Barrio: / Tema: Personajes
Ubicación Histórica, Año:1930

PATRIMONIO VIVIENTE; FRANCISCA EMIL
TESTIMONIO DE FRANCISCA EMILIA ILARDO de DORONI Nuestra persona entrevistada se llama Francisca Emilia Ilardo Vda. de Doroni, “Beba” como prefiere que la llamen . La entrevista transcurre en la casa de la señora, en calle 20 y 101. Nos recibe sonriente con sus 85 años cediéndonos la palabra para que le hiciéramos las preguntas que quisiéramos, comentamos que estábamos allí para que nos pudiera brindar información y comentarnos sobre el pueblo, enseguida comenzó diciendo- “Soy nacida y criada acá en Pico, nací un 10 de noviembre de 1930”- Y continuó: —“yo me eduqué en el Colegio Santa Inés, en aquellos años era colegio de monjas, ahora es mixto; venía a la escuela desde la calle 115 y la avenida San Martín, donde actualmente es la casa del Doctor…; era la casa de mis abuelos y yo iba al colegio de hermanas a las ocho de la mañana, era doble jornada, a las once y media salíamos y a la una y media entrabamos. Siempre fui ahí, había pupilas en esos años, jugábamos en el patio, después me invitaban a la merienda y de ahí a las cinco de la tarde, cinco y algo me volvía a la quinta de mis abuelos. Esa fue mi niñez, fui de 1936 hasta el ´42, hice de primero a sexto grado en el colegio Santa Inés, porque antes era inferior y superior, después iba segundo, no había jardín. La parte de arriba del edificio del Colegio de Hermanas, lo inauguramos nosotros en la época (se le nota en su rostro una mirada de orgullo y una mirada profunda que refleja mucho afecto por su Colegio). Continúa contándonos: “en la esquina de la parte de arriba era el lugar de manualidades , nos enseñaron bordado en el Colegio de Hermanas y la parte de abajo todo lo que ven actualmente… son todas aulas, en ese tiempo eran las habitaciones para dormir las pupilas y estaba el patio abierto, ahora está todo cerrado. Esta todo distinto, imagínate los años que hace”, luego prosigue contándonos con orgullo y puede decirse con mucha emoción que ella ya pasó las bodas de plata y de oro del Colegio Santa Inés, como ex alumna. Además con una sonrisa en su rostro nos comenta: —“tengo la alegría de que han ido mis nietos y ahora una de mis nietas, es profesora de Inglés en el Santa Inés, así que imagínate la alegría… nada más que yo figuro con el apellido de soltera y ellos son Doroni , asi que los nietos Doroni han ido alli … Y tengo como ansias , de que mi bisnieta, que ahora tiene dos años, si va a empezar el jardincito de tres que puedan mandarla ahí, que siga”—… A continuación agrega: “ ya te digo venía del Colegio Santa Inés, era todo calle de tierra. Yo ví en aquellos años cuando hicieron la Avenida San Martín, que pusieron toda la arboleda, después cuando la arrancaron con mucho dolor porque la cuidábamos nosotros porque era una belleza. Lo más cerca que teníamos era el Club Independiente, ahí empezaba el pueblo porque todo era sección quinta esto. Acá a tres cuadras había una feria de animales, una vez por mes hacían remates, a tres cuadras de acá en la 107 donde está la Farmacia Villa Margarita hasta ahí llegaba la Feria de Bravo y Castro. Era todo quinta esto, después se fue poblando, pero te estoy hablando de hace muchos años”. Luego intervenimos para preguntar: ¿usted vivía en la quinta con sus abuelos? contestó enseguida: “con mis abuelos, mientras iba a la escuela. Mis padres trabajaban de tamberos en un campo y en las vacaciones me iba al campo y venía después para ir a la escuela, aquÍ estaban mis abuelos y unas tías que eran ya señoritas mayores solteras … y así venía caminando ida y vuelta y gracias a Dios todo muy lindo. Nos juntábamos todos, salíamos todos chicos de las quintas, salíamos dos de un lado, dos del otro, cuando llegábamos a Independiente nos juntábamos como en esta zona y nos íbamos todos caminando juntos hasta la esquina de la Avenida San Martín y la 9, ahí que esta la Clínica Regional, unos doblaban a la derecha se iban a la “Escuela 57”, otros doblaban a la izquierda se iban a la Escuela de varones que estaba en la 24, donde está ahora el edificio Médano y nosotros íbamos cuatro al Colegio Santa Inés. Incluso ahí enfrente había una chica que iba al colegio y se quedaba al