Barrio: Centro / Tema: Anecdotario
Ubicación Histórica, Año:1928
"El Cinema Paradiso piquense"
"EL CINEMA PARADISO PIOUENSE" Relato de lo que fuera el Cine-Teatro Belgrano de G. Pico en los años '30, perteneciente a don Domingo Filippini. El cual sufriera un trágico incendio que terminaría por consumirlo totalmente, y que guarda similitudes con la escena de la película italiana "Cinema Paradiso". "Cinema Paradiso", es una genialidad del director italiano Giuseppe Tornatore - ganadora del Oscar a la mejor película de habla no inglesa 1989 -, que basa su argumento en la historia de un viejo cine de la Sicilia de posguerra; en la cual el protagonista Salvatore Di Vita - "Toto" - pasa su vida dedicada al cine en todas sus expresiones. Esta película me fue llevando y en alguna de sus escenas, imagine a don Filippini* con una manivela, "haciendo correr" una película de nitrato, en la cabina del viejo Cine Belgrano. El tipo de material del cual se componía era muy inflamable y en el transcurso de la película se produjo un voraz incendio que al igual que el cine piquense terminaría consumido totalmente por el fuego. Pero con la diferencia de que acá sucedió mucho antes, en una noche de invierno, donde las llamas alteraron la paz de todo un pueblo que no durmió, consternado por la pérdida de aquel proyector de magia y su viejo cine - recordemos que este dio también sentido de pertenencia y represento para algunas generaciones la única forma de conocer el mundo, saber que había más allá una tierra como la que le contaron sus padres y abuelos -. "El Cine-Teatro Belgrano", nacería existiendo ya en Pico los cines "Centenario" y "Armonía". Pero el inquieto Domingo Mauricio Filippini distribuía las películas del sello Paramount en la provincia de Buenos Aires y el territorio nacional de La Pampa y su debilidad era traer a su pueblo siempre las películas más nuevas y costosas, a un punto que se llegaron a estrenar películas en Pico que aun no se habían presentado en Bs As. Una noche de verano en el año 1928, durante la cena, con el apoyo de su familia pensó en la creación de un cine al aire libre, - el era vendedor de proyectores y esto facilitaba las cosas -. Esa misma noche resolvió ir a ver él solar de la esquina de las calles 13 y 20 (que fuera estación de servicios, y después edificio de la empresa Agua y Energía), y comenzaría la magia. Al día siguiente iría a ver al dueño del terreno, el Dr. Anselmo Palau, quien se entusiasmo con la idea, y se lo alquilo a un precio muy bajo. Entonces Filippini fue al Vivero Pampeano (Williamsom), y consiguió pinos y otras plantas en macetas para la decoración. Con la colaboración del carpintero Fernández (de la calle 11 n° 937 entre 18 y 20), hizo una construcción de madera y chapa (que colocaron en el centro del terreno y serviría para los proyectores y boletaría. Este complejo tenía el aspecto de un parque y lo denomino Belgrano Cine Park. Compro sillas plegables, colocándolas en hileras de 8, que se retiraban todas las noches después de la función, guardándolas en un galponcito improvisado. Fue un verano esplendido, muy caluroso y prolongado, apropiado para estos espectáculos. Las funciones eran diarias. Los Lunes era un día flojo, se agregaban películas de cow-boys y aventuras, los chicos tenían entrada gratuita. Un día debieron suspender la función por tormenta y lluvia cuando proyectaban la película "Resurrección" (1927), film basado en una novela del escritor ruso León Tolstoi. Al público que tuvo que retirarse, se le dio una tarjeta para otro día, pero el mal tiempo continuo. Entonces por sugerencia del Sr. Carmelo Prianti que era propietario de un local en la calle 20 N° 667 (hoy conocida juguetería) Filippini decidiría instalarse allí en forma provisoria, así el publico podría ver la película que frustrara la tormenta, ( ... ). Así nacería el Cine Teatro Belgrano. El Belgrano como se lo conoció, fue para las familias piquénses, un paseo (según el recuerdo de la historiadora piquense Rosita La Gioiosa, en un diario local de hace tiempo). Cuando fue teatro actuaron: Ignacio Corsíni, Agustín Magaldi, Héctor Palacios y la cantante española Satanela entre otros. Allí se podían ver a las familias con su mejor ropaje, hacer sociedad antes y después de la proyección y por la tarde a los niños dejándose llevar por una pantalla, mucho antes de que se imaginaran que podían existir los televisores. Y es ahí cuando vuelvo a la película y los imagino en primera fila, agitando las piernitas con las medias tres cuartos y los pantalones