Barrio: / Tema: Regionales
Ubicación Histórica, Año:1908

MIGUEL CANE; RELATOS DE SOBREMESA
Al relatar la historia de mi pueblo, hacer memoria y revivir mi pasado, me doy cuenta que cuando era niña, el mundo y todo lo que existía, era para mí el pueblo y la gente de mi pueblo. Me tocó emigrar de él, pero en él siguen mis raíces, me encuentre en el punto geográfico que me encuentre, mi pueblo se convierte en todo el mundo. Es por eso que me presento como ciudadana de todos os lugares que tuvo la gracia de nacer a la vida en Miguel Cané Para mí siempre fue motivo de orgullo el ser de Miguel Cané, los que han vivido conmigo lo saben muy bien; porque esos valores que yo admiro, los aprendí de verlos y de sentirlos con la gente de mi pueblo. Tomada literalmente la historia , a menos de 15 kilómetros de la provincia de Buenos Aires, en el 8 de Mayo de 1908 se fundó Miguel Cané, que a su vez se sitúa a sólo un kilómetro de nuestra ruta provincial N° 1. Sobre la población aportan informaciones generales los ámbitos educativo y municipal de la localidad, nacida en terrenos que poseían descendientes de Miguel Cané, autor del libro «Juvenilia», quien había fallecido en 1905, o sea poco antes de conformarse este poblado que lleva su nombre. Añade la información que Cané era propietario de colonias de campo en el lugar y que la fundación incluyó una subasta de predios a cargo de Eduardo de Chapeaurouge. Como casi todos los pueblos de la zona a la que llegó el ferrocarril, la ubicación de Cané tuvo que ver con el paso de la vía. No se precisan datos del momento en que se construyó el riel, pero sí se recuerda a las vías de acero como incorporadas a las vivencias iniciales del pueblo. Con la vía, la venta de tierras, el trazado urbano, se fueron dando las etapas hacia una comunidad ya conformada, con sus instituciones básicas y su vida comercial, su desarrollo emanado principalmente de una explotación agropecuaria favorable, propia de su ubicación. Desde la llegada inicial del tren se iban afincando también las primeras familias, que luego serían características en la vida social del lugar. Los fines de semana, principalmente el domingo, el andén de la estación de trenes se llenaba de vecinos que concurrían a la espera de ver aparecer la locomotora y ese era motivo y ugar de encuentro. Miguel Cané forma parte del Departamento Quemú Quemú y su primera organización comunal la tuvo en 1919, con Rufino Iguiñiz como titular. Ahora, el organismo tiene carácter de municipalidad. La historia comunal registra un episodio de ribetes hasta pintorescos, producido en 1934, en que el edificio fue asaltado por una de las fracciones políticas en pugna, y fue tomado por los rebeldes portadores de armas de fuego y armas blancas. El hecho duró algunas horas y fueron detenidos por la policía local. El hecho que trascendió hasta las esferas del gobierno territorial y conformó un acontecimiento llamativo de su trayectoria. En cuánto a los medios de vida, la actividad agropecuaria es la fuente principal de riqueza, en que se destaca la producción tambera, incluso con una industria significativa en la propia localidad. Tal es que había una fábrica de quesos y cremas identificada por todos como “La Scandia” de la que estaba encargado Don Sabugo y su esposa Doña Felisa, siendo propiedad de la Cooperativa de Tamberos, Lecheros y afines Limitada. La cosecha de cereales fue también una valiosa portadora y en el plano industrial, en la primera época Cané tuvo una fábrica de escobas y jabonería, entre otros renglones de ese tipo. Resulta llamativo apuntar que llegaron a existir catorce fondas, aparte de almacenes de ramos generales casi infaltables en los pueblos. Si hacemos un repaso por los comercios, están en el recuerdo de todos, el almacén “La Buena Medida”, el almacén de Ramos Generales y despacho de bebidas ”El Rural”, el local de la Cooperativa y la “Casa Mortara” que tenía almacén, fabricación y reparto de soda y venta de combustible. Cómo se puede apreciar en estos almacenes, si bien la principal venta era de comestibles, uno encontraba también ropa y otros elementos necesarios para el hogar. En la Cooperativa Agrícola Ganadera ya se ampliaba la oferta, con repuestos para molinos y bombas, elementos necesarios para el menester agrícola, alimentos para animales, etc. En 1909 se creó la Escuela N° 36, luego tradicional en la localidad. Su primera maestra y directora fue Angela Farina de Díaz, llamada popularmente por los alumnos, La Escuela Grande, porque existía cruzando la calle lateral de la misma, la escuelita chica, dónde se cursaba anteriormente. En el ámbito rural se sumó la Escuela Rural Nro. 244, de Colonia San Miguel y también se recuerda otra escuela que llevaba el número 156. En años recientes se instituyó la enseñanza media, limitada primero al ciclo básico. También llegó allá por el año 1956 la salud pública, brindada a través del Establecimiento Asistencial «Doctor José Ingenieros». En su edificación pasó a funcionar más tarde un centro geriátrico. Ya en sus primeros años, la población comenzó a contar con los organismos esenciales de una comunidad. Aparte del municipio, se organizaron juzgado de paz, registro civil, servicio de correo, de policía y finalmente, ya en 1975, se inauguró el Banco de La Pampa mediante una agencia móvil. En cuanto a entidades civiles, tuvo la localidad una Sociedad Española y en las primeras décadas contó con el Club Social y Deportivo Miguel Cané, en su momento con buen nivel futbolístico en el Centro-Norte de La Pampa. La institución desapareció, pero desde hace bastante tiempo existe otro club, Juventud Regional. En los pueblos como el mío hay mucha gente que se fue pero pareciera que es esa gente la que mantiene más vívidos los recuerdos, tanto en su mente como en los objetos, parafraseando a Cantón. “Yo soy de mi pueblo y mi pueblo es mío, hablo con su verbo y canto con su misma voz” Prof. Marcela Llacone, Para 9º Enc.Historiadores del Norte de L.P.,realizado en G.Pico el 28 de Noviembre de 2015.


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