pasar, después de años cuando me casé , me instalé acá, vengo y la tengo de vecina, ahora está a dos cuadras, mi compañera de la escuela” ,comenta con una sonrisa en su rostro. Luego continúa: “y las otras seguíamos hasta donde era la feria, que los padres cuidaban ahí, ¡asi que fijate vos si conozco Pico…!”, (relata moviendo la cabeza de manera pensativa) y nos comenta:” yo vi hacer la excavación, de la Clínica Regional, del kiosco de la esquina y de la comisaría y ví hacer el mástil, que se inauguró en el año ´40 cuando vinieron los granaderos a Pico , nosotros desfilamos con una helada blanca; en el Colegio Santa Inés teníamos un uniforme de gala asi que así fuimos pero en ese tiempo eran heladas, heladas”, y muy segura prosigue: “ no, no, ahora ya es distinto y no hay desfiles como era antes, antes se formaba y era hermoso, porque para la gente era una fiesta patria y todos iban al acto. Luego cambia de conversación para contar: Las callecitas de la Avenida las tengo bien caminadas (relata con una sonrisa en su rostro), desde el tiempo que eran de tierra”. Continuamos la conversación con la señora que ella prácticamente vio todas las transformaciones de Pico desde que nació hasta ahora, a lo que rápidamente retoma “y después vi cuando sacaron los eucaliptos, esto ahora es la Avenida San Martín antes era Boulevard Alsina, ví hacer el asfalto, ví remodelarlo y todo eso”. Seguidamente nos cuenta “Esta es mi casa, la hizo mi marido Atilio Juan Doroni, y cuando nos casamos la estrenamos. Parecía que estábamos alejadísimos del centro. Porque Pico cuando se fundó salía de la calle 1 para allá , después se fue extendiendo por eso es norte para acá. Nosotros estábamos… (piensa y continúa), había una casita viejita ahí en la esquina; hicimos la casa y después eran terrenos baldíos”.La señora Francisca retoma, “era todo zona de quintas, ¡pero vos no sabes lo lejos que parecía del centro en aquel tiempo!, y estamos a ocho cuadras ahora, muchísimo se extendió Pico. Pero te digo yo estoy viviendo acá de diciembre de 1953, ya hizo sesenta y dos años en diciembre. Yo vivía en el campo, mi marido me trajo de allá,— y nos contó: —“mi marido era empleado ferroviario, era jefe de control de trenes en el Ferrocarril Sarmiento”,— a lo que acotamos que entonces él también forma parte de la historia de Pico, y preguntando si él era nacido acá? Nos respondió — Era de Embajador Martini. “él de catorce años cuando estaba terminando 6º grado, entonces cuando salía a las tardes, que ellos también vivían en una quinta, se iba todos los días a la estación, que el jefe y la familia se habían hecho amigos de mi suegro y mis cuñadas que iban a la escuela junto con un hijo/a del jefe de la estación… y entonces como él iba todas las tardes, le daba la posibilidad de aprender telégrafo (hace la mímica con sus manos sobre la mesa simulando escribir), porque no había nada de nada, antes viste que era la máquina de escribir pero el que no podía pagando, para que aprendiera….así quedaba“. Retornando al tema de su marido dice— “ bueno ya te digo, él aprendió telégrafista y cuando terminó ahí en Embajador con 14 años, 6º grado, no sé por medio de quién o de que, empezó ahí mismo en el pueblo, lo que en aquellos años llamaban mensajero. Por que la correspondencia iba todo por ferrocarril y él la repartía, después de un tiempo de estar ahí lo trasladaron a otro pueblo , asi con la canastita que le daban en el ferrocarril llevaba y traía la ropa. Antes, no muchos chicos podían estudiar, el tuvo la suerte que trabajó ahí. Bueno, yo sé que muy joven , no sé si con 17 años creo, lo mandaron como a hacer un relevo a General Alvear, Mendoza, en la temporada de verano y bueno tuvo la suerte que de ahí lo mandaron a hacer suplencias por un mes, dos meses y fue dando vueltas y quedó cuando tenía 18 años y estaba haciendo una suplencia creo que en Luan Toro un pueblo al que iba el tren”. Y … en aquellos años los dueños de los ferrocarriles eran los ingleses. Bueno y fue un jefe a buscarlo para traerlo a trabajar a Pico. Lo que sabía era lo que había aprendido…y que le gustaba mucho. Estaba siempre (cuando no trabajaba )todo el día practicando (hace movimientos de sus manos sobre la mesa para dar