Barrio: / Tema: Deporte
Ubicación Histórica, Año:1920

LA HISTORIA DEL BOXEO EN GRAL.PICO
LA HISTORIA DEL BOXEO EN GRAL.PICO LOS COMIENZOS DEL BOX EN ARGENTINA El boxeo, en su práctica moderna, entró de verdad en la Argentina con la llegada del inolvidable Paddy Mac Carthy, quien, en el patio de la Escuela de Comercio y luego en el club de Gimnasia y Esgrima, en Buenos Aires, allá por 1900, comenzó a interesar a la pléyade de jóvenes deportistas de la época, principalmente pertenecientes a familias acomodadas de la sociedad porteña. Ernesto Newbery, hermano de Jorge y Eduardo –más tarde mártires de nuestra aviación-, fue el primer boxeador argentino propiamente dicho, y el primer profesor argentino, ya que de sus enseñanzas salieron, luego, figuras destacadas como Benito Nazar Anchorena, Villar Sáenz Peña, Mackinlay Zapiola y muchos más. El primer match entre profesionales se disputó en 1904, en el local de una revista, en la Avenida de Mayo. Y lo protagonizaron Paddy Mac Carthy y Abelardo Robassio. Ganó el primero por K.O en cinco rounds y se recaudaron unos 500 pesos. El público vestía de smoking y el dinero se recogió en un sombrero entre unos cien asistentes, que concurrieron en secreto porque la policía no permitía estos espectáculos, considerados “salvajes” para la época. NUESTROS PÚGILES EN EL EXTERIOR En las contiendas internacionales, se pone en evidencia la calidad de nuestros púgiles, que confrontan con buenos resultados. En 1924, en las Olimpíadas de París, Pedro Quartucci, boxeador de categoría pluma (hasta 57 kilos) y posteriormente reconocido actor argentino, obtiene la medalla de bronce, en tanto en la categoría ligero (hasta 60 kilos), Alfredo Coppello logra la de plata. En welters (hasta 67 kilos), Héctor Méndez obtiene la medalla dorada, mientras que en pesados, Alfredo Porzio logra la de bronce. En 1928, tienen lugar Y LLEGA A GENERAL PICO EL DEPORTE DE LOS PUÑOS Los comienzos del boxeo en General Pico, no fueron simultáneos con la fundación del pueblo, sino que recién en la década del ‘20, se efectuaron los primeros combates. Los pleitos de antaño se dirimían por lo general a cuchillo o a los tiros, por lo que las trompadas eran cosas demasiado triviales, sobre todo por aquellos años tan convulsionados políticamente. Volviendo a General Pico, vemos que influenciados por las hazañas de Luis Angel Firpo, el “Toro salvaje de las Pampas”, se empezaron a juntar en el pueblo un grupo de jóvenes entusiastas de practicar el boxeo. Acudimos al testimonio de don Mario Deballi, un aficionado que se iniciara en aquellos años, quien nos dijo: “es indudable de que la iniciación o el comienzo de las inquietudes o el deseo de practicar box en Pico, se inicia cuando comienza el éxito de Luis Angel Firpo en nuestro país, lógicamente empezó a entusiasmar a los muchachos jóvenes de entonces, yo tendría entonces 16 o 17 años y de esa forma iniciamos con otros muchachos...acá en Pico no había entonces ningún club, ninguna institución o algo que iniciara el boxeo, de alguna u otra manera...había sí un idóneo de farmacia, se llamaba Villalonga...Juan Villalonga, bueno, éste muchacho tenía conocimientos que no practicaba, pero a nosotros nos aleccionaba”... Uno de esos entusiastas muchachos llegó a General Pico, después de haber boxeado en Buenos Aires. Se llamaba TELMO GONZÁLEZ y dirigió en la década del ‘20, la Academia “Juventud Piquense”, que nucleaba a jóvenes ansiosos de aprender bajo sus indicaciones el arte del pugilismo, en un Boxing Club del Barrio Este. “…precisamente con Telmo González recuerdo que hemos realizado algunos festivales fuera de Pico, y uno de los festivales que más retengo en mi memoria, es el que se realizó en Ingeniero Luiggi. Bueno, ahí podemos contarlo casi como una anécdota, porque nosotros no teníamos recursos, lo hacíamos todo con entusiasmo y demás...bueno, fuimos a Ing. Luiggi con un coche que iba para allá y conmigo iba...Telmo González, un muchacho que llamado Marconi...y no sé los otros no recuerdo bien...y yo. Bueno, fuimos allá para realizar unas peleas en Ing. Luiggi, resulta que nos habían prometido que nos iban a dar el 30% de la recaudación, porque se hacía en un Prado, una especie de Romería, que tenían ellos y el 30% de la recaudación nos iban a dar como compensación a nuestra presentación y para los gastos que originaba...y resulta que cuando llegamos, en lugar de darnos la recaudación total del público que concurría al Prado, habían hecho una división con unas lonas, cerrando una parte y