cortitos. ¿Quien alguna vez no guiono sus propias películas fantaseadas antes de dormir, convirtiéndolas en un sueño, y una trama que terminaba cuando salía el Sol? El día fatal, fue el 22 de agosto de 1937 - o sea hace exactamente 80 años -, cuando se proyectaba la película "Los tres Mosqueteros", en el intervalo, hubo un cortocircuito, y por el material de la película (nitrato), mas toda la mampostería de madera, se provoco el incendio total del cine. La escena era dantesca, el público que estaba en la platea alta se tiraba por la escalera tratando de encontrar la puerta de salida - las llamas y el humo hicieron la evacuación atropellada para dejar sala -. Algunos espectadores más tranquilos entre ellos el Dr. Anselmo Palau, pedían orden, pero no lo oían. En la boletería se hallaba el Sr. Filippini y el Sr. Serafín Mur. No se lamentaron victimas, aunque el operador de 20 años Eleuterio Casado, que había intentado sacar la cinta, había recibido quemaduras en el rostro y en las manos. Estaban en ese momento con ellos jóvenes Soto y Enríquez Casado fue llevado al Hospital "Gdor. Centeno" con urgencia - el hospital en esa época estaba en la calle 10 esq. 1, - hoy Penitenciaria Federal -. En la película el operador se quema el rostro, lo que le provoca una ceguera permanente, pero otra forma de "ver" su alrededor; en un momento dice: "Ora che sono fuori vista, mi guardo meglio" - "Ahora que he perdido la vista, veo mejor". En todo momento estuvo presente el comisario Sr. Emilio Icassati y personal policial, el Juez Letrado Dr. Romero Ibarra, y una numerosa cantidad de voluntarios que se daban a la tarea de sofocar el incendio y evitar su propagación a los sectores vecinos (Farmacia Suárez, Bco Español y hacia la calle 13 el Conservatorio Sta Cecilia de Juan Riofrancos, la casa del Dr. Félix Maggiorotti y el Diario La Reforma). El gerente de la usina eléctrica el Sr. Schuttemberg y de la West Indian Oil Company se hicieron presentes con personal y extintores, además cortaron el suministro de luz para evitar otros cortocircuitos. Otras casas que estuvieron en riesgo fueron la de Palau y Porfumo (donde estuvo el Barato Argentino) y desde el patio de la Casa "A lo de Pepe" (hoy librería y juguetería en la calle 15 N° 959), con el camión aguatero de la municipalidad, con mangueras prestadas por la Casa Ford, de Juan B. Bastard (donde luego fuera la Tienda Santa María) y baldes prestados por el Almacén "Ingles" y el Almacén "Los Vascos", lanzaron agua en los bordes de los edificios aledaños, y hasta se quitaron chapas del techo del cine para evitar su propagación. A las 2:30 de la mañana, el incendio se fue sofocado. El pueblo se había movilizado. Entre Las familias que estaban ese momento participando de la proyección estaban las de: Bogiani, Oleaga, Iluminatti; Luis Santesteban, Riofrancos, Mazzalors, Moll, Rodríguez, Hernández, Fosbery, Fernández, Bó, Guz, De Blasi, Domina, entre otras. Filippini estaba muy abatido; todos los piquénses 10 estaban. Fue ahí cuando "llego ese momento en el que hablar y estar callado era una misma cosa" (Se recomienda www.generalpicohistoria.com.ar "Amigos del Arte"). Como en la película, el cine en Pico continuo en otras salas, y los Filippini - Domingo Mauricio y su hijo Domingo Mario - grabaron documentales y publicidades que se atesoran hasta hoy y desde 2008 en el Archivo Histórico Provincial- Sta. Rosa -. Sus equipos pueden apreciarse en el Museo Regional Maraco. Equipos con los que fotografiaron a Pico y a los piquenses y hoy su casa de donde por muchos años funciono el estudio de fotografía "Venus" es parte de la Sociedad Italiana de Socorros Mutuos "XX de Septiembre", donde se pueden ver en vidriera "retazos" de aquellas películas como lo hizo "Toto" en la película italiana. En el recuerdo de los antiguos vecinos piquenses que lograron recordar este momento, en la imaginación de los nuevos que lo asocian con la película y en los sueños de un director, pueden verse las llamas y la luz del proyector, por donde emanaba la magia del viejo cine. Y simplemente 10 traemos al presente porque "General Pico tiene memoria". * Domingo Mauricio Filippini (1886-1973), se radico en G. Pico en 1912. Su obra abarco desde una escuela de fotografía, hasta cortometrajes, aportando en 1915 fotografías para el libro de Brudaglio. Cristian D. RODRIGUEZ DNI: 25.300.563 Junta de Historia Regional "General Pico" Agradecimientos / Fuentes: Recuerdo de Rosa Elba La Gioiosa en diario La Reforma y Película "Cinema Paradiso" de Giussepe Tornatore.