cuenta de un manera de escribir). Entonces lo trajeron acá, lo pusieron a prueba ahí y lo hicieron entrar en el ferrocarril, ya con 18 años. (El pobre falleció con 58 años y tenía cumplidos 40 años de trabajo y como no tenia edad, no se pudo jubilar. Se enfermó y en tres meses falleció) retoma la explicación anterior: Y bueno ya quedó en Pico, de un sector al otro, lo pasaron de la estación que era mensajero a todos los puestos que hay que recorrer hasta que llegó a jefe de la sección tránsito acá en Pico. … y después como tenía ya muchos años de servicio, y acá no había más ascenso, lo llamaron de Buenos Aires. Bueno en el año ´81 nos fuimos allá, se enfermó y en el ´86 falleció .Pero se hizo la carrera como quien dice solo, por gustarle, no por estudiar ni nada (su tono de voz cambia demostrando un gran orgullo por su marido)”. Además nos comparte —una lástima porque nosotros que somos gente ferroviaria nos duele todo esto parado. Acotando algo que se le había pasado.. “ a los 18 años, se había inaugurado el cuartel acá en Pico, el regimiento a caballería. Él era clase ´27, cuando le tocó el servicio militar; de los primeros acá en el cuartel”, alguién interviene “acá cerquita” y ella muy segura responde “no, no; ahora parece cerca porque esta todo edificado pero antes era allá al medio del campo, lejísimo, ahora porque han hecho todo barrios. Después ayudaba siempre a los padres porque viste como era antes, trabajaban con un sacrificio bárbaro, era como quien dice para sobrevivir, les compró una quintita y ahí lo conocí, vecino de mis abuelos. Como yo venía siempre ahí y él tenía dos hermanas, muy amigas de mis tías ,Mis suegros” tanos” igual que mis abuelos se llevaban muy bien. Se hizo una amistad grande de familia. Y bueno nosotros nos empezamos a ver, y bueno no se cuantos años pasaron hasta que nos pusimos de novio. Porque yo tenía un primo de mi edad que vivía también con mis abuelos y se hicieron muy amigos ellos; pero salían entre muchachos. No eran como ahora las salidas, era muy distinto. Mis tías salían con mi cuñada y yo en aquellos años no tenía oportunidades para salir. Me dejaban venir, una vez por mes, cada dos meses; era lo que había. En eso nos pusimos de novio pero ya había pasado mucho tiempo. Yo lo conocí a él, con un grupo de amigos, lo conocí del brazo de su novia . Y bueno las vueltas de la vida, que no esperabamos nada de nada , se dio muy en serio y muy en firme, porque a él le costó también mucho convencerme (y lo cuenta con un sonrisa picarona que se le dibujó en su rostro cuando habla de su noviazgo). Te imaginas que tenia veinte años, no salía nunca, la vez que salía me quería venir a divertir. Así se dieron las cosas. Ya te digo un noviazgo muy lindo y un matrimonio excelente, muy feliz; mejor creo que no se podía pedir. Con dos hijos que tengo, Néstor y Jorge. Luego preguntamos: “¿Cuántos años tenía usted cuando se casó?”, ella nos respondió “23 cumplidos. 3 años y medio anduvimos de novio. Porque él se quería casar rápido, y yo como en mi casa éramos todos trabajadores, que uno no tenía un techo… Lo único que le pedía, no me importaba donde, ni que calidad ni nada, le pedía aunque sea una pieza y una cocina, pero nuestra, que nadie nos mueva. Y bueno se dio, esperamos un poco. Salieron en aquellos años los primeros créditos del Banco Hipotecario y él no tuvo ningún problema en solicitar con el trabajo que tenía”. Preguntamos luego ¿ cuanta diferencia de edad, tenía con él? -tres años, él era clase 27 y yo 30, prosigue” fue un noviazgo muy bien llevado , gracias a Dios y que nos acompañamos perfectamente porque los dos estábamos acostumbrados a trabajar, veníamos de familias de trabajo, laburadores como eran antes los abuelos. Y así se dio la vida. Ya hizo 30 años en que falleció mi marido. . Asi que esa es la historia de mi vida”, comenta la señora Beba con un suspiro cargado de emociones y de buenos recuerdos. Continuando con la conversación preguntamos -¿y a bailar y eso como usted comenta donde salían?, y sin casi dejarnos terminar de formular la pregunta comienza -y antes como ser estaba, en aquellos años el Club Pico Football en un salón donde ahora es la Galería del centro, en la calle 15 o la 17, ahí íbamos