Barrio: Centro / Tema: Comercio
Ubicación Histórica, Año:1915
El Gran Baratillo Galli
Una linda historia para recordar El Gran Baratillo Galli Ya se ha cumplido un siglo de aquello que fue el Gran Baratillo Galli, y al recuperar algunos viejos periódicos que he tratado de compaginar, me encuentro con esto que está bien traerlo a la actualidad, porque siempre hay algún motivo de discordia. Este diario que me está sirviendo de documento, me dice que en 1919, lo que fue hasta hace algunos años Casa Galli, se encontraba en 19 y 20, donde pasaron muchos negocios, y en la actualidad nos encontramos con uno dedicado a la venta de insumos para el electricista, y venta de artículos relacionados con el ramo. Lo de Barato y Baratillo era algo de moda. Entonces por esa época, en General Pico existían al menos tres Baratos y Baratillos, pero este ocupaba ese lugar que anteriormente había sido el almacén y ferretería de Santos Ayerra y en la actualidad de la crónica que me sirve de documento (1960), era ocupado para depósito de azúcar. No tengo seguridad de quien fue, pero pudo haberlo ocupado un señor que se instaló en las inmediaciones. Además en ese momento, era tal vez, el único distribuidor de azúcar en la zona. Retomando, digamos que el Baratillo Galli había sido inaugurado en el año 1915, por el mes de noviembre, en el mismo edificio al que no le hicieron ninguna modificación, y que perteneciera al fuerte comercio de los hermanos Ayerra, quienes se habían retirado para dedicarse a las actividades agropecuarias. Si arrimamos la imagen con la magia del zoom, podremos ver que dice “La tienda donde se vistieron nuestros abuelos”, y que asegura el cronista de Zona Norte, continúa escrito en una de las paredes del local (obvio 1960). También podemos ver en la Postal de la época, que se había instalado otra tienda que respondía al nombre de “La Triestina”. ¿Anterior o posterior a Galli? Esa postal nos dice posterior. El Gran Baratillo Galli, perteneció en un principio a la firma Galli, Echeverry y Cía., gente de la Capital Federal, que por entonces tenía varias sucursales en ciudades de buena parte del país. En nuestra localidad, el gerente encargado de inaugurar este comercio, fue el señor Ángel Larrea, quien a su vez fue el primero en hacer el cambio a la otra esquina, donde estuvo por muchos años, 20 y 17, hasta que la misma fue comprada y modificada por lo que conocemos como “La Rueda”. Actualmente la esquina se encuentra sin uso, al menos comercial. El resto es un comercio de ropa y calzado deportivo y sobre todo esto se agregó un piso, donde hasta hace muy poco funcionaba un restaurante. Para ser lo que conocimos como Tienda Casa Galli, debieron pasar unos cuantos años, hasta que don Ángel Larrea, que había continuado como encargado y luego como gerente, le compra a la firma la sucursal, adquiriendo entonces mucha fuerza, la suficiente como para imponerse sobre las competencias actuales (1960), llegando en algún momento a quedar prácticamente como única en su género, en una localidad que no dejaba nunca de crecer. Si miramos la foto desde la plazoleta de la estación, hacia el centro, mejor dicho, hacia la calle 17, se puede ver inmediatamente después del Baratillo, el edificio donde el señor Iluminado Sánchez, pusiera su farmacia con el mismo nombre, (esta se corre, más adelante, hacia la calle 17, donde actualmente se encuentra), dicho edificio era propiedad del señor Della Savia, quien a su vez, tenía venta de repuestos y concesión de automóviles. Luego seguía una construcción que fue la vivienda de Santos Ayerra, pasando a ser ocupada, –más adelante–, por una Agencia Cerealera, de la firma Bunge y Born. Siguiendo siempre hacia calle 17, una masitería propiedad del señor Francisco De Blassi prácticamente donde supo funcionar la Pensión y Hospedaje Massara y luego la zapatería La Central, del señor Manuel Fernández. Antes de llegar a la esquina, se podía ver otra tienda considerada de las grandes, propiedad de un ruso de apellido Rossimmer. La otra cuadra, sobre la calle 19 entre 20 y 18, estaba ocupada hacia 1919 por construcciones donde vivían, –pegado al