues entra en su composición Don Francisco Ayerra, hermano del anterior. Fue nombrado miembro de la comisión de fomento piquense el 30 de abril de 1908. El 12/07/1908, se fundó la Asociación Española y tuvo en el señor Pio Santos Ayerra su primer presidente. En el mismo año ingresa a la sociedad Don Ignacio Ripalda, ampliándose la firma en Ayerra Hnos. y Ripalda. En julio de 1915, esta importante firma liquida todas las distintas secciones de la casa y se dedica pura y exclusivamente a invernadas, compraventa de ganado y acopio de frutos del país. En ese mismo año se presentó como candidato a concejal por el conservador comité Unión Vecinal y Liga de Hacendados; tras perder ese comicio hizo intervenir la municipalidad piquense, presidida por P. A. Bo, aduciendo irregularidades en las elecciones. En 1916 fue uno de los fundadores del comité radical disidente Horacio Oyhanarte, y en 1917 y 1918 fue elegido concejal. Participó como dirigente en varias instituciones locales, como la Sociedad Rural que tras de haberse organizado provisoriamente en 1929, se constituyó de manera definitiva el 24 de Octubre de 1931, bajo la presidencia del señor Tomás F. Carricaburu. Don Pio Santos Murió en 1952. Su esposa había sido la Sra. Guillermina Gamio Lans. Eduardo de Chapeaurouge: Nació en Buenos Aires en 1855. Estudió en el Colegio de Ingenieros del Rey (King College) de Londres, y viajó por Europa y Estados Unidos incrementando su acerbo cultural. Casado con Dolores Bazán, con quien fue padres de: Eduardo Luis Pedro, Luis Alberto Vicente, María Amalia y María Florencia. En Argentina aplicó sus conocimientos en emprendimientos agrícolas y ganaderos. En 1891 fue nombrado secretario general de la gobernación en el periodo en que el General Eduardo Gustavo Pico - amigo entrañable - fuera el gobernador del Territorio Nacional de La Pampa Central con asiento en General Acha, puesto que ocupó hasta 1900. En esta primera capital pampeana fue decisiva su participación para el nacimiento de un periódico "La Capital" que luego se trasladara a Santa Rosa. Cuando fundo nuestra ciudad hacia un año que habia fallecido su amigo Pico. Como homenaje a la memoria del funcionario, amigo y patriota, y en recuerdo de su progresista gestión, bautizo con su nombre al nuevo pueblo. Todo el atuendo y retorica de Chuapeaurouge lo ubicaba inequívocamente entre aquellos iluminados de la generación del 80. Inició luego un proceso de subdivisión y formación de pueblos. Participó en el remate de solares, quintas y chacras de General Pico (1905), Eduardo Castex, Realicó, Abramo, Anguil, Tomás Devoto (hoy Speluzzi), Miguel Cané, Agustoni, e Ingeniero Luiggi –todas en La Pampa-, Italó en Córdoba, Santa Isabel en Santa Fe y Nueva Galia en San Luis. Por esa intervención se lo considera el fundador de las localidades. Compró varias terrenos aledaños a General Pico, que eran excedentes posteriores a la fundación. Participó en la colonización de tierras con Isidoro Brunengo en las colonias La Argentina y La Elina, -en La Pampa-, en González Moreno y en General Villegas, Buenos Aires. Ocupó una banca como diputado bonaerense de 1906 a 1909, y en 1914 fue nuevamente electo. Falleció en enero de 1919. Eduardo Gustavo Pico Espinosa: Nació en Buenos Aires, 26 de abril de 1834, hijo de Félix José Pico Nazarre (porteño), nieto del General Blas Pico - primer gobernador que tuvo Entre Ríos -, militar que lucho contra las invasiones inglesas y participo de las guerras de la independencia, su madre fue Doña Josefa Nicasia Espinosa Estefani (porteña) y su esposa Amalia Silvia Elías. Comenzó su carrera militar en mayo de 1857. Tuvo su bautismo de