a bailar. Y sino el Club Independiente que en aquellos años no tenía salón propio, tenía un salón grande que es donde actualmente ahora está la mueblería Carrión, ahí frente a Diario La Reforma . Todos en la época nuestra íbamos ahí a bailar, y después había también en Ferro pero no era el Ferro de ahora, tenía un salón chico que después con los años fueron cambiando . En mi casa durante el verano, no se podía salir porque había mucho trabajo; que cosecha, que corte de pasto, había gente trabajando, había que cocinar para 20 personas; ahí en todo había que andar… , lo que es cuidar la aves, cuidar las ovejas, los horarios para la gente es trabajar, a las 6 de la mañana arriba, las 7 y media tener la mesa preparada para la gente para tomar el desayuno, después se iban a trabajar, a las 11 y media de la mañana poner la bandera arriba del molino para que vengan a comer y ya tener los platos puestos; tener a las 3 de la tarde el agua caliente para la gente tomar mate y salir de vuelta a trabajar, y bueno esa era la rutina de trabajo-. Relataba la señora pero sin embargo sostiene -por eso a mí el trabajo no me asusta .Luego nos señala hacia otra sala de la casa “ahí tengo la maquina, ¿vez?, todavía abierta ahí. Toda la vida cosí para afuera, ahora he dejado un poco, la tengo ahí porque me gusta y me pongo por ahí a la noche. Antes cosía, por eso digo que nos complementábamos muy bien con mi marido porque yo lo ayude mucho como el también , Yo trabajaba acá adentro, afuera no salí nunca a trabajar, cosía y él se ocupaba del patio, del jardín, de todas esas cosas, entonces me ayudaba en todo eso, cuando él no tenía que madrugar, que no trabajaba yo me quedaba hasta las dos o tres de la mañana cociendo y él se quedaba ahí o leyendo o me cebaba mate o café. Los viernes a la noche toda la ropa lista para entregar las costuras el sábado, todas planchadas, colgadas. Así sean las 2, las 3, la hora que sea a las 6 y media arriba. Por eso digo yo que son momentos de la vida que uno lo puede hacer y cuando vos estas bien, joven y te sentís bien y acompañado no lo sufris para nada, no hay ningún sacrificio. A continuación nos surgió una duda, referida a que si el local de “Chatarra” de su hijo tenía algo que ver con sus actividades o trabajos de costurera , nos respondió que no, que el salón que está cerrado es de ella y que tuvo veintidós años el negocio”----“. Y nos anuncia “cosía acá y tenía el negocio ahí, pero nada que ver, esta es mi casa; no, aquello es de ellos, mi casa es esta. No sé cuantos años hace que tiene la fabrica, de ropa “Chatarra” la tiene en otro lugar. Luego comenzamos a mencionarle que de hecho teníamos indumentaria de la fábrica, donde nos surgió remontarnos a nuestro paso por la escuela y recordar los guardapolvos blancos que nos acompañaron durante nuestro paso por ella, y que eran los típicos de la marca “CHATARRA”. Ella nos preguntó luego de haberle contado, si en nuestros pueblos había vendedores de la marca y sostuvimos que ambos por ser pueblos cercanos a Pico veníamos a comprar acá. Ella nos dice “si porque él en cada localidad tiene un cliente, como yo les ayudo ahí, sé los pueblos que tiene y la cantidad; le atiendo el teléfono cuando el viaja y conozco a los clientes. No sé si les puedo contar algo más, ustedes dirán; por lo que procedimos a preguntarle de algún negocio o algún local que se acuerde y que hasta hoy funcione y enseguida reconoce: “no, que funcione no. Te digo los negocios que en aquella época había que eran unos negocios más conocidos y mas grandes era donde está ahí en la esquina de la 20 y la 17 donde está la pizzería “la redondita”, que eso ahí fue siempre “Casa Galli”, que fue un negocio importante. En la esquina de la 15 y la 20 donde está la zapatería, que al frente hay un kiosco de revistas, bueno toda esa esquina donde hay negocio y da la vuelta, ahí era la “Casa Molinari”, ahí me compre casi toda la ropa. Y donde esta Olar ahora, la confitería en aquellos años era la nombrada tienda de mas coquetería , venta de calzado “Grimoldi”, era la “Casa Hylda” ,telas de primera, bueno ahí me compré yo las telas para el vestido de novia”. Esperamos a que terminara con lo que nos estaba contando ya que hablaba de su