Baratillo Galli–, la casa donde vivía el gerente señor Larrea, luego el chalecito de don Castellanos, quien seguía con la venta de los terrenos y más hacia la esquina el edificio de “La Fundadora”. Y un detalle que para muchos pasó por alto, hasta ese momento la esquina de 18 y 19 donde se levanta actualmente la Estación de Servicio, transformada para venta de Gas, por esa fecha continuaba baldía. Pero esa foto nos muestra además la vereda de enfrente de la calle 20, digamos la numeración par. En la esquina, lo que fuera la Agencia Chevrolet, deja ver en1919, la popular “Tienda Los Vascos”, que pertenecía y estaba allí desde 1915, propiedad de los señores Rodríguez y Lebró y pegado a ella la Agencia Ford de Harris, quienes tenían en venta los Ford Doble Faetón de cuatro cilindros, por el accesible valor de $1.750.-, a continuación la casa de quien fuera el primer escribano de la ciudad, el señor Juan Forns, y donde fuera la Tienda La Lucha, vivían el doctor Palau y el señor Manuel Degreff y ya más sobre la esquina el Hotel Pico, quien recién comenzaba a registrar ese nombre, impuesto por sus nuevos dueños, los señores Piccinini y Colla. Sin lugar a dudas desde los comienzos del pueblo, especialmente las manzanas principales, más cercanas a la estación del ferrocarril, desde la calle 22 hasta la 18 y las dos veredas de la calle 17 en este sector tuvieron mucho movimiento. Allí se instalaron de un año para otro, almacenes, bares, pensiones, fondas, hoteles, tiendas para damas, otras para caballeros, peluquerías, venta de automotores, repuestos para automotores, zapaterías, bares, cines-bar, y todo tipo de negocio, que a veces mueven a confusión por la ubicación en sí. Hasta taller de carpintería hubo en el lugar. xxxxxxxxxx La historia no estaría completa, si no le dedicamos un tramo a señor Larrea. Este señor había nacido en diciembre de 1890, en Sorromostro, provincia de Viscaya, España. Siendo un niño ya estaba en Argentina y en 1903 ingresa en la firma de Juan Carlos Galli & Cía., a cuyo servicio permaneció por varios años como empleado y Gerente, hasta que compra la sucursal y transforma la razón social con el nombre de Larrea & Cía., iniciando sus actividades en noviembre de 1935. Don Ángel Larrea permanece al frente del negocio, hasta que en marzo de 1955 se produce su fallecimiento y Casa Galli, con su transformación, llega a los cuarenta años de vida. El viejo periódico Zona Norte, diario lamentablemente desaparecido, incluso hasta su hemeroteca, nos cuenta que por este mes de noviembre de 1955, General Pico no solamente está cumpliendo su medio siglo de vida, sino que también festeja otro aniversario de esa casa. xxxxxxxxxx Y otro viejo diario, se expresa de esta manera, (Transcripción literal): “Dos acontecimientos gratos para la ciudad se complementan en este mes de noviembre de 1955. Primero según se sabe, es el cumpleaños de General Pico: el arribo del primer medio siglo de existencia, jalonado por hechos y realidades que configuran la consagración de un verdadero emporio de progreso, forjado en el trabajo de todos los días, en la perseverancia de sus habitantes, en el esfuerzo común y encariñado de los hijos de éste que surgió siendo un villorrio humildísimo, y se ha convertido hoy en una ciudad moderna y pujante, orgullo de los piquenses y de los pampeanos, y motivo de ponderación de los que llegan a felicitarnos, o nos conocen a través de las referencias directas o indirectas, desde los más remotos sitios del país”. “Casa Galli celebra en forma coincidente otro aniversario también significativo, sus 40 años de existencia. Entre los hombres de empresa que mandó la madre patria a nuestra tierra, vinieron desde labriegos, artesanos, profesionales, comerciantes, o hasta simplemente dependientes de comercio, quienes llegaban con el único fin de labrarse un porvenir, abriéndose camino dignamente. Entre esa falange de hombres, llegó don Ángel Larrea, a quien el destino trajo un día a General Pico y lo ubicó entre la legión de quienes avizoraban la llanura con espíritu de empresa. Nuestra popular Casa Galli inició sus actividades el 15 de