Ubicación Histórica, Año:1928
"El Cinema Paradiso piquense"
"EL CINEMA PARADISO PIOUENSE" Relato de lo que fuera el Cine-Teatro Belgrano de G. Pico en los años '30, perteneciente a don Domingo Filippini. El cual sufriera un trágico incendio que terminaría por consumirlo totalmente, y que guarda similitudes con la escena de la película italiana "Cinema Paradiso". "Cinema Paradiso", es una genialidad del director italiano Giuseppe Tornatore - ganadora del Oscar a la mejor película de habla no inglesa 1989 -, que basa su argumento en la historia de un viejo cine de la Sicilia de posguerra; en la cual el protagonista Salvatore Di Vita - "Toto" - pasa su vida dedicada al cine en todas sus expresiones. Esta película me fue llevando y en alguna de sus escenas, imagine a don Filippini* con una manivela, "haciendo correr" una película de nitrato, en la cabina del viejo Cine Belgrano. El tipo de material del cual se componía era muy inflamable y en el transcurso de la película se produjo un voraz incendio que al igual que el cine piquense terminaría consumido totalmente por el fuego. Pero con la diferencia de que acá sucedió mucho antes, en una noche de invierno, donde las llamas alteraron la paz de todo un pueblo que no durmió, consternado por la pérdida de aquel proyector de magia y su viejo cine - recordemos que este dio también sentido de pertenencia y represento para algunas generaciones la única forma de conocer el mundo, saber que había más allá una tierra como la que le contaron sus padres y abuelos -. "El Cine-Teatro Belgrano", nacería existiendo ya en Pico los cines "Centenario" y "Armonía". Pero el inquieto Domingo Mauricio Filippini distribuía las películas del sello Paramount en la provincia de Buenos Aires y el territorio nacional de La Pampa y su debilidad era traer a su pueblo siempre las películas más nuevas y costosas, a un punto que se llegaron a estrenar películas en Pico que aun no se habían presentado en Bs As. Una noche de verano en el año 1928, durante la cena, con el apoyo de su familia pensó en la creación de un cine al aire libre, - el era vendedor de proyectores y esto facilitaba las cosas -. Esa misma noche resolvió ir a ver él solar de la esquina de las calles 13 y 20 (que fuera estación de servicios, y después edificio de la empresa Agua y Energía), y comenzaría la magia. Al día siguiente iría a ver al dueño del terreno, el Dr. Anselmo Palau, quien se entusiasmo con la idea, y se lo alquilo a un precio muy bajo. Entonces Filippini fue al Vivero Pampeano (Williamsom), y consiguió pinos y otras plantas en macetas para la decoración. Con la colaboración del carpintero Fernández (de la calle 11 n° 937 entre 18 y 20), hizo una construcción de madera y chapa (que colocaron en el centro del terreno y serviría para los proyectores y boletaría. Este complejo tenía el aspecto de un parque y lo denomino Belgrano Cine Park. Compro sillas plegables, colocándolas en hileras de 8, que se retiraban todas las noches después de la función, guardándolas en un galponcito improvisado. Fue un verano esplendido, muy caluroso y prolongado, apropiado para estos espectáculos. Las funciones eran diarias. Los Lunes era un día flojo, se agregaban películas de cow-boys y aventuras, los chicos tenían entrada gratuita. Un día debieron suspender la función por tormenta y lluvia cuando proyectaban la película "Resurrección" (1927), film basado en una novela del escritor ruso León Tolstoi. Al público que tuvo que retirarse, se le dio una tarjeta para otro día, pero el mal tiempo continuo. Entonces por sugerencia del Sr. Carmelo Prianti que era propietario de un local en la calle 20 N° 667 (hoy conocida juguetería) Filippini decidiría instalarse allí en forma provisoria, así el publico podría ver la película que frustrara la tormenta, ( ... ). Así nacería el Cine Teatro Belgrano. El Belgrano como se lo conoció, fue para las familias piquénses, un paseo (según el recuerdo de la historiadora piquense Rosita La Gioiosa, en un diario local de hace tiempo). Cuando fue teatro actuaron: Ignacio Corsíni, Agustín Magaldi, Héctor Palacios y la cantante española Satanela entre otros. Allí se podían ver a las familias con su mejor ropaje, hacer sociedad antes y después de la proyección y por la tarde a los niños dejándose llevar por una pantalla, mucho antes de que se imaginaran que podían existir los televisores. Y es ahí cuando vuelvo a la película y los imagino en primera fila, agitando las piernitas con las medias tres cuartos y los pantalones cortitos. ¿Quien