vestido y como nos dijo con anterioridad que le gustaba coser, si se lo había hecho ella y nos dijo “al vestido de novia no porque decían las abuelas que tenían más historias, que no se podía hacer, pero ahora después de tantos años eso cambió”. Si yo me quería hacer de ese color, si pero que tenés que hacerte ese y hacete así, así lo podes usar mas…bueno. Entonces no terminaba uno haciendo lo que quería sino lo que le decían, pero bueno te quiero decir que es muy distinto. Luego retoma, se acuerda y dice: “después donde está el Súper de León, la 20 y la 13, de acá para comprar una aguja, un hilo había que ir ahí a buscarlo. Y entonces yo después de muchos años de coser y que tuve la suerte que con mi marido viajamos muchísimo porque a él le gustaba viajar empecé a traer cosas y puse negocio, entonces todas las modistas, que en aquellos años era todo hecho por modistas, me compraban. Entonces me hice el negocio al mismo tiempo que yo cosía, y bueno tuve el negocio 22 años. Yo tenía el cochecito de los chicos y la maquina ahí, mientras atendía cuidaba las ollas que no se me quemara la comida y todo a la vez”. A continuación preguntamos ¿y había algún lugar donde pudieran comprar, por ejemplo la fruta, la verdura, o alguna carnicería?, y la señora Beba ininterrumpidamente cuenta “carnicería había una acá a 2 o 3 tres cuadras. Pero el que era carnicero era carnicero, no como ahora que en una despensa tenés fruta o en el kiosco te venden una gaseosa, te venden todo, había negocios en el centro, grandes; “Almacén Ingles”, “Almacén los Vascos”, la Cooperativa, y era almacén, solo almacén; verdulería era solo verdulería, pero no como ahora que hay grandes verdulerías. Venia una vez por semana la fruta, cuando venia la tenías que aprovechar y comprar. Pero se acostumbraba en aquellos años obtener la verdura en la casa. Yo cuando recién me case tenía mi gallinerito, me cuidaba mis pollos y mi marido hacia huerta; mis suegros vivían, como te digo en una quinta y ellos se ocupaban de eso de la verdura; y la gente acostumbraba ir a las quintas, no había las verdulerías de ahora. No era como ahora que en una despensa venden pan, acá había que ir a la panadería o bien acá a 2 cuadras que está la Panadería “Calzada” o sino la que cerró ahora hace poquito a 5 o 4 cuadras que era la panadería antigua de Pico, la “Perez”. que no era como ahora que en un kiosco hay de todo, antes no, y si precisaba algo tenia que ir directo como ser a una tienda que te quedaba a unas cuantas cuadra, y si me olvidaba algo tenía que volver. Y ahora parece cerca, 5 o 6 cuadras pero antes parecía mucho. Ahí no más donde está la escuela El Salvador venían todos los circos, ahí ponían las carpas los circos y yo llevaba los chicos míos. Y la gente del circo me venía a comprar a mi cuando tenía el negocio, todo lo que tenía; ¡ fijate vos como cambio! Está bien son muchos años, pero te quiero decir, era mucho baldío, ahora está todo completo. Ahora lo que siempre estuvo, no lindo como está ahora, pero toda la vida desde que yo tengo uso de razón, el Club Independiente, ahí en la esquina. Siempre. Nada más que se fue acomodando, refaccionando. Veníamos nosotros con mi abuelo en el verano, se bailaba al aire libre, a acompañar a mis tías. A las doce de la noche veníamos con mi abuelo y mi abuela y las esperábamos ahí en la esquina que salgan del baile. Por eso te digo que es mucha la historia de lo que cambio”. Continuamos por preguntarle a la señora acerca de cómo se calefaccionaban, acerca del gas. Ella rápidamente y muy segura nos confiesa “no, no; yo cuando me casé tenia cocina a leña”. Y también de cómo se alumbraban, por lo que ella nos contó: “había luz, ya en ese tiempo llegaba hasta acá la luz. Que era la antigua usina vieja, que no estaba CORPICO ahí donde está. La usina vieja que había antes, la usina eléctrica es donde está ahora los tribunales, la calle 22 y la 9, toda esa esquina era la usina eléctrica, un edificio grandísimo; toda la noche marchaba (to to to to, haciendo una simulación del ruido que esta emitía). Después de muchísimos años hicieron todo. En ese mismo momento le consultamos si en las calles también había luz, y nos respondió: “si, si, si ,la pedía el que la podía