fuego en la batalla de Cepeda (1859), en la guarnición militar de San Nicolás asistió al combate naval del 25 de Octubre de 1859, combatió en Pavón (1861), y en la Guerra del Paraguay (1865 - 1870). Combatió también la frontera del Oeste de la Provincia de Buenos Aires y en Entre Ríos contra el caudillo revolucionario Ricardo López Jordán (1870). A su vez tomó parte en las campañas del Desierto, la de Adolfo Alsina, la dirigida por Julio Argentino Roca en 1879 y en la de Río Negro en 1880. Fue ascendido a Coronel y se hizo cargo de las fuerzas militares de Rosario. En la década de 1880 continuó ascendiendo en su carrera militar. Vivió plenamente entre los hombres notables de la nación. En 1886 se lo nombra integrante de la comisión inspectora del Colegio Militar de la nación. En 1888 pasa al Estado Mayor de la 1ra División del 3er Cuerpo de Ejército, y en 1889 toma el mando de la 2da Brigada. Durante la Revolución de 1890 combatió a favor del gobierno de Miguel Juárez Celman, derrotando militarmente a los revolucionarios. Lo cual le permitió un ascenso a General de Brigada y se lo incorpora como ayudante general al Estado Mayor del Ejército. Con su solicitud de pase a retiro se corroboro 43 años, 1 mes y 27 días reconocidos al aceptársele el 6 de Julio de 1900. A partir de ese momento ocupó tres veces el cargo de gobernador de la Pampa Central, desde el 14 de Enero de 1891, hasta que renuncio a su cargo el 1 de Diciembre de 1899; por estar en desacuerdo con el traslado de la capital del territorio de General Acha a Santa Rosa, ciudad que junto a Intendente Alvear habían sido fundadas por iniciativa suya. En esa oportunidad fue arrestado por desobediencia tras enviar un telegrama que el gobierno consideró “ofensivo”. Es de destacar que vivió siempre a lo criollo en la casa que fuera pertenencia del fundador de General Acha - General Manuel J. Campos - y amado por todas las tribus de nativos de la zona. La ciudad de General Pico, en la provincia de La Pampa, lleva su nombre en su honor. Nombre propuesto por su secretario, co-fundador del diario La Capital y amigo personal don Eduardo de Chapeaurouge. Falleció en Buenos Aires el 16 de septiembre de 1904 a los 70 años. Juan L. Pozzo: Nacido en Buenos Aires el 24 de Junio 1877. Estudio en el Colegio Nacional y ser recibió de Contador Público en 1894 en la Capital Federal. En 1901 se dedico al comercio y llegaría en el mes de Julio de 1905 a lo que sería General Pico con un grupo de 23 jóvenes a montar lo que sería la casa de comercio "La Fundadora", colonizador de "Las Liebres" y de Boeuf. Pocos fueron los edificios que no se han construido merced a la ayuda pecuniaria de Pozzo en los primeros años de Pico. En épocas calamitosas, cuando la miseria golpeaba a la puerta de las humildes ranchos de chacareros de la zona, y cuando estaba a punto de producirse el éxodo de nuestros agricultores, empujados por el hambre hacia quien sabe dónde; en ese instante supremo de vida o muerte para General Pico, don Juan L. Pozzo salta por sobre todos los intereses personales, quebranta las conveniencias de su comercio, y acude en socorro del labrador llevando a los hogares famélicos el pan y las prendas de vestir que evitarían la peligrosa desaparición de General Pico. Agradecimiento: Marta Rosana Hondere, Mariana Ana Etchevarne, Mauricio Alejandro Malvicino, Héctor Omar Pérez y Eugenia Rodríguez. Cristian D. RODRIGUEZ D.N.I.: 25.300.563 Matricula n° 2 de la Junta de Historia Regional "General Pico" Dirección Nacional de Derecho de Autor - Ministerio de Justicia y Derechos Humanos - Presidencia de la Nación - Expediente N° 5296290 - 30 de Junio de 2016