alguna vez no guiono sus propias películas fantaseadas antes de dormir, convirtiéndolas en un sueño, y una trama que terminaba cuando salía el Sol? El día fatal, fue el 22 de agosto de 1937 - o sea hace exactamente 80 años -, cuando se proyectaba la película "Los tres Mosqueteros", en el intervalo, hubo un cortocircuito, y por el material de la película (nitrato), mas toda la mampostería de madera, se provoco el incendio total del cine. La escena era dantesca, el público que estaba en la platea alta se tiraba por la escalera tratando de encontrar la puerta de salida - las llamas y el humo hicieron la evacuación atropellada para dejar sala -. Algunos espectadores más tranquilos entre ellos el Dr. Anselmo Palau, pedían orden, pero no lo oían. En la boletería se hallaba el Sr. Filippini y el Sr. Serafín Mur. No se lamentaron victimas, aunque el operador de 20 años Eleuterio Casado, que había intentado sacar la cinta, había recibido quemaduras en el rostro y en las manos. Estaban en ese momento con ellos jóvenes Soto y Enríquez Casado fue llevado al Hospital "Gdor. Centeno" con urgencia - el hospital en esa época estaba en la calle 10 esq. 1, - hoy Penitenciaria Federal -. En la película el operador se quema el rostro, lo que le provoca una ceguera permanente, pero otra forma de "ver" su alrededor; en un momento dice: "Ora che sono fuori vista, mi guardo meglio" - "Ahora que he perdido la vista, veo mejor". En todo momento estuvo presente el comisario Sr. Emilio Icassati y personal policial, el Juez Letrado Dr. Romero Ibarra, y una numerosa cantidad de voluntarios que se daban a la tarea de sofocar el incendio y evitar su propagación a los sectores vecinos (Farmacia Suárez, Bco Español y hacia la calle 13 el Conservatorio Sta Cecilia de Juan Riofrancos, la casa del Dr. Félix Maggiorotti y el Diario La Reforma). El gerente de la usina eléctrica el Sr. Schuttemberg y de la West Indian Oil Company se hicieron presentes con personal y extintores, además cortaron el suministro de luz para evitar otros cortocircuitos. Otras casas que estuvieron en riesgo fueron la de Palau y Porfumo (donde estuvo el Barato Argentino) y desde el patio de la Casa "A lo de Pepe" (hoy librería y juguetería en la calle 15 N° 959), con el camión aguatero de la municipalidad, con mangueras prestadas por la Casa Ford, de Juan B. Bastard (donde luego fuera la Tienda Santa María) y baldes prestados por el Almacén "Ingles" y el Almacén "Los Vascos", lanzaron agua en los bordes de los edificios aledaños, y hasta se quitaron chapas del techo del cine para evitar su propagación. A las 2:30 de la mañana, el incendio se fue sofocado. El pueblo se había movilizado. Entre Las familias que estaban ese momento participando de la proyección estaban las de: Bogiani, Oleaga, Iluminatti; Luis Santesteban, Riofrancos, Mazzalors, Moll, Rodríguez, Hernández, Fosbery, Fernández, Bó, Guz, De Blasi, Domina, entre otras. Filippini estaba muy abatido; todos los piquénses 10 estaban. Fue ahí cuando "llego ese momento en el que hablar y estar callado era una misma cosa" (Se recomienda www.generalpicohistoria.com.ar "Amigos del Arte"). Como en la película, el cine en Pico continuo en otras salas, y los Filippini - Domingo Mauricio y su hijo Domingo Mario - grabaron documentales y publicidades que se atesoran hasta hoy y desde 2008 en el Archivo Histórico Provincial- Sta. Rosa -. Sus equipos pueden apreciarse en el Museo Regional Maraco. Equipos con los que fotografiaron a Pico y a los piquenses y hoy su casa de donde por muchos años funciono el estudio de fotografía "Venus" es parte de la Sociedad Italiana de Socorros Mutuos "XX de Septiembre", donde se pueden ver en vidriera "retazos" de aquellas películas como lo hizo "Toto" en la película italiana. En el recuerdo de los antiguos vecinos piquenses que lograron recordar este momento, en la imaginación de los nuevos que lo asocian con la película y en los sueños de un director, pueden verse las llamas y la luz del proyector, por donde emanaba la magia del viejo cine. Y simplemente 10 traemos al presente porque "General Pico tiene memoria". * Domingo Mauricio Filippini (1886-1973), se radico en G. Pico en 1912. Su obra abarco desde una escuela de fotografía, hasta cortometrajes, aportando en 1915 fotografías para el libro de Brudaglio. Cristian D. RODRIGUEZ DNI: 25.300.563 Junta de Historia Regional "General Pico" Agradecimientos / Fuentes: Recuerdo de Rosa Elba La Gioiosa en diario La Reforma y Película "Cinema Paradiso" de Giussepe Tornatore.