tener, no todos tenían; y no porque pasaba al frente de tu casa vos tenías. Estaban las lámparas, estaba el farol petrobràs, garrafa a gas, viste. Y luego indagamos acerca de cómo hacia para juntar la leña, ya que con anterioridad nos había explicado que tenia cocina a leña, y nos manifiesta “bueno…como mi marido era ferroviario, venían los vagones… entre todos que tenían cocina a leña, ponele entre 10 compañeros pedían ahí donde hachaban; cuando venían los vagones de leña pedían uno para que descargaran acá y pagaban entre todos lo que salía. En inverno de noche nos levantábamos y no dejábamos apagar la cocina, entonces nos calentaba todo. Uno de mis hijos, nació en agosto, un frio bárbaro ,de esas heladas fuertes, asi que toda la noche echando leña,no se apagaba entonces, tenías toda la noche la casa calentita. Pero no había otra cosa. Después de muchos años salió la cocina a querosén viste, la de gas salió mucho después. Por eso te digo nosotros cuando nos fuimos de Pico a vivir a Buenos Aires, año ‘81, el asfalto pasaba por la esquina de la 1, pero acá era todo calle de tierra, no había tampoco; cloacas, no había agua corriente, nada, solo bombeador; yo lo tengo todavía funcionando riego las plantas y para regar el patio. Después de muchos años empezaron a hacer los cordones cunetas , era todo calle de tierra, ahora están las máquinas que las arreglan y las cuidan, aparte era una época de mucho viento, mucha sequia”. Una de las estudiantes le pregunta del Colegio Santa Inés, si era el más antiguo de acá de Pico, la señora nos dice: “y yo no sé si será de los primeros que habrá, sé que la Esc. “57” ya cumplió los cien años, que le decían de varones, la escuela 64 que era donde está ahora el edificio Médano, esa también creo que es de los mas antiguos . Exactamente los años no sé, yo me acuerdo del Colegio Santa Inés que era monjas en aquellos años y había pupilas y los talleres particulares. Luego recuerda otro de los lugares del pueblo y pasa a anunciarnos un dato no menor “estaba… la telefónica en aquellos años no era como el edificio de ahí de la esquina de la 13 y la avenida, era una casa común , después se hizo la telefónica. Bueno… el gerente de ahí de Telefónica Argentina era mi padrino de bautismo. Vivian ahí a mitad de la cuadra y yo viste…muchas veces me invitaban para no irme a la quinta a comer y volver comía ahí con ellos, Y la salida como ser teníamos clases los sábados nosotros antes también. Y Nosotros salíamos los del Colegio Santa Inés a las 4 y media y las otras escuelas salían a las 5, entonces toda la barrita de compañero de escuela nos juntábamos media hora en la plaza, que es la plaza actual ahí. Charlábamos , estábamos ahí , después cada uno ya se iba y no nos encontrábamos más después hasta el lunes, esa era la salida que había en esos años. Y la Clínica ya te digo la vi hacer ahí, antes era una casona vieja. Estaba allá en la 19 entre la 24 y la 26, era una casona antigua que ahí era donde funcionaba la Clínica, hasta que hicieron esta; que la han ido arreglando. Y mis hijos nacieron en ésta. En la anterior me acuerdo en el año 36 nació mi hermano”. Al momento de contarnos que tenía más hermanos una estudiante expresa: ¡ah tiene más hermanos!, y ella nos dice “si si, yo soy la mayor, tengo un varón que me sigue, que el otro día cumplió 80 y una hermana mas chica que tiene 68 años; Y mi papá falleció con 100 años, 2 meses y 22 días, y mi mamá con 96; si no hace tantos años tampoco que fallecieron los papis, 10 años, 12 viste, eran grandes. (Se produce un suspenso y ella hace un ruido golpeando sus uñas sobre la mesa). Ellos se casaron un 29 de junio de 1929 ,Se produce un suspenso, ella queda pensativa unos segundos y retoma diciendo “y aún tengo algunas de las compañeras, algunas ya no nos acompañan más pero algunas todavía estamos de las que íbamos al colegio”, preguntamos si se seguían viendo o se llamaban, ella responde muy contenta “si, si, tenemos buena conversación. Nos deja un poco chatas cada vez que pasa algo de alguna porque bueno somos todas grandes, toda una vida porque aparte tenemos los hijos casi todos más o menos de la misma edad, o a otras lamentablemente se le han ido los hijos y con un dolor terrible