entonces el público que quería o deseaba ver esa exhibición de box, tenía que pagar aparte. Se imagina que nosotros ... Telmo González ni nosotros, ninguno aceptamos, entonces para compensar los gastos del hotel, formalmente hemos realizado posteriormente en la noche una exhibición en el mismo hotel, entre nosotros...de esa manera hemos pagado los gastos del hotel. Bueno, el regreso debimos realizarlo en ferrocarril...en tren de carga, en aquel entonces corría “El Pacífico” y ahí pudimos nosotros trasladarnos de regreso a Pico. Pero ocurría lo siguiente, que el tren no paraba en Pico, entonces como no paraba en Carlos Berg, que era la estación donde solían parar los trenes, entonces nos tuvimos que largar...(sonrisas)...más o menos nosotros éramos muchachos jóvenes, teníamos cierta agilidad para poder hacerlo, entonces nos pudimos tirar”. El 5 de septiembre de 1923, otro grupo de entusiastas de las piñas, funda el “Boxing Club Pico”, con sede en Boulevard Alsina (hoy Avenida San Martín) al 634, y cuyo primer presidente fue JUAN B. VILLALONGA. Otros nombres de esa Comisión eran los de José “Pepe” De Blasi, Teófilo Rastrollo, Alfredo Funed, Pablo Marchelli y Mario Deballi, entre otros... Un mes después del histórico match Firpo - Dempsey, se disputó un torneo atlético en el Prado de la Sociedad Italiana, el 28 de octubre de 1923, continuándose, al haberse interrumpido por mal tiempo, el 11 de noviembre del mismo año, cuando Pico cumplía su 18 Aniversario. Así se van realizando distintos festivales que tenían como escenario el teatro Centenario, el Cine - Bar “Don Pepe” y el Belgrano Cine Park, en la esquina de calles 20 y 13 (donde actualmente se aloja el Centro Cívico). Se recuerda especialmente la pelea entre Justino Leiva - campeón de Winifreda - y Patricio Barrientos, discípulo de Telmo González. Este match lo ganó Leiva con un impresionante Knock-Out, a los veinte segundos del 2round. Dicha pelea se disputó el 24 de enero del ‘25 en el Bar “Don Pepe”, siendo referee el Sr. León Sbrocco. Otras peleas de ese festival fueron disputadas por Marcelino Yáñez con Diógenes Sarmiento; y Héctor Cazenave (apodado Joe Boykin) con Salvador Sagaroff. Otra de las figuras de la época inicial del boxeo en Pico, fue Miguel Suárez, un peso pesado apodado “Firpito”, de quien se recuerda una pelea que le ganó a Alfredo Urzumarzo, por K.O en el 4round, en el Bar “Don Pepe”, el 14 de marzo del ‘25, siendo referee el Sr. Duchmann, de mala actuación según el cronista. Con el andar del tiempo, otra figura del pugilismo local se proyectaba, se trata de PABLO MARCHELLI. Se recuerdan sus combates, que despertaron gran interés, sobre todo el librado con el porteño Miguel Frisone, quien le ganara en encarnizada pelea realizada en el ex-Cine “Armonía”. Pablo Marchelli combatió, entre otros con Sixto Alvarez, Francisco Dolagaray y Mario Deballi, quien lo derrotara. Se recuerda un episodio risueño, pues en un Festival a beneficio para una familia pobre, con hijos, se decidió invertir lo recaudado en víveres y ropas, y por si acaso, se incluyeron varios metros de faja para bebé. Pero cuando llegaron al hogar indigente, resultó que el más chiquito de la familia ya fumaba en pipa... Así llegamos, enhebrando recuerdos, al año ‘28, cuando un chico de Macachín, ferroviario, vino a radicarse a nuestro pueblo, y enseguida se reveló su afición por el boxeo. Su nombre: ANGEL VALENTÍN PÉREZ, quien se ganara con el tiempo la condición de hijo adoptivo del pueblo, sino también un apodo bien ganado en los cuadriláteros: “Torito piquense”. Dueño de un físico privilegiado y de un espíritu agresivo que ponía en juego en cada pelea, Pérez protagonizó en aquella época muy buenas peleas, que lo convirtieron en el ídolo deportivo local. Se recuerda, de entre sus tantas peleas, un match disputado frente a Hércules Bozzolo, de General Villegas, actuando como referee don Mario Deballi. Dicha pelea, llevada a cabo en la cancha de chapas del Pico Football Club, fue la primera transmisión radiofónica de un match de box en Pico. Nos ayuda en la evocación, la palabra de quien fue el relator de ese evento, don José Matilla: “Y pelea Angel Valentin Perez, campeón piquense, categoría weltercon Hercules Bozzolo, de General Villegas, valor muy prestigioso alla en toda la zona de Villegas… Fue una pelea muy linda, y fue la primer transmisión de boxeo por radio que se hizo en Pico y que me correspondió el honor de hacerlo a mi”… También de Angel Valentín Pérez, se recuerda el memorable combate que