noviembre de 1915. Lo hizo en el local situado en la esquina de las calles 19 y 20, frente a la estación del ferrocarril, donde funcionó hasta el 1° de noviembre de 1929, fecha en que, superando otra etapa auspiciosa, se instaló en la esquina más céntrica de Pico, donde está ubicado su moderno edificio actual”. “Con ajuste mesurado a las reglas de honestidad y corrección más severas, Casa Galli fue ganando campo en el consenso público, y los simples ¿“slogans” comerciales llegaron a cobrar, en este caso, fondo y verismo de sentencias populares incontrovertibles: “La casa de la Propaganda seria”. “La casa donde compraron sus abuelos”; etc Y se fue enanchando el plano de actividades. En 1917 se instaló la primera sucursal de la firma en Caleufú. En 1923 se abrió la importante sucursal de Trenel. En 1927 se inauguró auspiciosamente el nuevo eslabón de casa Galli, en la progresista localidad de Quemú Quemú. Prestigio y notoriedad fueron creciendo en la misma medida y aureolando dos nombres asociados, a las mejores tradiciones comerciales de General Pico; Casa Galli y don Ángel Larrea, que en estos momentos de júbilo popular lugareño, configuran una estampa y un símbolo, dignos de ser exhibidos como expresión del espíritu de perseverancia y superación que campea en todas las actividades del medio… (sic)” xxxxxxxxxx De esta manera se expresaba el viejo diario piquense, cuando General Pico estaba cumpliendo medio siglo de vida. Pudimos recrear no solamente la llegada y desarrollo de un comercio, sino el movimiento de la edificación en ese lugar tan céntrico, que en definitiva eran las primeras cuadras que cualquiera que llegara a nuestra ciudad, se veía casi obligado a transitar. Héctor Pérez Farías Recopilador de Historias pueblerinas Miembro de la Junta de Historia Regional Gral. Pico Fuente informativa, viejos recortes del desaparecido diario Zona Norte. Anuario diario La Reforma 1955. Fotos colección Filippini y de los mismos diarios Agradecimiento para Flavia L. Franco por su atención en la búsqueda de la foto que estaba faltando. Mayo 4 de 2020

Ubicación Histórica, Año:1915
El Gran Baratillo Galli
Una linda historia para recordar El Gran Baratillo Galli Ya se ha cumplido un siglo de aquello que fue el Gran Baratillo Galli, y al recuperar algunos viejos periódicos que he tratado de compaginar, me encuentro con esto que está bien traerlo a la actualidad, porque siempre hay algún motivo de discordia. Este diario que me está sirviendo de documento, me dice que en 1919, lo que fue hasta hace algunos años Casa Galli, se encontraba en 19 y 20, donde pasaron muchos negocios, y en la actualidad nos encontramos con uno dedicado a la venta de insumos para el electricista, y venta de artículos relacionados con el ramo. Lo de Barato y Baratillo era algo de moda. Entonces por esa época, en General Pico existían al menos tres Baratos y Baratillos, pero este ocupaba ese lugar que anteriormente había sido el almacén y ferretería de Santos Ayerra y en la actualidad de la crónica que me sirve de documento (1960), era ocupado para depósito de azúcar. No tengo seguridad de quien fue, pero pudo haberlo ocupado un señor que se instaló en las inmediaciones. Además en ese momento, era tal vez, el único distribuidor de azúcar en la zona. Retomando, digamos que el Baratillo Galli había sido inaugurado en el año 1915, por el mes de noviembre, en el mismo edificio al que no le hicieron ninguna modificación, y que perteneciera al fuerte comercio de los hermanos Ayerra, quienes se habían retirado para dedicarse a las actividades agropecuarias. Si arrimamos la imagen con la magia del zoom, podremos ver que dice “La tienda donde se vistieron nuestros abuelos”, y que asegura el cronista de Zona Norte, continúa escrito en una de las paredes del local (obvio 1960). También podemos ver en la Postal de la época, que se había instalado otra tienda que respondía al nombre de “La Triestina”. ¿Anterior o posterior a Galli? Esa postal nos dice posterior. El Gran Baratillo Galli, perteneció en un principio a la firma Galli, Echeverry y Cía., gente de la Capital Federal, que por entonces tenía