que cuesta superarlo… y bueno es la vida. Yo digo que es una palabra cortita pero jodida eh, cuatro letras son”. Pregunta si tenemos alguna otra inquietud, “si les puedo contestar algo de lo que está a mi alcance, no sé si con lo que les he dicho les sirve para algo”, enunciamos: “claro que si, toda una historia rica y amplia, hay tanta información de Pico, es muy difícil saber de todos”, sostiene una de las estudiantes y se la puede notar a nuestra entrevistada sorprendida por lo que le dice ella y a su vez contenta. “Además nosotras tenemos una realidad de vida muy distinta a la suya, está bien que más allá de que esto es para un trabajo, es algo que además nos deja mucha enseñanza, nos deja muchas cosas; asi que no sé si usted quiere decirnos algo más como para cerrar, algún consejo o alguna idea que quiera compartir con nosotras…” le plantea otra integrante del grupo. Por lo que ella contenta con el espacio que le brindamos nos menciona: “consejos querida, yo soy una abuela mayor, ustedes son muy muy jovencitas, son pequeñitas, son todavía muy tiernitas; lo único que yo, de corazón te podría decir es que sigan por un camino derecho en la vida con la frente alta, no miren por el costado que el que tiene más que el que tiene menos porque no es más que ustedes. Somos en la vida todos seres humanos, de carne y hueso; nacimos y morimos todos de la misma manera, unos con más sufrimiento otros con menos, pero la vida es la vida y no queda otra cosa. Lo único, yo siempre digo, lo mejor y lo más valioso es ser derecho y ser conformista con lo que uno tiene, no la ambición ni la avaricia porque eso no se dan cuenta muchos y eso es una enfermedad grandísima; la avaricia, el robar, el querer ser más que el otro que se siente porque tiene ponele mas fortuna, eso es la suerte de la vida; a lo mejor a uno le dan un montón de riquezas y no la puede aprovechar de nada, hay otro que tiene lo justo y lo necesario pero vive feliz. Es conformase con lo que tiene y saber arreglarse con lo que tenés. Porque yo digo que hoy… bueno a lo mejor que uno es grande y ha visto muchas cosas y sigue viendo…decir porque los chicos están un tiempo y no se llevan de acuerdo, pero es cuestión de una falta de comprensión, de compañerismo, de que trabajan los dos y no les alcanza nada, pero tampoco se hace nada por querer ese poco que hay saberlo llevar; porque cuando tenés una casa, una familia ya tenés que pensar no solo en vos, sino te quedas sola y se acabó. Mi forma de pensar … Yo estaba acostumbrada en mi casa a trabajar, yo vine y mi marido no quería que trabaje, te digo las sagradas palabras que me las voy a acordar hasta la final, cuando nos casamos me dijo vos vieja no vas a tener chicos por 2 o 3 años, porque desde que te conozco te vÍ trabajando, tenés que descansar primero; ¿a vos te parece?, a esas palabras no me las puedo olvidar jamás en la vida, por eso te digo que fue un compañero… se dio la vida así ,me decía yo te conocí trabajando y toda la vida laburando; y ahí había que coser, había que planchar, había que lavar, antes se almidonaba la ropa”. Entonces una de las personas del grupo le pregunta en que iba a verla su marido y ellas nos cuenta: “en bicicleta, caminos de tierra de la gran siete, viento tierra, lluvia, pero el domingo no faltaba. Por eso te digo yo una agradecida de la vida, me mandó un hombre sin palabras, un compañero de aquellos, un padre que él por sus hijos se desvivió. Por eso te digo yo que a veces no entiendo la poca tolerancia actual. Otra de las participantes del grupo le pregunta acerca de cuantos nietos tiene y ella con una sonrisa en su rostro nos dijo “5 nietos, el mayor dentro de un mes va a cumplir 35 años, y dentro de unos dias va a ser papá. Tengo una bisnieta y otra que nacerá . Cuando puedo también le hago algunas cositas, con el crochet, con las dos agujas; yo soy profesora de corte y confección y manualidades; yo tenía alumnas, chicas del campo que no tenían otra posibilidad venían y yo les enseñaba acá a coser. Todo eso lo aprendí en el Colegio de Hermanas y después aparte fuí particular para el diploma porque el Colegio de Hermanas te dan el certificado de terminación de curso, después fui un tiempo y me dieron el diploma de