sostuvo con Ramón Ferreyra, de Santa Rosa, también peso welter como el “Torito”, dentro de un festival en el que contrincaban muchachos de Pico y Santa Rosa. La pelea entre Pérez y Ferreyra, espectacular y dramática de principio a fin, terminó en justo empate, en medio de una ensordecedora ovación del público que estaba de pie en torno al ring. El lugar de esa pelea fue el “Belgrano Park”, un cine al aire libre que tenía la empresa Filippini, frente al diario “La Reforma”. MANUEL ARCHANCO, CAMPEÓN DE NOVICIOS EN 1934. Este muchacho piquense, continuador de los éxitos de Angel Valentín Pérez, fue a Buenos Aires y volvió con el título de campeón argentino de novicios de 1934. Era entonces un liviano excedido, casi en el límite de los mediomedianos, y se recuerdan fragorosos combates, en especial los sostenidos con Mario Artuso. También peleó con Emilio Escudé, “el gaucho”, quien fuera campeón argentino de los livianos y gran figura continental del pugilismo. MARIO ARTUSO, UN CAPÍTULO APARTE... Después llegó de gira, junto con el chileno José Fernández, un chico de apenas 15 años que vino a boxear con Jaime Ruiz, y se ganó el cariño de todo un pueblo, hasta radicarse definitivamente en nuestra ciudad. Se trata de don MARIO ARTUSO. Venía de empatarle a JAIME AVERBOCH, en Córdoba. Con Manuel Archanco, sostuvo dos peleas, la primera empatada y la segunda definida a su favor, merced a una técnica depurada, que superó el coraje y la bravura de Archanco. LOS FESTIVALES DEL CLUB ARGENTINO Entre 1936 y 1938 en el estadio blanquiazul, tuvieron lugar numerosos festivales de box, con masiva concurrencia de público. Merece destacarse de entre todos, un combate entre Alfredo Fara, de San Luis, y Eduardo Bocca, de Bragado, pleito que se reeditara varias veces con desarrollos parejos, hasta que en la última, se impuso el bragadense por k.o. Esa pelea es recordada porque fue una de las que tuvo mayor número de apuestas en nuestro medio. BOXEO EN COSTA BRAVA. En 1940, el club Costa Brava, con la participación de ANGEL VALENTÍN PÉREZ, empezó a organizar festivales de boxeo, creándose una especie de escuela de boxeo, de la que fueron saliendo muy buenas figuras. Entre ellas surge DAGOBERTO GARCÍA, quien tuviera muy buenas actuaciones en Pico, empatando con Mario Artuso - quien por esos años ya era veterano del ring-, en una ocasión y perdiendo en otra, en pelea librada en el gimnasio de la calle Güemes, donde Independiente también organizó festivales. Dagoberto, luego de brillar en Pico, peleó en Bahía Blanca, Rosario y Buenos Aires, enfrentando a notables como Julio Giardina, “Kid Cachetada” y otros. De Costa surgen nombres como ALFONSO “PONTO” GARRIDO, EMILIO “FIGURITA” GÓMEZ, a quien un accidente lo privó de seguir desarrollando sus posibilidades, MARCOS “QUITO” PASSERO, ELÍAS GUAYCOCHEA, “el galleguito” LÓPEZ y otros que dieron emoción y colorido a los nutridos festivales de la entidad del barrio de “las ranas”. VISITAS RECORDADAS. También se recuerda a WALDINO LÓPEZ, de Santa Rosa, quien se hizo presente en numerosos festivales en Pico, cuyas grandes condiciones se malograron, al recibir castigos ante nombres de la talla de un Alfredo Prada, por ejemplo. Cuando estaban de moda los festivales del Club Atletico y Cultural Argentino, llegó para brindar una exhibición el ex-campeón argentino de los pesados, ALFREDO LOVELL... Posteriormente, arribó ABEL CESTAC, quien fuera una esperanza del boxeo argentino, ya que le sobraba fuerza y músculos, pero le faltaba garra. Cestac terminó de “catcher” en el Luna Park. En éste breve recorrido, tratamos de evocar los orígenes del boxeo en General Pico y los hombres que con entusiasmo impulsaron ese deporte. Todos ellos constituyeron una importante época en el boxeo local, junto a los dirigentes de los clubes que organizaban los festivales. No es historia completa, pero quizás contribuya para recuperar una página más de nuestro pasado piquense. Arq. Ruben Wiggenhauser REFERENCIAS DE FOTOS: 1.- Mario Deballi (c. 1923) 2.- Jaime Ruiz (1936) 3.- Angel Valentín Pérez (c. 1932) 4.- Mario Artuso (1936) 5.- Figurita Gomez y Dagoberto Garcia (c. 1940) FUENTES DE CONSULTA: • Testimonio de José Matilla (1989) • Testimonio de Jaime Ruiz (1989) • Testimonio de Mario Deballi (1990) AGRADECIMIENTOS • Fotos cedidas por Mirta Pérez de Garrido (hija de Angel Valentin Perez). • Fotos cedidas por Mabel Arnalda. • Fotos cedidas por Nelly Crenna. • Fotos cedidas por Ricardo Deballi.



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