varias sucursales en ciudades de buena parte del país. En nuestra localidad, el gerente encargado de inaugurar este comercio, fue el señor Ángel Larrea, quien a su vez fue el primero en hacer el cambio a la otra esquina, donde estuvo por muchos años, 20 y 17, hasta que la misma fue comprada y modificada por lo que conocemos como “La Rueda”. Actualmente la esquina se encuentra sin uso, al menos comercial. El resto es un comercio de ropa y calzado deportivo y sobre todo esto se agregó un piso, donde hasta hace muy poco funcionaba un restaurante. Para ser lo que conocimos como Tienda Casa Galli, debieron pasar unos cuantos años, hasta que don Ángel Larrea, que había continuado como encargado y luego como gerente, le compra a la firma la sucursal, adquiriendo entonces mucha fuerza, la suficiente como para imponerse sobre las competencias actuales (1960), llegando en algún momento a quedar prácticamente como única en su género, en una localidad que no dejaba nunca de crecer. Si miramos la foto desde la plazoleta de la estación, hacia el centro, mejor dicho, hacia la calle 17, se puede ver inmediatamente después del Baratillo, el edificio donde el señor Iluminado Sánchez, pusiera su farmacia con el mismo nombre, (esta se corre, más adelante, hacia la calle 17, donde actualmente se encuentra), dicho edificio era propiedad del señor Della Savia, quien a su vez, tenía venta de repuestos y concesión de automóviles. Luego seguía una construcción que fue la vivienda de Santos Ayerra, pasando a ser ocupada, –más adelante–, por una Agencia Cerealera, de la firma Bunge y Born. Siguiendo siempre hacia calle 17, una masitería propiedad del señor Francisco De Blassi prácticamente donde supo funcionar la Pensión y Hospedaje Massara y luego la zapatería La Central, del señor Manuel Fernández. Antes de llegar a la esquina, se podía ver otra tienda considerada de las grandes, propiedad de un ruso de apellido Rossimmer. La otra cuadra, sobre la calle 19 entre 20 y 18, estaba ocupada hacia 1919 por construcciones donde vivían, –pegado al Baratillo Galli–, la casa donde vivía el gerente señor Larrea, luego el chalecito de don Castellanos, quien seguía con la venta de los terrenos y más hacia la esquina el edificio de “La Fundadora”. Y un detalle que para muchos pasó por alto, hasta ese momento la esquina de 18 y 19 donde se levanta actualmente la Estación de Servicio, transformada para venta de Gas, por esa fecha continuaba baldía. Pero esa foto nos muestra además la vereda de enfrente de la calle 20, digamos la numeración par. En la esquina, lo que fuera la Agencia Chevrolet, deja ver en1919, la popular “Tienda Los Vascos”, que pertenecía y estaba allí desde 1915, propiedad de los señores Rodríguez y Lebró y pegado a ella la Agencia Ford de Harris, quienes tenían en venta los Ford Doble Faetón de cuatro cilindros, por el accesible valor de $1.750.-, a continuación la casa de quien fuera el primer escribano de la ciudad, el señor Juan Forns, y donde fuera la Tienda La Lucha, vivían el doctor Palau y el señor Manuel Degreff y ya más sobre la esquina el Hotel Pico, quien recién comenzaba a registrar ese nombre, impuesto por sus nuevos dueños, los señores Piccinini y Colla. Sin lugar a dudas desde los comienzos del pueblo, especialmente las manzanas principales, más cercanas a la estación del ferrocarril, desde la calle 22 hasta la 18 y las dos veredas de la calle 17 en este sector tuvieron mucho movimiento. Allí se instalaron de un año para otro, almacenes, bares, pensiones, fondas, hoteles, tiendas para damas, otras para caballeros, peluquerías, venta de automotores, repuestos para automotores, zapaterías, bares, cines-bar, y todo tipo de negocio, que a veces mueven a confusión por la ubicación en sí. Hasta taller de carpintería hubo en el lugar. xxxxxxxxxx La historia no estaría completa, si no le dedicamos un tramo a señor Larrea. Este señor había nacido en diciembre de 1890, en Sorromostro, provincia de Viscaya, España. Siendo un niño ya estaba en Argentina y en 1903 ingresa en la firma de Juan Carlos Galli & Cía., a cuyo servicio permaneció por varios años como empleado y