corte y confección, rendí en Bueno Aires y cosí toda la vida y tenía alumnas pero cuando me casé mi marido no quiso ni que cosa más, ni que tenga alumnas, vos tenés que descansar. Empecé a coser yo porque tan acostumbrada… hice vestidos de novia, de quince, de comunión; mi marido se enloquecía con mis hijos, se paraban ahí mientras yo vestía a las novias, ahí en la pieza en la puerta viendo porque para ellos era… que yo las acompañaba a la Iglesia, el padre iba con los nenes a verme que yo acompañaba las novias... por eso te digo que fue muy buen compañero…bueno, me lo sacó joven de al lado mío, que va a ser… (Se le nota un tanto emocionada y luego realiza un suspiro para retomar diciendo) esas son las cosas de la vida. “bueno ya les digo soy nacida y criada acá en Pico, sé lo que ha sido Pico, lo que es y lo veo y a veces hay cosas que me duelen, pero bueno no puedo mejorarlas ni corregirlas. Este...muchas veces me preguntan y digo mira no puedo opinar mucho porque uno se ha criado de otra forma y todo es lamentable pero no es para uno para mejorar; y hay gente que están para mejorarlas o es que no pueden o no le encuentran la vuelta o no tienen la capacidad o bueno, no se cual es la palabra porque no puedo creer de que no se pueda, no te digo un 100% pero que podían hacer muchas cosas más, no sé si es falta de capacidad, falta de decisión o los tienen muy sometidos porque habrá alguien a lo mejor que los tiene demasiado comprometidos y no los dejan actuar, bueno no se cual es; pero es una pena porque si ahora se hizo un pueblo grande. Porque que a mí no me vengan a decir que yo nací me crié acá esto es una ciudad, esto es un pueblo grande y nada más. Pero le han quitado un montón de cosas, que nos han llevado de acá a santa Rosa y ahora Santa Rosa también les han quitado porque no los dejan mover mucho tampoco. Hubo un tiempo que ¡uf! levantaba pero ahora creo que tienen todo ahí pisado (golpeando dos veces sobre la mesa). Esperemos que resurja un poco, porque esta Argentina es una Argentina de riquezas, fijate todo lo que nos han llevado. Mira la televisión mía donde la tengo (señala hacia la otra sala donde ahí se encontraba su televisor sobre una mesita), porque no la soporto, no la soporto (nos comenta silabeando las palabras), en los años que tengo si habré escuchado mentiras, que te han robado y que te siguen robando”. Y ahí recordamos mencionarle que se nos había pasado por alto al momentos de los demás negocios, preguntamos si conocía acerca del Bazar el Faro, que es otro lugar al que nos toco para realizar la entrevista y ella nos miraba y se reía antes de que termináramos de contarle y entre risas nos dice: “ familia amiga mía, los Quintella; el chico Carlito del Monte el dueño con la señora de ahí, se crió al frente de la casa de mi suegra. Es el bazar más antiguo. Si, era de los abuelos, de los tíos, los padres; primero estaban ahí en la calle 15 entre la 18 y la 20, por ahí donde está la farmacia “Galería”,ahí tenían ellos la librería hasta que se trasladaron, pero hace años ya, es de los negocios más antiguos de Pico que sigue subsistiendo , hay muchos que han cerrado ya. Yo no se salió la vez pasada cuántos años tiene, si porque era de los abuelos, los tíos, todas las generaciones, después la madre de esta chica se caso con Quintella y siguieron ellos viste, todo de generación en generación y yo creo que seguirá para toda la vida porque ellos tienen hijos”. Antes de retirarnos, a Francisca Ilardo de Doroni. le agradecemos su recibimiento, la atención y disculpas por el tiempo que le quitamos. La señora muy contenta nos despide. Grupo Becerra M. Celeste Pelegrino Anahi Evelina Videla Paula Ordoñez Andino Nair Testimonio tomado por las alumnas de la Materia; Practica II, Fac.de Ccias Humanas, UNLPA. Año 2016 FOTOS ENVIADAS POR SU HIJO NESTOR: LA PRIMERA; FOTO DE SU LUNA DE MIEL EN BARILOCHE. LA SEGUNDA; FESTEJANDO LOS 87 AÑOS, Y DE IZQ. A DERECHA: CAMILA DORONI, NESTOR DORONI, AMPARO DORONI, HIJA DE ALBANO DORONI, MAMA BEBA Y ROSANA VAZQUEZ, MI SEÑORA. EN LA TERCERA ESTAN CON MI PAPA, ATILIO JUAN DORONI. LA CUARTA ES LA FOTO FAMILIAR, PAPA ATILIO , MAMA BEBA ILARDO, JORGE Y NESTOR LA QUINTA, ES BEBA, CON UNOS AÑOS MENOS-



  ( 628 )