Gerente, hasta que compra la sucursal y transforma la razón social con el nombre de Larrea & Cía., iniciando sus actividades en noviembre de 1935. Don Ángel Larrea permanece al frente del negocio, hasta que en marzo de 1955 se produce su fallecimiento y Casa Galli, con su transformación, llega a los cuarenta años de vida. El viejo periódico Zona Norte, diario lamentablemente desaparecido, incluso hasta su hemeroteca, nos cuenta que por este mes de noviembre de 1955, General Pico no solamente está cumpliendo su medio siglo de vida, sino que también festeja otro aniversario de esa casa. xxxxxxxxxx Y otro viejo diario, se expresa de esta manera, (Transcripción literal): “Dos acontecimientos gratos para la ciudad se complementan en este mes de noviembre de 1955. Primero según se sabe, es el cumpleaños de General Pico: el arribo del primer medio siglo de existencia, jalonado por hechos y realidades que configuran la consagración de un verdadero emporio de progreso, forjado en el trabajo de todos los días, en la perseverancia de sus habitantes, en el esfuerzo común y encariñado de los hijos de éste que surgió siendo un villorrio humildísimo, y se ha convertido hoy en una ciudad moderna y pujante, orgullo de los piquenses y de los pampeanos, y motivo de ponderación de los que llegan a felicitarnos, o nos conocen a través de las referencias directas o indirectas, desde los más remotos sitios del país”. “Casa Galli celebra en forma coincidente otro aniversario también significativo, sus 40 años de existencia. Entre los hombres de empresa que mandó la madre patria a nuestra tierra, vinieron desde labriegos, artesanos, profesionales, comerciantes, o hasta simplemente dependientes de comercio, quienes llegaban con el único fin de labrarse un porvenir, abriéndose camino dignamente. Entre esa falange de hombres, llegó don Ángel Larrea, a quien el destino trajo un día a General Pico y lo ubicó entre la legión de quienes avizoraban la llanura con espíritu de empresa. Nuestra popular Casa Galli inició sus actividades el 15 de noviembre de 1915. Lo hizo en el local situado en la esquina de las calles 19 y 20, frente a la estación del ferrocarril, donde funcionó hasta el 1° de noviembre de 1929, fecha en que, superando otra etapa auspiciosa, se instaló en la esquina más céntrica de Pico, donde está ubicado su moderno edificio actual”. “Con ajuste mesurado a las reglas de honestidad y corrección más severas, Casa Galli fue ganando campo en el consenso público, y los simples ¿“slogans” comerciales llegaron a cobrar, en este caso, fondo y verismo de sentencias populares incontrovertibles: “La casa de la Propaganda seria”. “La casa donde compraron sus abuelos”; etc Y se fue enanchando el plano de actividades. En 1917 se instaló la primera sucursal de la firma en Caleufú. En 1923 se abrió la importante sucursal de Trenel. En 1927 se inauguró auspiciosamente el nuevo eslabón de casa Galli, en la progresista localidad de Quemú Quemú. Prestigio y notoriedad fueron creciendo en la misma medida y aureolando dos nombres asociados, a las mejores tradiciones comerciales de General Pico; Casa Galli y don Ángel Larrea, que en estos momentos de júbilo popular lugareño, configuran una estampa y un símbolo, dignos de ser exhibidos como expresión del espíritu de perseverancia y superación que campea en todas las actividades del medio… (sic)” xxxxxxxxxx De esta manera se expresaba el viejo diario piquense, cuando General Pico estaba cumpliendo medio siglo de vida. Pudimos recrear no solamente la llegada y desarrollo de un comercio, sino el movimiento de la edificación en ese lugar tan céntrico, que en definitiva eran las primeras cuadras que cualquiera que llegara a nuestra ciudad, se veía casi obligado a transitar. Héctor Pérez Farías Recopilador de Historias pueblerinas Miembro de la Junta de Historia Regional Gral. Pico Fuente informativa, viejos recortes del desaparecido diario Zona Norte. Anuario diario La Reforma 1955. Fotos colección Filippini y de los mismos diarios Agradecimiento para Flavia L. Franco por su atención en la búsqueda de la foto que estaba faltando. Mayo 4 de 2020

